Juan Roig cumple 30 años como dueño de Mercadona con la apuesta «más fuerte» de su historia

VALENCIA Guardar

En apenas unas semanas se cumplirán treinta años de uno del hito que cambió para siempre la historia de Mercadona. En 1990, el matromonio formado por Juan Roig y Hortensia Herrero pasaron a ostentar la mayoría del capital social de la compañía, que había iniciado su actividad en 1977 dentro del grupo Cárnicas Roig. Juan Roig adquirió las participaciones de sus hermanas Trinidad y Amparo por un importe cercano a los veinticuatro millones de euros (entonces 4.000 millones de pesetas).

En la actualidad, Juan Roig posee el 50,66% de las acciones de Mercadona y Hortensia Herrero el 27,7% a través de Herrecha Inversiones.

Aunque en 1981 Juan Roig asumió la dirección de la empresa (que en aquel momento contaba con ocho tiendas de trescientos metros cuadrados), el año 1990 marcó el punto de inflexión para transformar Mercadona desde una firma familiar a la que es hoy la principal compañía del sector de la distribución en España.

La situación con la que afronta Mercadona el ejercicio 2020 guarda paralelismos con la que experimentó treinta años atrás. En aquellos inicios de los noventa, la empresa implantó el intercambio electrónico de datos con sus proveedores. Hoy, la compañía se halla inmersa en la transformación digital de todos sus procesos. En palabras de Juan Roig durante la última presentación de resultados de Mercadona, la empresa está «jugando más fuerte que nunca en su historia».

Ya como máximo accionista, Juan Roig implantó la estrategia de Siempre Precios Bajos (SPB) que cambiaría para siempre el devenir de la empresa y que con el tiempo se transformaría en el Modelo de Calidad Total que hoy se estudia en las escuelas de negocios de universidades tan prestigiosas como Harvard.

Imagen de archivo de Juan Roig y Hortensia Herrero
Imagen de archivo de Juan Roig y Hortensia Herrero – ABC

En 1996, se produjo otro hito con el nacimiento de las marcas propias Hacendado, Bosque Verde, Deliplus y Compy. Tres años más tarde, culminó el proceso, iniciado en 1995, de convertir en fijos a todos los integrantes de la plantilla, que entonces ascendía a 16.825 trabajadores. Hoy ya son más de 86.000 empleados.

Con el matrimonio Roig-Herrero al frente a la mayoría del capital, Mercadona había fijado los cimientos de la empresa para afrontar el cambio de siglo. Ahora, treinta años después de la principal operación corporativa de su historia, la compañía vive otro proceso de cambio basado en cuatro ejes, siempre bajo la premisa de «ofrecer la mayor calidad al menor precio posible».

Junto al proceso de digitalización de la empresa, el cambio de modelo de interproveedores por gamas de productos por el de proveedores especialistas y la inversión en su red logística, se une la nueva herramienta de comercio electrónico.

El remozado modelo de venta online de Mercadona ya está disponible en la provincia de Valencia (donde se han duplicado los pedidos) y en Barcelona. A finales de año o principios de 2020 estará disponible en Madrid. A medio plazo, se extenderá a otra decena de capitales españolas.

Imagen de la antigua sección de frutas y verduras de Mercadona
Imagen de la antigua sección de frutas y verduras de Mercadona – ABC

En paralelo, la empresa está ejecutando la mayor inversión de su historia, cifrada en 10.000 millones de euros, para transformar toda su red de supemercados. El objetivo pasa porque en el año 2023 sus 1.600 tiendas estén adaptadas al nuevo modelo. Juan Roig está convencido, de hecho, de la supervivencia de los supermercados físicos.

El tercer eje del Mercadona del futuro se escribe en portugués. La compañía abrió sus primeros supermercados este año en el país vecino y su objetivo pasa por extender su red en Portugal hasta los 150 puntos de venta con la estrategia de la «mancha de aceite» con la que pasó de ocho ultramarinos en la provincia de Valencia a sus actuales 1.630 supermercados en todas las comunidades autónomas españolas.

Lee más: abc.es


Comparte con sus amigos!