Fitur 2021: sueños lejanos para una aventura | El Viajero

América. Naturaleza, café y un crucero

Panamá y Guatemala. Dos bicentenarios

Panamá celebra en 2021 el bicentenario de su independencia, y quiere hacerlo junto a sus visitantes, pues el país ya está abierto al turismo. El casco antiguo de la capital, el canal de Panamá y la herencia afropanameña del país son algunos de sus platos fuertes culturales. El principal atractivo de su patrimonio verde es su selva neotropical, visitable a través de parques nacionales. El patrimonio azul se focaliza en los dos océanos que bañan sus costas: un buen modo de conocerlo es avistando ballenas junto al parque nacional Coiba, designado en 2005 patrimonio mundial de la Unesco, o visitando los proyectos de conservación de tortugas en varios puntos del Pacífico.

Otro país centroamericano que celebra este año su bicentenario es Guatemala. Orgulloso tanto de ser el corazón del mundo maya como de su clima de eterna primavera, el país ofrece a los visitantes atractivos al aire libre como volcanes, lagos, yacimientos, playas y flora y fauna diversas. Un circuito insólito guatemalteco es la Ruta de la Madera, en la Reserva de la Biosfera Maya de Petén. Allí viven comunidades locales que aprovechan de modo sostenible recursos de los bosques, como la madera, la pimienta gorda o la nuez de ramón. Desde la isla de Flores se pueden visitar algunas de estas comunidades, por ejemplo las de Carmelita, Uaxactún e Ixlú, gracias a una iniciativa de turismo local sostenible.

Colombia. Destinos esenciales

El país caribeño es conocido internacionalmente por su café de producción nacional. Y el mejor modo de ver sus célebres cafetales y entender el fuerte vínculo colombiano con esta bebida que tantos adoran es acercarse al Paisaje Cultural Cafetero, situado en los departamentos de Caldas, Risaralda, Quindío y Valle del Cauca. La zona ofrece rutas temáticas sobre el café y alojamiento en haciendas típicas, situadas junto a las plantaciones y cerca de ríos de aguas limpias sobre los que vuelan mariposas y colibríes.

Otro destino colombiano que ya es un secreto a voces es la isla de Gorgona, en la costa del Pacífico. Este lugar albergó una cárcel que hoy es una ruina parcialmente devorada por la vegetación de un parque natural protegido. Quienes llegan a ella se zambullen en el agua para bucear en sus muchos puntos de inmersión, como La Tiburonera (desde donde se puede ver nadar al inofensivo tiburón ballena). Al ser una isla diminuta, hay un único alojamiento: el hotel Parque Nacional Gorgona, de arquitectura respetuosa con el medio ambiente.

Chile y Argentina. De Punta Arenas a Ushuaia

La Patagonia de ambos países sigue ofreciendo novedades de todo tipo: además de su naturaleza inigualable, en la región tienen cabida innovaciones arquitectónicas como el hotel Tierra Patagonia. Construido en el entorno del parque natural Torres del Paine (Chile), este proyecto de la arquitecta chilena Cazú Zegers ha sido premiado por su diseño, que sugiere el perfil de un animal prehistórico, y es perfecto para una experiencia de ecoturismo.

Una de las maneras más placenteras y artísticas de viajar de un país a otro es embarcándose en un crucero de la naviera Australis. A partir del 15 de septiembre comienzan las rutas de Punta Arenas (Chile) a Ushuaia (Argentina). Y entre el 31 de enero y el 8 de febrero de 2022, al cruzar el estrecho de Magallanes, sonará música renacentista en los barcos, como tributo a la época en la que vivió el explorador portugués. La soprano Mariví Blasco y el instrumentista Juan Carlos de Mulder serán los encargados de traer el Renacimiento musical al presente. En febrero de 2022 los cruceros incluirán un taller de fotografía de naturaleza a cargo de la fotógrafa británica Nori Jemil.

Canadá. El lugar de los ‘hoodoos’

La diversidad paisajística de la provincia canadiense de Alberta incluye una zona desértica que depara un par de sorpresas, visitables cuando Canadá se abra de nuevo a los turistas extranjeros (para lo que aún no hay fecha). La primera es el parque nacional Writing-on-Stone / Áísínai’pi, declarado patrimonio mundial por la Unesco en 2019. Su gran peculiaridad son las columnas de arenisca conocidas como hoodoos, que además muestran petroglifos y pictogramas realizados hace más de tres milenios por el pueblo nativo siksikáítsitapi (“pies negros”). Sin salir de Alberta se puede visitar el Dinosaur Provincial Park, cuyos vestigios dan fe de 35 especies de dinosaurios que pasearon por allí hace 75 millones de años.

Alaska. Música para salmones

¿Quién dijo que Alaska era solo hielo? En este Estado norteamericano el verano es verde, fresco y con eventos culturales al aire libre, como el Salmonfest (del 6 al 8 de agosto). Nacido para concienciar sobre la necesidad de proteger los salmones de la región, se celebra en el pueblo de Ninilchik, en la remota península de Kenai, donde los asistentes pueden acampar. Más de 20 bandas dejan sus melodías en esta original fiesta.

Asia. Muchos paraísos isleños

Filipinas. Delicias para la vista y el paladar

En un archipiélago que consta de más de 7.000 islas es difícil elegir cuál visitar primero cuando se reabran al turismo. Una buena opción son las islas Bisayas, entre las que destaca Cebú, donde se puede disfrutar de la gastronomía filipina, pues la isla es célebre por sus mangos dulcísimos pero también por recetas como su particular ceviche (llamado kilaw) y los puso, triángulos de arroz envueltos en hojas de coco trenzadas.

