Innovación educativa. Bachillerato. Investigación y ciencia: Pasión en ‘Las Musas’ | Blog Escuelas en red

En el curso escolar 2017-18, el profesorado del Instituto Público de Educación Secundaria Las Musas, en el distrito madrileño de San Blas, liderado por el equipo directivo, puso en marcha una modalidad educativa que adopta el nombre de Bachillerato de Investigación.

Se trata de una oferta propia, complementaria a las modalidades de Ciencias, Tecnología o Ciencias Sociales y Humanidades del actual Bachillerato, orientada a la realización por el estudiante de una investigación relevante.

En la entrada anterior abordamos la configuración curricular de esta modalidad, además de algunas de sus singularidades estructurales y las claves de una posible implantación en otros centros de educación secundaria. Describimos su vinculación con la trayectoria innovadora del instituto, la apuesta que hacen por otro currículo más inter y transdisciplinar y su consideración de la función de los centros educativos, como organizaciones abiertas que trabajan en colaboración, en red, con otras muchas agencias educativas, configurando un proyecto educativo compartido.

Esta segunda entrega pretende avanzar un poco más y estudiar otras cualidades que hacen de esta iniciativa una referencia pedagógica innovadora.

Otra manera de conocer

El Bachillerato de Investigación pretende, a lo largo de un curso y medio de formación, familiarizar al estudiante con una serie de actitudes, conceptos y herramientas en un acercamiento diferente a la realidad. Despertar e impulsar el deseo de pensar y actuar de manera crítica e indagatoria.

Aspira a formar a los estudiantes en hacer preguntas (plantear hipótesis previas susceptibles de ser verificadas o falseadas), plantear objetivos alcanzables, utilizar una metodología científica adecuada, recoger datos e información de manera sistemática y manteniendo una posición crítica y ética, analizar la información, llegar a resultados y elaborar conclusiones de acuerdo con un marco previo de definición teórica fundamentado e informado públicamente.

Estos propósitos exigen un escenario formativo y didáctico que, en este caso, adopta un formato de co-docencia como rasgo sustancial. Cada estudiante y cada proyecto de investigación cuenta con la mentorización de dos tutores, uno interno (profesorado del Instituto) y otro externo (personal de una entidad, organismo o asociación con trayectoria investigadora de prestigio… CSIC, CNIO, CIEMAT, CNIC, UCM, UPM, UB, Woman Art House,..).

En este escenario, estudiante, docente y personal investigador establecen un marco de colaboración, que hace posible un aprendizaje en profundidad (los estudiantes crean conocimientos nuevos para ellos, y participan de un proceso de creación multidisciplinar, ligado a la realidad, con proyección y sentido). Así mismo, amplía el horizonte del centro escolar (se crea un rico y variado entramado de escenarios y agentes formativos) y “…expande la cultura investigadora y la forma científica de conocer (…) [además de] nutrir la cantera de investigadores desde una etapa temprana”, nos comenta el experto investigador del CSIC, Carlos Juan Closa Montero (tutor externo en este Bachillerato de Investigación).

Más allá de todas estas consideraciones y para verificación, invitamos al lector a visionar, por ejemplo, la exposición de uno de los informes finales de investigación, en este caso “Envejecimiento, telómeros y telomerasa», cuya autora es la estudiante de segundo Bachillerato, Paola Blanco Montes. Sugerimos, además, acceder al Canal IES Las Musas, en YouTube, donde se pueden visionar todas las exposiciones y defensas de los proyectos de investigación del curso 2020/21.

Paola Blanco (estudiante y autora de la investigación “Envejecimiento, telómeros y telomerasa»): “Ha sido una experiencia muy gratificante, que realmente deberían aplicar todos los centros. Nos acerca mucho al mundo real (…) He aprendido más a madurar, a comprometerme con un trabajo y a terminarlo. Esto requiere mucha organización (…) y le agradezco mucho al centro esta oportunidad.”

Juan Carlos Ortega (jefe del Departamento de Biología y Geología y tutor interno de la investigación de Paola Blanco): “Disfrutan mucho realizando la investigación. Ahí se dan cuenta, de lo que realmente es estudiar. La investigación, lo que les aporta de verdad es estudio, no es memorizar, no es aprenderse cosas que nosotros les contamos, es conseguir llevar adelante investigaciones (…) Se dan cuenta de que es algo nuevo. Es algo que ellos crean (…) y esto les genera una enorme satisfacción.”

