Jorge Lorenzo, la dificultad de vivir a la sombra de Márquez

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Aunque la opción de la retirada sobrevolaba desde hace tiempo el paddock, la confirmación ha sorprendido a propios y extraños. Por el cómo y el cuándo, con un año todavía de contrato en vigor. El equipo lo sabía, pues Jorge Lorenzo ha confesado que habló con Alberto Puig unos días después del Gran Premio de Tailandia. A pesar de todos sus intentos, no le fue posible volver a la senda del éxito, a esa mochila de campeonatos y victorias de la que se esperaban grandes proezas tras su fichaje por Repsol Honda, en el denominado «Dream Team». Pero su sueño de ganar también vestido de naranja no fructificó y la frustración fue adueñándose del balear. Complicada situación para él, que compartía tristezas con los suyos mientras al otro lado del box, apenas a unos centímetros, se celebraba cada domingo un triunfo o un segundo puesto y, al final, el título: el sexto en MotoGP para un Marc Márquez imbatible.

Desde su fulgurante entrada en la Primera división del motociclismo, el piloto de Cervera solo ha tenido dos compañeros: Dani Pedrosa y Jorge Lorenzo. A ambos, que compartieron trayectoria en las categorías inferiores y peleas de gran calidad en las mayores, los ha jubilado sin remedio, incapaces ninguno de los dos de transformar su calidad al pilotaje en números que pudieran emular a los de Márquez.

Y aunque Lorenzo siempre trató de mirar hacia su propio lado del campo, las comparaciones siempre estaban ahí: un triunfador cada domingo y una frustración en el otro lado de la moneda. Misma máquina, dos realidades.

«La moto está hecha para el pilotaje de Marc, y lo veo normal porque es el que ha ganado tanto. Pero es verdad que estar con un piloto que es muy fuerte mentalmente y que lo está ganando todo ahora mismo no es lo más fácil del mundo. Quizá compartir box con Márquez no perjudica al cien por cien, pero no ayuda nada», asegura Fabio Quartararo. En la misma línea se expresa Ana Carrasco, campeona del mundo de Supersport 300: «Creo que el tener a Marc como compañero no es fácil porque es un piloto que siempre está luchando por ganar, aunque no creo que tenga que ver con la decisión de Jorge».

Aunque sí apuntó Alberto Puig que debían mirar esta dinámica. Si en 2011 fue Casey Stoner, hace justo un año despedían a Dani Pedrosa, y ayer le tocó a Jorge Lorenzo. «Nos vamos quedando sin una generación y, curiosamente, todos son de la casa. Y desde luego, son difícilmente reemplazables. Me da pena no haber sabido ayudar más a Jorge a desarrollar todo su potencial», aseguró el director de Honda, aunque también le había dejado claro que no habría dos motos y que era el balear quien debía adaptarse y perder el miedo.

Álex, en la recámara

Y la pregunta casi sale sola: ¿quién sustituirá a Lorenzo? Márquez abrió la puerta a su hermano: «Es joven y campeón del mundo. Es capaz de todo si él está convencido con el proyecto; es capaz de hacerlo todo y lo ha demostrado por compromiso y profesionalidad. Y no la cerró Puig: «No tenemos prisa y debemos analizar muchas cosas. No vamos a precipitarnos. Álex será una opción , no por su apellido, sino por los méritos que ha conseguido. Pero hay otros pilotos».

El mayor no presionará por el fichaje de su hermano, pero quizá la dificultad de compartir moto, estrategias, resultados y alegrías resulte más llevadera, pues todo quedará en «casa». Lorenzo y Pedrosa no pudieron brillar bajo la sombra de Márquez.

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