Expoagro 2019: otra vez en carrera para superar los nuevos retos productivos

Gonzalo Lorenzo, de Precision Planting, en el stand con visitantes Fuente: LA NACION – Crédito: Santiago Hafford

Maquinaria agrícola: por la eficiencia permanente

SAN NICOLÁS.- Como todos los años, Expoagro tiene novedades que reflejan cómo las empresas están buscando dar un paso más allá en la mejora de la eficiencia. Algo que desvela a los productores y técnicos por igual.

Siembra, pulverización, cosecha y poscosecha. No hay excepciones. Hay una constante que se repitió a la hora de recorrer los stands y que tiene que ver con eso: la eficiencia. A modo de ejemplo basta ver lo que está ocurriendo en dos rubros clave como la siembra y la pulverización. Más allá de productos o novedades como que Case haya presentado su primera sembradora en el país, o que Achilli Di Battista trajera su sembradora Monumental con tolva para 13.500 litros para semillas y fertilizantes que la ubica como la Air Drill con mayor capacidad del mercado, según la firma, lo cierto es que la muestra desbordó de tecnologías para la precisión.

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En Precision Planting, por ejemplo, siguen con el foco en lograr un monitoreo avanzado en la siembra. Allí tienen productos como SmartFirmer, que durante la siembra ofrece al productor datos claves como materia orgánica, humedad, temperatura, uniformidad y limpieza del surco. Se trata de datos que son claves para poder tomar decisiones en el mismo momento que se está sembrado.

Además, según contó Gonzalo Lorenzo, gerente, una tecnología como DeltaForce permite el control de fuerza descendente y ascendente de los cuerpos de siembra, surco a surco.

“La fuerza descendente varía considerablemente a lo largo del lote e incluso a lo ancho de la sembradora. Diferentes tipos de suelos, humedad y texturas o solo las huellas de la cosechadora crean diferentes situaciones para cada surco cada año”, contó. Según los estudios de la empresa, el peso ejercido sobre las ruedas limitadoras puede variar hasta 365 kg en un metro.

Precisó que durante la siembra y a lo largo del lote sus requerimientos de fuerza descendentes varían. “Según ensayos que hemos realizado, la fuerza descendente incorrecta puede costar hasta 1 tn/ha dependiendo las condiciones de siembra”, explicó.

La empresa también mostró mSet, un dosificador multihíbrido que permite sembrar dos híbridos distintos en el mismo lote en la medida que la sembradora atraviesa diferentes zonas. “Seleccionar el híbrido o la variedad correcta para cada lote es una de las decisiones que más impacto genera cuando se está planeando la campaña”, destacó.

En pulverización, Metalfor está trabajando en mejorar la calidad de la aplicación y bajar costos. Al respecto, según expresó Javier Grasso, gerente comercial de la empresa, la firma trabajó con D&E en la incorporación a sus máquinas de un nuevo producto direccionado a la aplicación selectiva. Ese producto, presentado en Expoagro, se trata de weedseeker 2, que representa la evolución más reciente de los sistemas de pulverización selectiva.

“Posee la capacidad de leer malezas menores a la mitad del tamaño que los sistemas anteriores y es el doble más liviano, lo que permite instalar botalones más grandes e ir a más velocidad. Por su sistema de medición NDVI, permite trabajar a distintas alturas, en situaciones complejas y extender las condiciones de trabajo, aún con el cultivo instalado, bajo la modalidad exclusiva de aplicación verde sobre verde”, contó Luis Adrover, responsable de Territorio de D&E. Según detalló, al ser un equipo ISO BUS funciona integrado en la misma pantalla de la máquina, trabajando de forma coordinada con el piloto, computadora de pulverización y corte de secciones.

Semillas: apuesta a la genética y a la diferenciación

Claudio Pastor, de Nidera Semillas

En medio de una campaña récord, con más de 125 millones de toneladas en granos y donde se espera que el campo haga un gran aporte a la economía del país, la industria semillera observa con expectativa el comportamiento del sector del agro.

En el último tiempo, el mercado semillero ha mutado; a las ventas y fusiones entre diferentes compañías, se sumaron los aportes de la tecnología para el mejoramiento vegetal de los cultivos.

Con este escenario, en diálogo con LA NACION, Claudio Pastor, del servicio técnico de Nidera, explicó que la competencia actual del negocio es importante y diferenciarse del resto hace a la cuestión a la hora de posicionarse con nuevos productos en el mercado.

Para la firma, el camino es estar a la vanguardia de la demanda de los productores, no solo el portfolio de semillas, sino ofrecer distintos programas para eficientizar sus cultivos.

“La competencia es enorme, por eso además de la genética de rendimiento, que es nuestro fuerte, le sumamos una propuesta de valor. Un servicio al cliente completo, de ambiente y manejo, para que cada productor haga un uso más eficiente de nuestros productos “, contó.

Pastor cree que la asistencia es fundamental, pero no solo a nivel productivo sino también económico. Para esto, la compañía trabaja en tres pilares: primero el área en el que se investiga de manera independiente cada uno de los cultivos; dicha información se la brinda al otro pilar llamado generación de información. El último se encarga de transmitir al productor toda esa información recolectada y procesada.

“El objetivo de la empresa es que el productor cuente con mayores herramientas y, cuando elige nuestras semillas, mejore su productividad”, señaló.

