Los ‘collages’ que enfrentan los dos lados de la desigualdad en el mundo

La imagen del diminuto cadáver de Aylan Kurdi, el niño sirio de tres años cuyo cuerpo llegó sin vida a las playas de la costa turca en 2015, causó el suficiente impacto en Uğur Gallen (Turquía, 1990) como para dar un pequeño cambio a su vida. Aprendió en sus ratos libres los conocimientos básicos de diseño gráfico para idear una serie de fotomontajes. En ellos, contrapone el primer mundo con el hambre y la guerra mezclando imágenes de archivo de agencias fotográficas y medios de comunicación con fotos de publicidad y de stock. Fue la forma que tuvo de actuar ante lo que veía, en la medida de sus posibilidades.

«Es imposible que la imagen de Aylan no te llegue al corazón. Pero fue solo una muestra de lo que ocurre y que compruebo de cerca como turco. Decenas de miles de hombres, mujeres y niños se han ahogado en el proceso de viajar de forma ilegal hacia Europa como refugiados. Ahora lo son sirios, afganos e iraquíes, pero en un futuro podemos serlo todos», cuenta Gallen a Verne por correo electrónico.

Con esa idea en mente, decidió crear estas composiciones fotográficas que él llama «universos paralelos» (paralel evren en turco) para recordar «lo afortunados que somos y, al mismo tiempo, lo cerca que está ese otro mundo del nuestro».

El autor de los collages, que recopila en su mayoría en su cuenta de Instagram ante sus 813.000 seguidores, es testigo de primera mano de este contraste desde Turquía, país vecino de Siria y escenario de la crisis migratoria. De la sencilla composición del primero de ellos, con el niño sirio como protagonista, Gallen ha evolucionado hacia composiciones mucho más complejas.

Muchas de las fotografías de sus trabajos, tanto las positivas como las negativas, son ampliamente compartidas en internet. Su doble mirada destaca también la dualidad de las redes sociales.

¿Han pasado las redes de tener un relevante papel en la Primavera árabe a ser el altavoz de las comodidades (y problemas) del primer mundo?: «Creo que las redes pueden seguir siendo una herramienta poderosa. Te permiten estar al tanto de lo que ocurre a miles de kilómetros de tu realidad. Y eso es compatible con el contenido divertido y ligero. Con lo que no es compatible es con las fake news. Ese es el problema actual de las redes sociales: que no puedes creer lo que ves en ellas a simple vista».

El creador turco ya prepara un libro recopilatorio de estas composiciones visuales, en el que involucrará a los autores de todas las fotos originales que aparezcan en él. Pero sus collages sieguen siendo una afición, ya que mantiene su trabajo en el sector de comercio electrónico. «Una de las batallas más duras que libramos en el mundo es la batalla contra la ignorancia. Por fortuna, el arte es una llamada de atención para la sociedad. Con recursos técnicos muy sencillos logro que se entienda el mensaje sin necesidad de saber ningún idioma», explica.

El recuerdo de Aylan hace que muchas de sus imágenes estén protagonizadas por niños.

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