La Bolsa china toca niveles de 2008 y disputará a Wall Street el podio de rentabilidad este año | Mercados

La Bolsa china desafió en 2020 el poderío financiero de Wall Street. En el año de la pandemia, y a pesar de que China fue su país de origen, el índice CSI 300 de la Bolsa de Shanghái se anotó un alza del 27,2%, remontando con creces desde los derrumbes de marzo y en lo que va de 2021 se anota ya un 3%, tocando niveles no vistos desde 2008. Quedó lejos de la subida fulgurante del 43,6% del Nasdaq pero superó el 16,2% de avance en el año del S&P, por no hablar de la mala evolución de las Bolsas europeas. Para el inversor europeo, en un año de debilidad del dólar, la ganancia del CSI 300 acorta además distancias con el Nasdaq, cuya subida se reduce al 32% en su conversión a euros. En la divisa europea, la revalorización de la Bolsa china se mantiene en el 24,6% en 2020.

 

China ha hecho valer en su índice bursátil local –­el Hang Seng de la Bolsa de Hong Kong cayó el 9% en 2020– la robusta recuperación de su economía pese al coronavirus, a lo que se añade un fuerte componente tecnológico que está atrayendo a un número creciente de inversores extranjeros. Además, las autoridades chinas están trabajando para abrir su mercado al capital foráneo, en un proceso lento y que sin duda no pasa por la liberalización del yuan, pero que está facilitando la llegada de inversores.

La inversión en países emergentes es una receta común para 2021 entre los gestores. Estas economías podrán sacar partido de la recuperación que se espera gracias a la vacuna y en el caso del sudeste asiático, de su pujanza tecnológica. Y China ocupa un lugar preeminente, ante la fuerte recuperación que se espera para su PIB el año próximo. De 2020 salió casi sin rasguños –tras una contracción del 6,8% en el primer trimestre–, con un crecimiento de en torno al 2%, envidiable para el conjunto del mundo occidental. Citi prevé un alza del PIB chino del 8,2% en 2021 y en UBS calculan un crecimiento del 7,5% en 2021. “Con una recuperación global sostenida en marcha y el lanzamiento de vacunas comenzando, China debería seguir experimentando una recuperación sostenida”, señala Garret Melson, gestor de carteras en Natixis IM Solutions.

Citi y UBS coinciden también en señalar que la llegada de Joe Biden al poder en Estados Unidos en sustitución de Donald Trump facilitará una relación comercial con China más previsible. La tensión no desaparecerá pero será menos intensa y más llevadera para la inversión.

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