Los acusados del crimen del destornillador culpan ahora a un hijo del fallecido | Comunidad Valenciana

María Concepción Martín, la mujer detenida por asesinar a su cuarto marido con un destornillador en Alicante dos semanas después de casarse con él, y su presunto cómplice, Francisco Pérez, han comparecido este martes a petición propia ante el juez que instruye la causa. Aunque fueron sorprendidos por una policía nacional fuera de servicio mientras cometían supuestamente el crimen, ambos han culpado hoy del asesinato a un hijo del propio fallecido, según han informado a EL PAÍS fuentes próximas al caso, que califican esa versión de “inverosímil”, una salida a la desesperada, “sin pies ni cabeza”, frente a la evidencia de las pruebas que les incriminan.

Los dos implicados, que están en prisión provisional a la espera de juicio, se habían acogido hasta ahora a su derecho a guardar silencio. Esta mañana, en el Juzgado de Instrucción 5 de la ciudad, han optado por la misma estrategia al negarse a responder a las preguntas del juez Manrique Tejada o del abogado de la acusación particular, Aitor Prieto.

En sus respectivas declaraciones, que se han practicado por separado, únicamente han querido contestar a sus abogados defensores para asegurar que fue un hijo de la víctima, José Luis Alonso, un camionero jubilado de 69 años, quien le agredió mortalmente el pasado 20 de agosto, en un aparcamiento al aire libre situado junto a la playa alicantina de la Albufereta.

Según los presuntos asesinos, el hombre había echado de casa en su día a este hijo por las malas relaciones que mantenía con él, en las que estaría el origen del crimen. Los sospechosos no han explicado sin embargo qué hacían ellos en la escena del crimen, donde fueron sorprendidos y detenidos al instante tras ser abordados por Encarnación Rico, una policía nacional que se encontraba fuera de servicio y paseaba junto a un amigo por la zona en esos momentos.

De hecho, esta agente ya ha ratificado en el juzgado que vio a la mujer, de 45 años, sujetar a su marido mientras el otro sospechoso, de 58 años, le pinchaba reiteradamente con un destornillador en el pecho y el cuello. José Luis murió desangrado allí mismo en cuestión de minutos, en el mismo lugar donde su mujer le había citado esa noche para cenar.

La presunta asesina, a la que algunos medios han bautizado como “la viuda negra de Alicante”, estuvo de pie en el transcurso de la agresión. La silla de ruedas que solía utilizar por una supuesta tetraplejia se encontraba en la furgoneta con la que ambos implicados habían llegado al aparcamiento.

El tribunal de la Audiencia Provincial de Alicante que ratificó hace unas semanas su permanencia en prisión provisional ya ha dictaminado que no hay informes médicos que avalen esa supuesta discapacidad. La policía sospecha que ha estado fingiéndola durante años para cobrar una indemnización por un accidente de tráfico.

Concepción M.V. tampoco ha utilizado esta mañana la silla de ruedas en su llegada a los juzgados, donde se la ha visto moverse por su propio pie. Al término de su comparecencia, tanto su abogada, María Luisa Plácido, como el defensor del otro investigado, Francisco Sánchez, han asegurado que siguen reivindicando la “presunción de inocencia de ambos”.

Por su parte, una hija del fallecido, Vanesa Alonso, que acompañaba al abogado de la acusación particular en la sede judicial, ha lamentado que solo pudiera esperar de los presuntos asesinos “más mentiras”. “A mi padre no le podían sacar nada porque no tenía nada”, ha dicho, a excepción de una pensión de viudedad, “que seguramente es lo que querían”.

Durante la instrucción de la causa, la Policía registró el pasado mes de septiembre una autocaravana y el domicilio de Concepción M.V., un piso ubicado en la localidad de Sax donde los agentes encontraron 24.000 euros en efectivo.

Además, el juez Tejada está a la espera de conocer el informe de un forense especializado en psiquiatría sobre el grado de imputabilidad de la presunta asesina.

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