“La noche más bella del mundo” | Deportes

Hace 30 años España no era campeona del Mundo. No habían nacido ni Iniesta, ni Fabregas ni Silva. Xavi, Iker Casillas o Xabi Alonso aún llevaban pañales. Entonces nadie sabía qué eran los eurobonos, la prima de riesgo; no había TDT ni HD. Hace 30 años ni siquiera existía Alemania; que estaba partida en dos por un muro que era una cicatriz. El mundo ha cambiado mucho en estas tres décadas, pero hay cosas que no se pueden cambiar, y en Italia, tal día como hoy, hace 30 años, fue “la noche más bella del mundo”.

Hoy se cumplen 30 años de la final del Mundial de España en 1982. En ella Italia se proclamó tricampeona del mundo ante la Alemania Federal de Rummenigge en el Santiago Bernabéu. Fue una tarde calurosa, donde esa España que empezaba a despegar volcó todos los tópicos posibles en la ceremonia de clausura, como ya hizo en la de inauguración.

Italia hizo un torneo extraño, yendo de menos a más. La concentración de los italianos en Vigo dio mucho que hablar. La prensa transalpina llegó a hablar de “putiferio Italia” y su entrenador, Enzo Bearzot, fue muy cuestionado, a pesar de que los azzurri no partían como favoritos ante la pujanza del fútbol sudamericano.

En el Mundial en el que más países participaron hasta entonces -24-, en la primera fase Italia no pasó del empate ni a Perú ni con Polonia ni con Camerún. Entró llorando en una segunda fase, por diferencia de goles y quedó encuadrada en una segunda fase con Brasil y Argentina –vigente campeona tras su éxito épico en el 78-.

Fue entonces cuando arrancó. Paolo Rossi estalló, convirtiéndose en el jugador más determinante del Mundial, y a la postre, Bota de Oro del torneo con seis goles. El partido contra Brasil, saldado con un 3-2 fue uno de los mejores del torneo y el que le dio la confianza al equipo liderado por Dino Zoff de conseguir el torneo. Rossi marcó los tres goles de los italianos.

En la semifinal, los italianos se vieron las caras con Polonia, viejos conocidos de la primera fase, pero esta vez si, el martillo italiano, la zurda de Paolo Rossi, se puso en acción y marcó los dos tantos que daban el pase a la final para los de Bearzot.

Allí esperaba Alemania Federal, que se deshizo de la Francia de Platini en los penaltis en semifinales. Con Rumenigge a medio gas, los italianos, radiantes de energía pasaron por encima de los germanos durante la segunda parte.

La celebración de Tardelli en el segundo gol, fue declarada por la FIFA la mejor celebración de un gol en un Mundial.

Cosas que sí cambian

Hace 30 años España pasó por el Mundial sin pena ni gloria. “Para los españoles no ha habido más que epitafios” rezaba EL PAÍS. Hoy es también otro aniversario, el del gol de Iniesta en la final del Mundial de Sudáfrica.

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