Innovación educativa. Educación Plástica: En diálogo con los artistas… | Blog Escuelas en red

— Ascensión Pérez (directora): “Nuestro Colegio de Benagalbón, un pueblito chiquito situado en Málaga, en medio de la playa y la montaña, es antiguo y podría pasar desapercibido y, sin embargo, no pasa; porque en nuestro colegio se trabaja de forma distinta.

Tenemos una sala de exposiciones, que nos ayuda en el proceso de enseñanza-aprendizaje de los niños. Esta sala es un proyecto impulsado y mantenido por los docentes dispuestos a aprender de los artistas que participan en ella. Este proyecto busca enriquecer a toda la comunidad educativa, no como simples espectadores, sino como participantes de situaciones creativas, de momentos educativos integradores.

Lo que queremos es que la exposición que se haga en el centro sirva de recurso para el aula, para hacer actividades innovadoras y motivadoras, partiendo de una obra de arte.”

Ascensión nos presenta una iniciativa pedagógica que hace del Arte y la Educación el soporte de un compromiso profesional de trabajo transversal, con el que poder identificar valores y respuestas culturales, tomar conciencia de su diversidad y fomentar el respeto por las diferentes identidades, visiones y estilos de vida.

Esta concepción defiende el valor connaturalmente educativo de las artes. Proporciona protagonismo a la educación artística como área curricular y la provee de capacidad para identificar y reconocer significados y referentes culturales, atender y comprender su poder simbólico y descubrir el papel, pasivo o activo, que se asigna a la ciudanía. Desde esta lógica social, educativa y cultural se despliega este proyecto de educación de la mirada.

El profesorado del Colegio Público de Benagalbón considera el diálogo entre Educación y Arte una experiencia escolar imprescindible en la formación de los estudiantes. Contar con esta práctica permite abordar el aprendizaje académico, desde otros códigos y otras lógicas, así como, trabajar temáticas culturalmente muy mediatizadas como la igualdad de género, la interculturalidad, los conflictos escolares, la educación para la convivencia, el respeto, la conservación y el cuidado del medio ambiente, etc.

Esta educación de la mirada en contextos académicos exige modificaciones curriculares, de relación, de poder de decisión, etc. “Durante el tiempo que dura el proyecto de exposición liderado artísticamente por cada creador, todos los recursos, las personas, los espacios y las energías del centro se aúnan a su fuerza creadora para construir una obra única, en ocasiones efímera, que sea recompensa y enseñanza para todos.”

El proyecto necesita y ha conseguido, por ejemplo, poner el espacio al servicio de una nueva educación: los escenarios de aprendizaje se expanden, la creación artística, sus técnicas y los propios artistas entran en las aulas y con su presencia dan cuenta de las ideas, deseos, emociones y sentimientos que hay detrás de cada creación. Se trata de ir configurando el colegio al modo de un centro de arte contemporáneo.

Desde esta perspectiva se entiende la transformación que hicieron del salón de actos del colegio y su conversión en sala permanente de exposiciones de características singulares, que iremos desgranando.

La sala se inaugura en el curso 2006-2007 con el nombre de ‘Sala de Exposiciones Robert Harvey’, en homenaje a este pintor estadounidense que, huyendo de la guerra de Vietnam, fija su residencia en esta zona de la provincia de Málaga y se convierte en entrañable amigo del colegio, colaborando en la formación artística de su comunidad educativa.

Esta sala de exposiciones es mucho más que un lugar donde ‘colgar’ obras de artistas reconocidos y trabajos plásticos de escolares y familias; es sobre todo una inspiración para la innovación curricular en todo el centro y en cada aula. Es un recurso esencial de formación integral, sensibilizada con las artes y vinculada a la diferencia y la tolerancia.

Ascensión Pérez: “Nuestro propósito es la formación de estudiantes acostumbrados a vivir el arte, a analizarlo, a respetarlo (…) la diferencia que hay entre los niños de Benagalbón y los de otros centros es que nuestros niños aprecian y respetan cualquier obra, cualquier dibujo, cualquier escultura que haga otra persona… porque conocen el proceso que lleva detrás, porque han participado en su creación y porque saben de los sentimientos que desean transmitir, el mensaje del artista, de cada creador…y eso es muy importante para nosotros.”