Para Alejandro Nougues, gerente de desarrollo en semillas de Corteva Agriscience, división de agricultura que surge de la fusión de Dow y Dupont, el objetivo de la compañía es posicionar la marca y acercarse al consumidor. “El productor argentino es muy marcario”, afirmó.

El técnico conoce la complejidad del mercado argentino de maíz, la diversidad de ambientes y fechas de siembra. “Dentro del programa, con nuevos desarrollos tratamos de cubrir un portafolio de productos que se adapten a las condiciones de todo el país”, dijo.

En el futuro inmediato, la idea de la nueva empresa es integrar y unificar toda la tecnología: combinar líneas genéticas de las empresas formadoras y originarias del holding para brindar variabilidad genética y alcanzar híbridos con mayor adaptación a los distintos ambientes del país.

En cuanto a la competencia de semillas, Corteva va en busca de un liderazgo dentro del mercado de maíz. “No estamos tan lejos. Cuando se unifican las marcas del holding tenemos un 30% del mercado. Con nuevos productos y con biotecnología complementaria en los próximos dos años, esperamos estar con el 40% del mercado”, indicó.

Pastor sostiene que el papel que cumple la edición génica es importante, “porque potencia los productos y abre las puertas en lugares del país nunca imaginados”.

“Esta campaña es buena, se presenta con mucha perspectiva y los clientes tienden a adoptar nuevas tecnologías, invertir y apostar al cambio”, dijo. “Sin embargo, en años malos es difícil redoblar la apuesta; para estas situaciones nosotros manejamos varias posibilidades para esas situaciones”, explicó.

AgTech: los emprendedores tecnológicos, listos para dar el gran salto

Leandro Sabignoso, de Auravant
Leandro Sabignoso, de Auravant Fuente: LA NACION – Crédito: Santiago Hafford

Mate y música de fondo. Charlas con clientes, tablets y smartphones. La carpa AgTech de Expoagro 2019 estaba en pleno movimiento desde las 8.30, cuando la muestra abre sus puertas. Irrumpir en el agro argentino es uno de los objetivos de estos emprendedores que ofrecen servicios tecnológicos a los productores agropecuarios.

Auravant es una plataforma digital para desarrollar agricultura de precisión que permite al cliente gestionar y monitorear su campo de manera remota a través de imágenes satelitales. Tiene 6300 usuarios con tres millones de hectáreas monitoreadas diariamente en 26 países: la Argentina, Uruguay y Paraguay, encabezan el ranking.

Ante la cantidad de consultas del año pasado, Auravant debió adquirir dos espacios en la carpa en donde también exponen empresas como Kilimo, Sima, Acronex, Wiagro y Agree Market.

Leandro Sabignoso, CEO y fundador de Auravant, afirmó: “La Argentina está liderando la adopción de estas tecnologías junto a Estados Unidos, Brasil y Australia. Hace 30 años Aapresid cambió la forma de hacer agricultura: hoy se está presentando otra transformación que estamos liderando actores más pequeños desarrollando tecnología”, afirmó.

Para Sabignoso, el ecosistema está entre la etapa inicial y la de consolidación. Aunque hay algunas trabas: “Las AgTech están en plena curva de crecimiento y en ese camino se están chocando con limitaciones de la macroeconomía del país como la falta de confianza, porque si no hay inversión el ecosistema no crece”, reconoció.

Agree Market es una una plataforma online de comercialización de commodities agrícolas que opera principalmente con granos. Juan Busto, director comercial, y Andrea Benedetti, director comercial global de la plataforma, tomaban mate en un rincón de la carpa.

“Hoy el 80% de la cosecha se negocia por teléfono o por WhatsApp. Nuestro objetivo es acercar al productor al mercado, que encuentre la información que necesita y pueda comercializar en un entorno seguro, confiable y con trazabilidad”, explicó Busto.

Benedetti agregó que uno de los desafíos que tienen a diario es dar a conocer el servicio. “Tratamos de estar presentes en muestras como Expoagro, en ferias, en redes sociales y luego, utilizamos mucho el boca a boca”, afirmó. La empresa trabaja con cien compañías nacionales entre las que se destacan productores, acopiadores, corredores, molineros, exportadores, entre otros.

Por su parte, Tatiana Malvasio, jefa de operaciones de Kilimo, la startup de monitoreo de riego presente en varios países, explicó: “Muchas de las startups ya están exportando: las perspectivas para el ecosistema son muy interesantes, sobre todo porque nos estamos acercando a un punto donde emprendedores, corporaciones e inversores conforman una triada ideal para que se desarrolle un gran contexto de innovación”, afirmó.

Gabriel Tinghitella, responsable del área de innovación de CREA, explicó que en los últimos años recibieron más proyectos de soluciones tecnológicas para la ganadería que para la agricultura. “No tengo un diagnóstico certero sobre por qué ocurre esto pero asumo que es porque la agricultura está un poco más adelantada en materia de desarrollos tecnológicos digitales: hay más años de recorrido. En parte, eso tiene que ver con los tiempos: mientras que el ciclo de producción agrícola dura seis meses, criar un animal lleva tres años. Hay mucho por hacer en ganadería”, concluyó.

Lee más: lanacion.com.ar


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