Facilitamos, a continuación, el informe final de la investigación a la que nos venimos refiriendo, aprobado, en su día, por sus dos tutores: Juan Carlos Ortega (tutor interno) y Rosa M. Marión (investigadora grupo “telómeros y telomerasa” del CNIO y tutora externa).

El oficio de estudiar

Estamos viviendo una situación dramática y los sistemas escolares la sufren particularmente. La crudeza del momento nos invita a pensar en la vuelta a una normalidad diferente. En este caso, a definir otros escenarios educativos que hagan posible una formación centrada en el estudio en profundidad, la construcción de relaciones de confianza con y entre mentores y pares, y el descubrimiento y desarrollo de intereses y aspiraciones solidarias.

En este contexto de reflexión y propiciado por debates previos, algunos profesionales y centros de enseñanza, como el Instituto Público Las Musas, han venido tomando decisiones y definiendo nuevas referencias éticas, pedagógicas y organizativas para un renovado ejercicio del oficio de estudiar.

“El término estudio proviene del latín estudium y significa cuidado, atención, celo, dedicación o empeño, poseyendo además el sentido de afecto (studia habere alicuius quería decir ‘gozar del afecto de alguien’)”. El oficio de estudiar se encuentra necesitado de ese trasfondo afectivo, además de ético, que ayude al estudiante a despertar y alimentar el deseo, el interés y la empatía en su relación con formadores y colegas.

Esta concepción del estudio se aleja de otros enfoques que reducen la tarea de las instituciones educativas al entrenamiento de competentes aprendices en habilidades de gestión y acomodación productiva. Así, el aprendizaje se considera un mero eslabón de la cadena productiva, fácilmente convertible en formas competitivas de trabajo en un determinado mercado laboral. Se quiere asentar la pretendida existencia de un vínculo natural e indiscutible entre escuela y mercado.

De esta manera se quiere justificar que las instituciones educativas no dediquen mucha atención al estudio de las urgentes necesidades de un planeta, en franco deterioro, y al menoscabo de los niveles de bienestar general y de justicia social. Estos ámbitos formativos se relegan a un discreto segundo lugar.

El Bachillerato de Investigación del IES Las Musas se sustenta, sin embargo, en el ‘gesto grato y gratuito del estudio’ (‘sin afán de lucro’). No busca la apropiación individual y exclusiva de una habilidad para su explotación profesional. La educación de los estudiantes no se centra en la búsqueda preferente de cualquier utilidad pragmática. Necesita ir mucho más allá.

El Bachillerato de Investigación quiere conseguir propósitos más genuinos como el gusto por el conocimiento, el rigor, el empeño, la pasión por el objeto de estudio y el deseo de prestarle atención; además de recrearse en la relación que se mantiene con y entre tutores y colegas de estudio. Como continúa afirmando Maximiliano Valerio (profesor de la Universidade Federal de Juiz de Fora) “La diferencia no está tanto en la actividad misma, sino en el sentido o la intención con que se realiza”.

El IES Las Musas se afianza como un espacio que fomenta una relación libre con el mundo y las personas. Un lugar para la igualdad de posibilidades y la formación, considerada esencialmente, por su valor en sí misma.

Laura Barrón Portela (estudiante y autora de la investigación “Fundamentos de la Física Cuántica. Teoría y simulaciones en Python”): “A mí cuando en un principio me propusieron un proyecto de investigación al meterme a este bachillerato (…) me interesaba un montón por especializarme en un tema, en concreto en física, que a mí me gusta mucho, y especializarme y aprender a hacer trabajos, saber cómo trabajar en este mundo y del proyecto me llevo muchas cosas… Para empezar, aprender a trabajar (…). Es algo que siempre tienes ahí pendiente y trabajando con tu tutor externo, con tu tutor interno, no sé, es muy diferente a los trabajos que siempre hemos hecho…”

Irene Malumbres Muñoz (estudiante y autora de la investigación “Transformación del marco político español después del 15N) “Para mí el proyecto de investigación ha supuesto un crecimiento personal porque he aprendido a organizar el trabajo y a realizar pautas que yo antes no tenía. Esto también me ha podido ayudar a la hora de estudiar (…). Antes yo iba a estudiar directamente y ahora he aprendido que tienes que ir paso a paso para llegar a un objetivo final. Y aparte, también me ha ayudado mucho tener a gente, que sé que confiaba en mí, desde el primer momento, y que me estaba apoyando durante todo el proyecto, como han sido mis dos tutores”.