El documento presentado ante la Junta de Andalucía en 2016, con el que el colegio consigue ser considerado… proyecto de innovación educativa, insistía en esta idea… “Es necesario intentar cambiar el efecto que la educación plástica produce en los alumnos y alumnas, tal como está establecida. Con tres años, los niños y niñas llegan al colegio sabiendo plasmar plásticamente su percepción de la realidad, libre de inhibiciones, con soltura, frescura y desparpajo. Con doce años, nuestro alumnado sale del colegio siendo distinto al resto del alumnado, que con su edad están encorsetados, rígidos, incapaces de expresar gráficamente lo que les rodea, como si su proceso creativo se hubiera desnaturalizado o reprimido. Uno de los objetivos principales de este proyecto es conseguir que los alumnos sigan disfrutando de su natural facilidad para expresarse plásticamente.”

Las artes permiten poner en valor otra manera de mirar y representar la experiencia, más allá de las formatos habituales, más convergentes y numéricos; posibilitan un reconocimiento institucional de otros modos de aprender, conocer y expresar, más perceptivos, relacionales, transversales, emocionales… muy necesarios en la formación del estudiante. La educación en las artes capacita para decidir y realizar proyectos de vida propios, como incipientes realizadores de objetos culturales, y dota de instrumentos culturales de comprensión de uno mismo y de la realidad de la que se es parte.

Dicho todo lo anterior, la pregunta que nos asalta ahora es… ¿Cómo consiguen los profesionales y la comunidad educativa del Colegio de Benagalbón poner en práctica el proyecto? ¿Cómo han logrado transformarlo en un modo de vida escolar, en el desarrollo una concepción comprometidamente innovadora del aprendizaje?…

Primera fase

Educación con arte

Al comienzo de cada curso escolar, Fernando de la Rosa (artista malagueño y profesor de dibujo y artes plástica del Instituto ‘Ben al Jatib’, al que está adscrito el colegio de Benagalbón), contacta con artistas de reconocido prestigio, les hace partícipes del propósito del proyecto pedagógico y les ofrece la posibilidad de participar. Surge una primera idea que se presenta a la ‘Comisión de gestión y asesoramiento de la Sala’.

La Comisión está formada por artistas de la zona que participaron en exposiciones anteriores, familiares, antiguos y actuales padres y madres de alumnas y alumnos, la directora y profesorado de anterior y actual destino en el colegio.

Algunos de los docentes acuden en representación de los distintos ciclos didácticos de educación infantil y primaria. El cometido que tienen asignado es analizar con rigor la idea presentada y plantear propuestas de ajuste y modificación.

Con cierta frecuencia se presentan ideas, maquetas… a la Comisión que incorporan una concepción difícil de compatibilizar con la irrenunciable participación del alumnado y de la comunidad escolar o no incorporan otros objetivos educativos más allá de la mera exposición de las obras de un artista. Desde la Comisión y su perspectiva educativa, se dialoga con el artista y se le invita a transformarla en una acción educadora en la que el creador, durante un trimestre, asume un papel referente, y asegura su presencia en determinados momentos en el centro y en las aulas para dialogar con docentes y estudiantes sobre el mundo de ideas, técnicas, sentimientos… con los que se identifica, conversa y trata de expresar en su obra.

Hay artistas que se sienten cómodos en su relación con los estudiantes, otros menos; hay quienes piensan que su tarea es la de poner un precio y aprovechar bien una oportunidad para vender su obra; cuando se les plantea, con cierto detalle, la visión educativa de la exposición, se sienten abrumados. Pasado un tiempo, se dejan aconsejar por la Comisión y van trabajando las propuestas de ajuste (celosos, a veces, de que su obra pueda desvirtuarse). El diálogo va dando sus frutos y el proyecto va tomando cuerpo… se aprueba por la Comisión y el Claustro valora su potencial educativo y sus virtualidades como recurso de aprendizaje.

Recordemos que el interés de la exposición no es solo mostrar una producción plástica. Su valor está en las relaciones que promueve entre estudiantes, profesorado y familias y de ellos con el conocimiento. Como hemos dicho, las producciones creadas, en consonancia con la propuesta artística elegida, son una oportunidad para tomar conciencia del papel que la realidad social les asigna, como sujetos receptivos, pasivos… o activos, en proceso de formación y con deseos de transformación.

La Educación Artística tiene como objeto la enseñanza del arte. Pero, por eso mismo, debe ocuparse de enseñar no sólo habilidades, como el aprendizaje de las técnicas plásticas y visuales, sino también aspectos culturales. Al educar las actitudes estéticas deben promoverse actividades que además de conllevar la apreciación artística y la formación del gusto, introduzcan una visión abierta hacia los diferentes modelos culturales. Con todo esto, la Educación Artística no se aleja de su propósito -el Arte- sino que amplía horizontes y profundiza en él (afirma Marián Cao).

