Lavarse las manos y atajar la pandemia sin agua | Planeta Futuro

El mundo afronta una pandemia monstruosa con graves repercusiones políticas, económicas, sociales y psicológicas que han causado confusión en muchos. Actualmente no tiene cura, pero entre los principales medios y medidas de protección para frenar o parar la propagación del virus se encuentra la medida higiénica de lavarse las manos. Lavarlas con jabón es una importante actividad de salud pública y una enorme barrera contra muchas enfermedades.

El acceso al agua limpia es indispensable para un lavado de manos adecuado. Sin embargo, muchas personas de todo el mundo, y especialmente de África, siguen sin disponer de acceso a instalaciones básicas que les permitan hacerlo. En consecuencia, esas personas desatendidas serán más vulnerables y su vida estará más amenazada por la pandemia.

En opinión del Consejo de Ministros Africanos sobre el Agua (AMCOW por sus siglas en inglés), este es el momento idóneo para recordarles a nuestros gobiernos que el acceso al suministro limpio y en cantidad suficiente, a unas buenas instalaciones de saneamiento y a servicios de higiene básicos es un componente esencial para poder proporcionar una atención sanitaria buena y uno de los principales impulsores de la salud pública.

La covid-19 ha puesto de manifiesto lo mal preparada que está la comunidad mundial para afrontar un desastre de la naturaleza y la magnitud de la actual pandemia de coronavirus. Todos los países, incluidos los supuestamente poderosos, están gravemente amenazados. En la línea de frente se han desplegado enfermeros, comadronas y todos los demás sanitarios, en la mayoría de los casos mal equipados para la batalla. Ponen su vida en gran peligro para salvar la de otros. Su valentía y dedicación son encomiables. La tarea de enfermeros y parteras es muy dura y un tanto frustrante allí donde hay poco acceso al agua potable y a unos saneamientos y servicios de higiene adecuados.

En el AMCOW vemos el impacto devastador que esto tiene sobre la salud de los africanos y, en definitiva, sobre la economía y las perspectivas de desarrollo de África. De hecho, según el informe del Programa de Monitorización Conjunta elaborado en 2019 por Unicef y la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el África subsahariana el 83% de las instalaciones sanitarias carece de suministro de agua, el 80% no dispone de servicios de saneamiento y el 49% carece de servicios de higiene.

Proporcionar agua potable, aseos adecuados e higiene en hogares y centros de salud ayudará a prevenir la expansión de enfermedades infecciosas y proteger al personal y los pacientes. Los Gobiernos deben tomar medidas ahora para garantizar una mejor coordinación entre los ministerios y las organizaciones responsables de la salud, por una parte, y los encargados de proporcionar agua, saneamiento e higiene, por otra, para garantizar que se integran adecuadamente en las políticas, los programas y las estrategias de salud nacionales. En el AMCOW trabajamos para convertir esto en cuestión prioritaria. Como parte de nuestro mandato, tenemos la responsabilidad de coordinar de manera eficaz y eficiente las acciones de actores clave, facilitar la consolidación de la cooperación regional y la gestión y el desarrollo transfronterizos de los recursos hídricos, así como aumentar la capacidad de las instituciones y los organismos pertinentes.

Los ministros encargados del saneamiento en la plataforma AfricaSan se aseguraron de que el lavado de manos se convirtiese en uno de los compromisos fundamentales asumidos en las Declaraciones Ngor de 2015, mediante el decreto del compromiso número 6: “Garantizar servicios de saneamiento inclusivos y gestionados de manera segura, así como instalaciones funcionales de lavado de manos en instituciones y espacios públicos (nacionales y subnacionales)”.

Estamos trabajando con los países miembros para defender la implementación de este y otros compromisos, realizar un seguimiento e informar sobre los avances. También estamos coordinando la elaboración de unas Directrices Políticas de Saneamiento en África (ASPG por sus siglas en inglés), las cuales servirán de guía a los países africanos a la hora de desarrollar políticas de potabilización, saneamiento e higiene capaces de proporcionar la base necesaria para mejorar el acceso de todos a estos servicios y, en consecuencia, permitir que los sistemas sanitarios aumenten la resistencia de África frente a pandemias como la de la covid-19.

La salud para todos no puede alcanzarse sin servicios para todos. Los gobiernos africanos y los donantes deben incrementar de manera significativa y urgente los recursos económicos asignados a este sector, garantizar que se desarrollan y aplican políticas y estrategias para cambiar la situación, y determinar qué medidas son necesarias para atender a la población más marginada y vulnerable. Mientras enfermeros y comadronas continúan valientemente su trabajo en el frente de batalla contra la covid-19, nuestra obligación es apoyarlos. Y el apoyo más básico es garantizar que disponen de un acceso sostenido y sin restricciones a agua potable, saneamiento mejorado y servicios de higiene para que puedan centrarse más en salvar vidas y de ese modo contribuir al impulso del desarrollo socioeconómico de nuestro continente y del mundo en general.

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