La persona y el trabajador como un todo continuo

El Lifelong Learning (LLL o aprendizaje a lo largo de la vida) ofrece dos líneas de pensamiento y acción diametralmente opuestas. Al debatirse sobre formación y empleabilidad sólo se alude hasta la saciedad a una de ellas. Se trata de aquella centrada en la pérdida precipitada de oportunidades y competitividad laboral por escasez de competencias digitales, analíticas y cuantitativas. Esta corriente dominante del LLL centra toda su energía en realzar las virtudes de las supuestas habilidades útiles a adquirirse a cambio de otras inservibles a abandonar. Llevándolo al extremo convierte al trabajador en un sujeto a programarse y desprogramarse libremente en función de la versión del software que lleva incorporada.

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