Fideuá de marisco | Recetas El Comidista EL PAÍS

Empiezo con un aviso: no pretendo hacer la fideuá canónica ni la que preparan los maestros fideuàeros en Alicante ni la de tu tío ni la del restaurante ese al que vas los jueves. Es la fideuá de mi madre, que se come algunos domingos en su casa y me trae recuerdos de felicidad y siesta con película de sobremesa de fondo (de esas en las siempre hay un secuestro, un hijo secreto o un intento de matar al cónyugue para irse con otra persona, como si no existiera el divorcio).

En realidad no hay una sola fideuá de mi madre, porque lo que lleva depende de los que ofrezca la temporada y la pescadería: puedes encontrarte gambas, langostinos, galeras o cigalas, y la sepia puede ir mezclada con calamar (o usar solo calamar). También pueden colarse almejas, aunque en ese caso quedará un poco menos seca.

Normalmente el fumet se prepara en casa con pescado de roca, aunque si mi madre tiene el día vago -las madres también tenemos días vagos, eso es irrefutable- puede caer uno de brick de Aneto (que está igual de bueno, aunque sale algo más caro, es lo que tiene la vagancia, que cuesta dinero). Como mi señora madre ya sabe de qué pie cojean los lectores comidistas, se disculpa de antemano por el uso indebido del vino tinto, y dice que si no queréis no se lo pongáis pero a ella le gusta la profundidad de sabor que da.

Dificultad

Es mucho más fácil que un arroz seco, e igual de resultona.

Ingredientes

Para 6 personas

Preparación

Si haces esta receta, comparte el resultado en tus redes sociales con la etiqueta #RecetasComidista. Y si te sale mal, quéjate a la Defensora del Cocinero enviando un mail a defensoracomidista@gmail.com

Lee más: elpais.com


Comparte con sus amigos!