Globalización de geometría variable

Un efecto de los sucesos repentinos e inesperados es que nos permiten ver aquello que es nuevo o lo que ya estaba aquí sin que reparásemos en ello. Pensábamos que ya vivíamos en una sociedad global donde el mercado suministraba cuanto pudiéramos necesitar, pero llegó el virus y nos dimos cuenta de que Europa no produce un solo gramo de paracetamol mientras China produce el 80% de los antibióticos del mundo. No es casual que, en este contexto, una de las preguntas capitales sea quién controlará el suministro de la futura vacuna contra el virus cuando esta llegue, algo que ha entendido muy bien Macron, veloz al llamar al orden a la farmacéutica Sanofi, que pretendía reservar para EE UU una parte importante del futuro contingente.

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