Micaela Herreros Benedicto (estudiante y autora de la investigación “¿Dónde se quedan nuestras niñas deportistas?”): “… aparte de lo que es el tema del trabajo, que en mi caso era sobre las barreras que enfrenta la mujer en el deporte, sí que para mí ha sido una lección de vida el estar haciendo un trabajo durante tanto tiempo, durante más de un año y medio, porque he aprendido a sentirme como una verdadera investigadora y a crear un trabajo desde cero, partiendo de una base y estructurando el trabajo en las distintas partes en las que se compone…”.

Nuria Sánchez García (estudiante y autora de la investigación “La asociación entre los subtipos de cáncer de mama y la variación del número de copias -CNV-”) al acabar la defensa de su trabajo manifiesta… “Ya para para finalizar, me gustaría agradecer a Las Musas por brindarme esta oportunidad, a Encarna, al CNIO por la experiencia, y a Raquel (tutora externa) porque ha sido lo mejor que me ha pasado este año”.

Una grata relación educativa

Este Bachillerato permite una configuración de escenarios de estudio, en los que se percibe la satisfacción de estudiantes y mentores por la relación educativa que logran establecer.

Los estudiantes no encuentran su pasión por conocer, estudiar… si no es a través del desarrollo de habilidades y experiencias, con las que poder descubrir lo que les gusta y en las que consiguen ser buenos ejecutores. Esta tarea es básica para cualquier educador y según los comentarios del personal investigador que ha ejercido las funciones de tutores externos, es un valioso rasgo de esta modalidad de Bachillerato.

Pablo Simón (profesor del Departamento de Ciencias Sociales de la Universidad Carlos III): “Lo que marca la diferencia de este trabajo, desde mi perspectiva, es que el estudiante pueda seleccionar algo que le motive. El aprendizaje se puede hacer también deleitándose. Te puede gustar lo que estás haciendo. Yo creo que un trabajo de investigación de estas características, en el que tú tienes un cierto margen de maniobra para elegir qué tema quieres, puedes profundizar… te permite desarrollar todas las competencias necesarias. Irene ha tenido que buscar información, ha tenido que leer, ha tenido que escribir, ha tenido que desarrollar la capacidad de síntesis, el pensamiento creativo. Es decir, muchas de esas competencias que nosotros planteamos en genérico en los planes de estudio se pueden conseguir mediante esta dinámica y además que a ti te guste.”

Tomás Sánchez Sánchez-Pastor (doctorando en el Grupo de Sistemas Complejos de la Universidad Politécnica de Madrid): “Cuando el alumno es capaz de ver, o la alumna, que tú como profesor eres alcanzable, que tú no eres una persona que lo sabe todo, que lo lleva sabiendo toda la vida, sino que has fallado, esto es muy importante. Ver que no pasa nada por equivocarse, yo muchas veces se lo decía Laura… las primeras veces que ella se equivocaba, venía muy preocupada y me decía… lo siento es que esto lo he hecho mal… y yo le decía… no pasa nada, es que esto es la vida (…) De esta manera están mucho más relajados y el aprendizaje se hace mucho más efectivo.”

Meritxell López Gallardo (profesora del Departamento de Fisiología de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid): “Me parece una iniciativa muy enriquecedora, el Instituto hace un gran esfuerzo para ofrecérsela a sus estudiantes y el nivel de implicación de los alumnos que he tenido, en los años que colaboro con ellos, es máximo. De hecho, (…) les encanta venir al laboratorio y entienden que estas estancias enriquecen su formación (..) han demostrado que da igual el barrio en el que se encuentre un centro educativo, siempre que exista una motivación máxima de todo el Centro con sus estudiantes y les hagan sentirse tan importantes como lo hace este Instituto. Todo lo realizan considerando que el eje central es el estudiante. Esa es la motivación que consigue que la enseñanza sea algo transversal, en la que la condición social no limita”.