Otra isla de las Bisayas es Bohól, cuya principal atracción son sus más de 1.000 “colinas de chocolate”, así llamadas por su color marrón durante la estación seca. Aquí también espera el principal personaje de Bohól: el tarsero, un pequeño primate de enormes ojos que vive protegido en una reserva natural donde las visitas están permitidas.

Seychelles. Naturaleza sin intermediarios

Decir islas Seychelles siempre ha sido sinónimo de paraíso, y más cuando las puertas de estas 115 islas del océano Índico están ya abiertas para todos los visitantes vacunados. Hablar de ecoturismo en este archipiélago es el pan nuestro de cada día, pues la mitad del país es terreno protegido en el que se preservan especies vegetales y animales ya extintas en otras partes de nuestro planeta. Su capital, Victoria, situada en la isla de Mahé, es la más pequeña del mundo, de ahí que las Seychelles sean un país idóneo para los que quieren alejarse por una temporada del trasiego urbano. También para quienes quieran decir adiós a internet por un tiempo, sobre todo en la isla de Bird: un santuario de aves y tortugas donde el único pajarillo que no tiene cabida es el logo de Twitter, pues este territorio reduce al máximo el consumo de electricidad y teléfono.

Corea del Sur. La isla de los senderos

El país asiático presenta en la próxima edición de Fitur una selección de 100 destinos turísticos principales, a la espera de relajar sus medidas de prevención de la covid-19. Uno de los atractivos es el sendero de Olle, en la isla de Jeju. Se trata de una especie de Camino de Santiago coreano que bordea Jeju a lo largo de 425 kilómetros en 26 senderos de distinta longitud. Los caminantes pueden elegir cuáles se adaptan mejor a su resistencia física, y quienes teman encontrarse en medio de la naturaleza en un país cuya lengua desconocen pueden estar tranquilos: los itinerarios están claramente señalizados y, además, existe la posibilidad de alquilar un reloj inteligente en el centro de información de turismo de Jeju. Solo con pulsar el botón de emergencia la policía sabrá en qué punto de la isla nos encontramos.

Armenia. El lugar de las mil tradiciones

Situado entre Europa y Asia, el país transcontinental está abierto al turismo y deseoso de mostrar al visitante tesoros como los monasterios de Echmiadzin y Geghard, ambos protegidos como patrimonio mundial de la Unesco. La larga y compleja historia armenia es rica en tradiciones como la vinícola, con más de 6.000 años de antigüedad. Para comprobarlo hay que visitar la región de Vayots Dzor y, una vez allí, dirigirse a la ciudad de Areni, donde los arqueólogos encontraron en una cueva la primera bodega del mundo de la que se tiene noticia.

Oceanía. Dos fiestas populares

Papúa Nueva Guinea. Costumbres al aire libre

Cada vez valoramos más la vida en la naturaleza, y en Papúa Nueva Guinea son expertos en festivales al aire libre. Como aperitivo tenemos el Festival del Cocodrilo del río Sepik, que honra a estos reptiles y muestra la interacción de las comunidades de la zona con estos animales. Se volverá a celebrar este año entre el 5 y el 7 de agosto en Ambunti. Otro festival esencial es el Kenu y Kundu (del 5 al 7 de noviembre), en la población de Alotau, junto a la bahía de Milne. Entre otras actividades, organizan una carrera de canoas y un concierto de tambores kundu acompañados por danzas.

Australia. El paisaje como arte

A la hora de elegir destinos dentro de este inmenso país, uno de ellos cobra protagonismo: es el paisaje cultural de Budj Bim, en el Estado de Victoria, concretamente en las tierras de la etnia gun­ditjmara. Designado patrimonio mundial por la Unesco en 2019, el sitio incluye el volcán Budj Bim, el lago Condah con las ciénagas de zonas húmedas de Kurtonitj y el paisaje rocoso y los pantanos de Tyrendarra. El valor de estos parajes se acrecienta por el sistema de acuicultura creado por la etnia aborigen hace seis milenios, que ha convertido esta región en una tierra próspera. Tras una larga disputa por sus terrenos, actualmente son los gunditjmara quienes fomentan el turismo sostenible en la zona; y admitirán de nuevo visitantes cuando la situación lo permita.

África. Ornitología y senderismo

Guinea-Bisáu. Edén para ornitólogos

Los pájaros tienen buen instinto para elegir los lugares donde invernar, por eso una gran cantidad de especies acuáticas lo hacen en los humedales costeros del archipiélago Bijagós, perteneciente a Guinea-Bisáu. A partir del próximo mes de octubre se podrá ser testigo del gran encuentro avícola, pues el Orango Parque Hotel lanza por primera vez un circuito de ornitología dentro de sus rutas de ecoturismo. El alojamiento, el único que funciona dentro del parque nacional de Orango —creado en 1998 y primer área protegida del país africano—, está situado junto a la playa y cuenta con una flota propia de barcos para realizar traslados entre la isla y el continente.

Etiopía. País para caminantes

El sorprendente y poco conocido patrimonio cultural de Etiopía incluye desde las iglesias cristianas excavadas en la roca del macizo de Gheralta hasta el lago de lava del volcán Erta Ale en el desierto de Danakil, pasando por la ciudad amurallada de estilo árabe de Harar. Incluido en la lista de los mejores destinos para 2021 de la editorial viajera Lonely Planet, uno de los modos de descubrir este país de gran tradición cafetera es haciendo trekking por zonas como la cordillera de Simen o el bosque de Wof Washa. Los circuitos de la empresa etíope Tesfa Tours, que trabaja con comunidades locales y ayuda a su desarrollo, son un excelente modo de entrar con buen pie en territorio etíope.

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