Feijóo ejemplifica en Pontevedra que «cumple con la palabra dada»

«Lo que se dijo se hace. Se está finalizando en algunos casos y empezando en otros», sintetizó este miércoles Alberto Núñez Feijóo en Pontevedra, en la sede de la Delegación Territorial de la Xunta, después de reunirse durante unas dos horas con el alcalde de la ciudad, Miguel Anxo Fernández Lores. Y puede abstraerse como el sello de una forma de proceder desde San Caetano, el del «compromiso de cumplir con la palabra dada», como subrayó durante su intervención ante los medios de comunicación para dar cuenta del encuentro con el veterano regidor del BNG. Repasó el presidente de la Xunta las múltiples actuaciones en la ciudad del Lérez, donde «todo aquello que comprometimos tiene dotación presupuestaria, proyecto y viabilidad económica y urbanística»;pero en la recta final de una «legislatura» a la que, recordó, aún le «quedan 14, 15 meses», esa hoja de servicios se extrapola como un aval con el que volver a pedir la confianza de los gallegos en las próximas elecciones autonómicas.

Eso será, si se mantiene el guion, en otoño de 2020. Para entonces, según lo anunciado ayer por Feijóo, ya estarán en marcha las obras de ampliación del hospital público Montecelo. Este mismo mes se aprobará en Consello el plan sectorial y el siguiente punto en el cronograma es el final de 2019, cuando se licitará la obra, para comenzar los trabajos el próximo año. El montante supera los 200 millones de euros. «No tiene marcha atrás», incidió Feijóo sobre un proyecto que quedará encarrilado en la presente legislatura. Será un «nuevo hospital con nuevos servicios»: radioterapia, UCI pediátrica y medicina nuclear. El 60% de las nuevas camas serán individuales. El objetivo es entregar un nuevo edificio de hospitalización y adecuar después las fases para remodelar la parte antigua del complejo.

«Avances históricos»

El nuevo Montecelo es un ejemplo paradigmático de los «avances históricos con inversiones históricas» promovidos por la Xunta en Pontevedra, donde se demuestra que la diferencia de color político no supone un impedimento. «Aquí las cosas están funcionando con normalidad. Ambas administraciones estamos contentas de nuestra relación y de cómo van las cosas», afirmó el titular del Gobierno gallego. El propio Lores se vio en la obligación de admitir que valoraba «muy positivamente» el resultado de la entrevista. Nada que pueda calificarse de sorprendente, habida cuenta de que, como recordó Feijóo, el ejecutivo autonómico habrá desembolsado, cuando finalice la legislatura, «más de 200 millones de euros en inversión directa en infraestructuras».

Porque al hospital hay que añadir el nuevo centro de salud y el edificio judicial de A Parda, la futura residencia de mayores, el nuevo edificio Benito Corbal, el saneamiento de la ría, la variante de Alba y la estación intermodal. La «cordialidad», apuntó Feijóo, «facilita» acometer los «problemas». A cambio espera cierta reciprocidad, como volcarse con el Xacobeo 2021, que no solo atañe a Santiago.

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