Carlos Juan Closa Montero (profesor de Investigación del Instituto de Políticas y Bienes Públicos -CSIC-): “Sí es cierto que me ha hecho valorar mucho más lo que hacen en este instituto y no sé si, el hecho de estar con un investigador reconocido tiene un impacto mayor en su estudio. Lo que yo sí percibo es que la estudiante con la que pude colaborar es una persona muy educada y no sé hasta qué punto su actitud conmigo era producto de esta circunstancia…”

Educación transparente

José Antonio Expósito, director del IES Las Musas, el uno de julio del 2015 presentó un proyecto de dirección titulado “Educación transparente”. El tres de julio entraba en el instituto una cuadrilla de albañiles para derribar muros.

La tarea que se despliega en las aulas necesita un escenario acorde. Un escenario hostil, sucio, deteriorado, contribuye muy poco en favor de la verdadera educación. “En un ambiente hostil, inadecuado o indiferente no resulta extraño que la ciencia sea escasa o rara”, afirma el director.

Cualquier innovación pedagógica como el Bachillerato de Investigación, necesita de muchos elementos de cobertura. Los espacios del centro son uno de ellos. Constituyen un componente muy relevante a sumar. Una vez más, lo que parecía separado, empezaba a considerarse inseparable.

“Seguimos con unas estructuras en lo material y también en los programas educativos que pertenecen al pasado. En nuestro país quizá más que en otros muchos. Saberes memorísticos y niños encerrados en aulas con cuatro paredes y una pizarra. El ambiente monacal o militar, de división, de compartimentación de las estructuras de los edificios.

Tendríamos que ir hacia modelos donde el aire, la luz, la claridad, sean los verdaderos protagonistas. Y por eso mi empeño fue derribar muros, muros materiales, muros entre las asignaturas, barreras en los horarios… Era un proyecto muy ambicioso cuando lo presenté y hemos ido desarrollándolo en estos años, tratando con esfuerzo de hacer del centro un lugar mucho más acogedor.

(…) creo que es hora de plantear unos colegios e institutos donde la arquitectura tenga un protagonismo grande, grande en función de la finalidad que tiene la escuela. Y tenemos que inculcar valores, elevar los espíritus, generar en los chicos el afán por la belleza, por la bondad. Y eso se consigue con la claridad, la luz que nos ilumina a todos.”

En el IES ’Las Musas’, aproximadamente el 40 por ciento de aulas tienen tabiques, puertas y paredes de cristal. Empezaron con cuatro aulas y lo han ido extendiendo, en el pabellón de formación profesional, donde han transformado en aulas de cristal los laboratorios, departamentos, las aulas de los ciclos formativos de la familia profesional de sanidad, la biblioteca, el aula de tecnología, las aulas de ordenadores…

Un espacio para el libre estudio del mundo y de las personas que lo habitan. Un lugar en igualdad que concibe la formación por su valor en sí mismo.

Accede al repositorio de experiencias de Escuelas en red (Mapa web) y al sentido y propósitos del blog ‘Escuelas en red’.

*José Antonio Expósito es director del IES Las Musas; Manuel A. Torremocha, jefe de estudios de Bachillerato y profesor del Departamento de Geografía e Historia; Juan Carlos Ortega, profesor del Departamento de Biología y Geología; Gema Martín, profesora del Departamento de Física y Química y José Antonio Méndez, profesor del Departamento de Geografía e Historia; Víctor Barbero Romero, jefe de estudios general y profesor del Departamento de Tecnología.

**Agradecemos la colaboración, en la confección de este post, al politólogo Pablo Simón, profesor del Departamento de Ciencias Sociales de la Universidad Carlos III y tutor externo del Bachillerato de Investigación (BI) del IES Las Musas, Meritxell López Gallardo, profesora del Departamento de Fisiología de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid y tutora externa (BI), Carlos Juan Closa Montero, profesor de Investigación del Instituto de Políticas y Bienes Públicos (CSIC) y tutor externo (BI); Tomás Sánchez Sánchez-Pastor, doctorando en el Grupo de Sistemas Complejos de la Universidad Politécnica de Madrid y tutor externo (BI).

***Expresamos nuestro agradecimiento ala comunidad educativa del IES Las Musas por dar cabida a este tipo de experiencias innovadoras y de manera especial a los estudiantes por su colaboración y muestras de confianza hacia el equipo docente de ‘Las Musas’.

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