Es obvio que estas singularidades necesitan trabajarse en cada proyecto y con cada uno de los artistas invitados, de ahí la relevancia del trabajo de la citada Comisión.

Segunda Fase

Las artes y el currículo escolar

Una vez que el artista y la Comisión alcanzan un acuerdo de bases se elabora la lista de tareas, recursos y actividades necesarias. En cuanto a la infraestructura, el colegio asume la compra de útiles fungibles, de poco coste. El centro no cuenta con presupuesto propio para la exposición y se utiliza lo ya disponible, reciclable… de otras exposiciones. Se recurre también a la colaboración de los servicios del centro, como el servicio de comedor escolar, limpieza… y sobre todo aporta el espacio y los recursos profesionales.

Los docentes que asisten a la comisión en representación de cada ciclo se reúnen posteriormente con el resto de sus compañeras y compañeros para trasladarles los trabajos y valoraciones sobre el sentido educativo de la nueva exposición. En cada ciclo didáctico se estudian sus repercusiones en las distintas planificaciones curriculares.

La directora, como coordinadora de la Comisión, elabora una ficha referencial de la exposición, con una breve información sobre el artista, su currículum, su foto, singularidades de su obra, fechas de inauguración y apertura pública de la exposición, actividades tipo de aula para cada ciclo didáctico…

Más allá de algunas propuestas didácticas iniciales, desde el ámbito más profesional, el profesorado de cada ciclo y nivel elabora Unidades Didácticas Integradas de las que, en una entrada posterior, analizaremos algún ejemplo.

Se planifican las fechas en las que el artista estará disponible para acudir al centro, a las aulas… a interactuar con docentes y estudiantes. Se contempla, igualmente, la colaboración y aportaciones de las familias, más allá de su participación en la definición del proyecto, garantizada con su asistencia y actividad en la ‘Comisión de gestión y asesoramiento de la Sala’.

La presencia del artista invitado en las aulas se prepara con cuidado y se procura que las actividades previstas con el alumnado dispongan previamente de los recursos necesarios; en esto también colaboran las familias.

Ascensión Pérez: “…. cómo se van a organizar las estancias en las aulas, para que ese día esté todo preparado, para que el artista tenga todo el material disponible. Parte del material se le pide a cada niño, por ejemplo, traer de casa, en el caso de la exposición LICUADOS, un marco de foto normal que pueden comprar en un establecimiento del barrio, una foto de alguien de su familia, en soporte papel y del tamaño del marco de foto, recortes de imágenes, pegatinas… En este caso, la actividad era de fotomontaje…”

Tercera Fase

Artistas y arte entran en las aulas

Una vez previstas las condiciones y hechas las correspondientes modificaciones en los horarios, el artista entra a trabajar con el alumnado. Explica las ideas que orientan su creación y, desde su relato, muestra las referencias con las que dialoga y sitúa su obra. A continuación, trata de ponerlas en práctica mediante sencillas propuestas de producción creativa.

Presenta una muestra de su trabajo y describe un modo de hacer. En el caso del fotomontaje, los estudiantes parten de la foto del padre, de la madre… comienzan a poner en práctica la manipulación de la imagen y su transformación en una nueva versión. Con esta manufactura tratan de reflejar intereses, deseos, emociones… de la persona de la foto, que no se observan en la imagen primigenia. Por ejemplo, convierten las fotos de los padres en madres, pegando trozos de imágenes recortados de las revistas o los representan tumbados en una playa repleta de palmeras, en lugar de sentados en el patio de su casa.

Modifican las imágenes originales, al tiempo que comentan sus propósitos con los artistas invitados. Explican, comparten y dialogan sobre lo que cada estudiante pretende, sobre las razones que le llevan a alterar la imagen. Por ejemplo, que a su padre le encantaría ir con su madre a una playa en Las Bahamas. Cada estudiante tiene una historia y los artistas comentan con ellos, cómo el fotomontaje puede servir a sus propósitos y, a su vez, servir a los de otros muchos que pretenden falsear la realidad.

En esta ocasión, el trabajo de clase se realizó sólo en quinto y sexto. En algún momento, se valoró que la técnica del fotomontaje y el mensaje que incorpora no iba a ser fácil de abordar en todas las edades. Sin embargo, en otros niveles, fue el profesorado quién se ocupó de este trabajo adaptando la idea a tercero y cuarto de primaria y trabajando la técnica del ‘Collage’. Sus producciones fueron muy bien valoradas por los artistas de la exposición, Salvador Palomo y José Antonio Martín, que apoyaron la idea de incluirlas en la exposición.

