La autopsia revela que la descuartizada de Alcalá recibió dos puñaladas

Poco a poco se mepiezan a conocer detalles del macabro suceso que tuvo lugar en 2017 en el bajo situado en el número 3 del Camino de Santiago, en Alcalá de Henares y que terminó con la vida de Daría O. L. El cuerpo de la joven, de 22 años, fue encontrado descuartizado dentro de un arcón frigorífico en la habitación que compartía con su novio Manuel Moreno, de 42. Según ha podido saber este diario, la autopsia practicada ayer revela que la joven sufrió al menos dos puñaladas que pudieron ser la causa de la muerte.

Al parecer, la madrugada del 8 de octubre de 2017, entre las 04.00 y las 05.00 horas, se produjo la fatal discusión. Manuel Moreno, que se encuentra detenido y se ha negado a declarar, preso de su furia, asestó las puñaladas mortales a su novia en la habitación en la que convivían. Debido al estado de congelación del cadáver, precisar el día exacto de la muerte resulta muy complicado. Fue uno de sus compañeros de vivienda el que avisó al casero de los fuertes gritos que se escuchaban en la pared de al lado. Cuando el dueño de la casa –antes una autoescuela– se personó en el lugar, Manuel le dijo que la joven lo había dejado y que se había marchado a Madrid a vivir con su hermana, también adoptada y de origen ruso. Lo cierto es que Daría nunca abandonó la vivienda. La Policía, ahora con más fuerza que nunca, cree que el cuerpo de la joven estuvo más de quince meses en el arcón.

Daría era un fantasma en la localidad de Alcalá. Nadie preguntaba por ella. Todos se creyeron la versión del abandono dada por Manuel. Él continuó con su vida, ajeno a tener un cadáver a pocos metros de su cama. Pero todo cambió cuando la madre adoptiva de la víctima denunció su desaparición. La mujer, tras llamarla por su cumpleaños y por Navidad y no obtener respuesta, se personó en dependencias policiales el 30 de diciembre de 2018. No sabía nada de su hija desde hacía tiempo. Daría no mantenía buena relación con su familia adoptiva. En el momento de la denuncia, la progenitora aseguró a los agentes que su hija era víctima de malos tratos, tal y como ha podido saber este periódico.

Sin saber su paradero, los agentes comenzaron a buscar a Daría, y llegaron hasta el bajo de Alcalá. Manuel, natural de Jaén, no les abrió la puerta. Desde el otro lado les dijo que la joven no estaba allí y mantuvo la versión que un año antes daba a todo el que preguntaba por la víctima. A la espera de tener la orden de registro de la casa, los agentes montaron un dispositivo de vigilancia para tener controlado al presunto asesino, por si daba un paso en falso. Con la orden en la mano, días más tarde, entraron a la vivienda y hallaron el cuerpo sin vida de Daría. Manuel fue, finalmente, detenido cuando regresaba a su casa de trabajar en un bar de la lolalidad complutense. Ahora continúa en la prisión de Madrid II.

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