La inteligencia artificial se abre paso en la justicia española

Cuando una pareja se separa, un juez de familia dicta una pensión compensatoria alimenticia basándose en parámetros como los ingresos del padre o la madre, o el nivel de vida en su ciudad. Pero más pronto que tarde será un algoritmo el que afine de manera más precisa la cantidad para los hijos, tras basarse en decenas de factores y habiendo aprendido de sentencias correctoras de Audiencias sobre pensiones mal dictadas por jueces de familia.

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Los algoritmos que ya están operativos

Más allá de los juzgados, la inteligencia artificial ya espolea el mundo legal. La jurimetría, gracias al procesamiento del lenguaje natural que utiliza la IA, recorta los tiempos empleados por los abogados para buscar jurisprudencia y elegir la mejor estrategia para ganar un caso. Pero la tecnología no solo beneficia a los letrados, los ciudadanos también le sacan partido: cualquier persona o empresa puede ver qué abogado ha ganado más asuntos en su ciudad sobre un área especializada, y contratarle gracias a su pericia. Se acabaron la fama, el eco mediático y el boca a boca, los números de éxitos en sala son la nueva clave. Un ejemplo es la firma Emerita Legal, que sobre una base de 124.000 abogados que litigan, del total de 142.000 que hay en España, ofrece un listado ordenado con los mejores: 25.000 letrados que ganan más casos respecto a sus compañeros. “Se trata de pasar del ruido que haces a que sea tu trayectoria profesional la que te marque”, subraya Antonio Padín, consejero delegado de esta empresa de análisis de datos judiciales, con base en Santiago de Compostela. La barrera que impide que estas compañías multipliquen su negocio es la publicación de las sentencias, asignatura pendiente para el Gobierno pese a las peticiones de la Comisión Europea para garantizar la transparencia judicial. De momento, el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) solo publica entre un 12% y un 15% de sus 1,6 millones de sentencias anuales a través de un acuerdo con una empresa, en vez de generar su propio sistema operativo.

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