La nómina de los jubilados subirá un 0,9%, poco más de la mitad que este año

El año próximo será el tercero en el que no se aplique el Índice de Revalorización que recoge la ley de pensiones de 2013, en la que se fija una subida anual de 0,25% en situaciones de déficit de la Seguridad Social como la actual (unos 18.000 millones). La inoperancia del Pacto de Toledo por el enfrentamiento de los políticos no ha permitido que sus señorías se hayan puesto de acuerdo en una sola medida que permita sostener el sistema, tampoco en cambiar la norma, por lo que la subida de pensiones sigue siendo a criterio del gobierno de turno. Fruto de un acuerdo entre el PP y el PNV las pensiones subieron en 2018 un 1,6% y en 2019 un 1,7% (el 1,6% inicial más la décima posterior con la que fueron compensadas por la desviación de precios). Y en ambos casos las mínimas y las no contributivas se revalorizaron un 3%, un porcentaje que, de momento, no ha confirmado el Ejecutivo ocurra también en 2020. Para este año la nómina de los jubilados subirá un 0,9%, la previsión del IPC del Gobierno, un porcentaje superior al 0,25%, pero poco más de la mitad del 1,6% aplicado en los dos últimos años debido a la debilidad de los precios. Factura de 2.140 millones el IPC anual de el Ejecutivo cifra en 141 millones de euros el coste de revalorizar las pensiones de clases pasivas en un 0,9% para el próximo año, y en 1.263 millones de euros el gasto que implicará esta subida para el resto de pensiones. La factura aumentará en 736 millones tras sumarle la mejora de la baja paternal y mantener el subsidio para los mayores de 52 años. Ambas medidas se adoptaron por el Gobierno de Sánchez en los decretos electorales que precedieron a las elecciones generales del pasado 28 de abril. Subsidio a los 52 años En 2013 el subsidio para mayores de 52 años se elevó a 55 años; Sánchez lo devolvió a los 52 el pasado marzo. En 2020 esta ayuda supondrá un desembolso de 400 millones, al que hay que restar 200 por las cotizaciones que el servicio público de Empleo paga a la Seguridad Social por los beneficiarios de la ayuda (cotizan por un 125% del salario mínimo). Esta ayuda costó 695 millones este año. Paternidad: 12 semanas El permiso por paternidad aumentó este 2019 desde las 5 a las 8 semanas. El próximo lo hará de las actuales 8 a 12 semanas, con la vista puesta en 2021 cuando el permiso se equipará con las 16 semanas que disfruta la madre. El coste de ampliar esta prestación será de 336 millones. Ingresos menos dinámicos El texto enviado a Bruselas reflejan un crecimiento «muy dinámico» y alcanzarán el 12,8% del PIB, frente al 12,4% de 2018, gracias, entre otros factores, a la subida del salario mínimo a 900 euros mensuales y al alza de las bases máximas en un 7%. Para 2020, la previsión es que los ingresos por cotizaciones no tengan una evolución «tan dinámica» y se sitúen en el 12,9% del PIB, una décima más que en 2019.

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