En la planificación que se hizo de la sala se contemplaba una pared con el fotomontaje de los creadores, otra con los fotomontajes que habían hecho los artistas con el alumnado y pensaron en otra pared para los collages de tercero y cuarto.

Todo el alumnado del centro participó, también, con obras muy originales; desde educación infantil hasta primero y segundo de primaria hicieron collages. Con estas producciones se decoró todo el colegio, pasillos, entradas…

Según comenta Ascensión, los artistas, después de estas experiencias de relación con estudiantes y docentes, manifiestan su satisfacción. Es de destacar la vinculación que, a partir de esa colaboración, se crea entre artista, colegio y alumnado…

Ascensión Pérez: “La mayoría de estos artistas, lo que nos comentan es que para ellos ha supuesto algo super importantísimo y una experiencia que no se le borrará en la vida, el contacto con los niños, el ver cómo los niños le habían dado la vuelta a lo que ellos tenían pensado, y han tomado otra visión. Han visto que se pueden hacer las cosas de otra manera, han valorado lo que han hecho… Por ejemplo, con la obra de ‘Suso de Marcos’, en la que trabajamos la poesía y de la poesía hacíamos una obra de arte. Los estudiantes comprobaron cómo con la obra de ‘Suso’ habían hecho poesía y disfrutado del reconocimiento conseguido. La cantidad de versiones que sacaron los estudiantes le encantó a él, como artista, y les encanta a todos los creadores.”

Muchos de los artistas presentes en la Comisión, como Salvador Palomo y José Antonio Martín, participan en ella a raíz de su colaboración con el colegio, al comprobar el valor de esta iniciativa como recurso de aprendizaje.

Un artista presenta su obra y un grupo de docentes hace posible un proyecto pedagógico y… “por contagio directo, de uno a pocos y de pocos a todos, la función social del arte adquiere su más plena expresión hasta alcanzar al total de miembros de la comunidad escolar” (documento presentado ante la Junta de Andalucía sobre el proyecto ‘Innovación, Arte y currículo’, del Colegio Público Nuestra Señora de la Candelaria, Benagalbón).

Se abre la exposición

La comunidad educativa hace suyo el proyecto

Llega el momento de apertura de la exposición, de abrir puertas y ventanas… de mostrar un duro trabajo y otra visión de escuela y educación. Todas y todos se afanan en la tarea, quieren darle toda la relevancia posible. Se informa y convoca desde la página web del centro, se difunde a los distintos medios de comunicación… La relevancia del artista también ayuda, se invita a la comunidad educativa, al vecindario, a las autoridades, amigas y amigos…

La directora como coordinadora de la ‘Comisión de las Sala de Exposiciones ‘Robert Harvey’ se dispone a hacer la presentación. El representante del profesorado que asume las tareas de vincular el proyecto artístico y el pedagógico también ofrecerá su visión. El artista, su concepción de las artes y de su creación. El servicio de comedor del colegio colabora y ofrece unos aperitivos y un grupo musical brinda su arte con una actuación.

El proyecto se muestra en todo su esplendor y artistas, estudiantes, docentes y familias se sienten orgullosos de una obra y de un colegio que sigue avanzando como centro de arte. El debate cultural se adueña de Benagalbón y el colegio cumple, una vez más, con su función educativa y cultural.

En la próxima entrada de este blog recogeremos más información sobre la programación didáctica realizada, el minucioso trabajo desplegado en cada exposición y el sentido que adoptan las artes en la inspiración de la vida escolar de este centro educativo. Este relato continuará…

(**) Ascensión Pérez Romero maestra especialista en Lengua Extranjera (Inglés) en el Colegio Público “Ntra. Sra. de la Candelaria” de Benagalbón. Desde 2007 ha sido miembro del Equipo Directivo y desde 2014 ejerce la dirección del centro. Habilitada en la especialidad de Música y Primaria, ha cursado formación en dirección y gestión de centros, en enseñanza y evaluación de las áreas de lenguaje, artes… cuenta con formación en comunidades de aprendizaje y es coordinadora de la “Comisión de gestión y asesoramiento de Sala de Exposiciones ‘Robert Harvey’“.

(***) Agradecemos a estudiantes, docentes, familias y artistas colaboradores del Colegio Público “Ntra. Sra. de la Candelaria” de Benagalbón su testimonio, defensa y apoyo de esta concepción de la educación y la enseñanza de las artes.

Lee más: elpais.com


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