Eufemiano Fuentes exige que la AMA devuelva “ipso facto” la sangre de la Operación Puerto | Deportes

Eufemiano Fuentes envió el 1 de septiembre pasado un escrito al juzgado número 21 de Madrid suplicándole que exija a la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) que devuelva “ipso facto” las muestras de sangre que le entregó en julio de 2016 para identificar a los deportistas implicados en la Operación Puerto.

La AMA ya ha extraído el ADN de las más de 200 muestras de sangre a algunos de las decenas de deportistas que usaron los servicios dopantes de transfusión de sangre del médico canario pero no ha hecho públicos sus nombres. Se lo impiden dos motivos: la prescripción de los hechos, sucedidos hace más de 10 años (en mayo de 206) y una orden de junio de 2017 de la Audiencia Provincial de Madrid, prohibiéndole, un año después de autorizar la entrega de las muestras, identificar a aquellos deportistas a los que no se hubiera abierto previamente un expediente por dopaje.

Durante la Operación Puerto la federación de ciclismo abrió expediente a algunos directores deportivos (que no necesitaban transfusiones de sangre para su trabajo) y a decenas de corredores españoles. Los de los directores aún están abiertos; los de los ciclistas se cerraron a las pocas horas, cuando el juez instructor decidió que no se podía usar para sancionarlos las pruebas encontradas por la guardia civil en la operación.

Los abogados de la AMA están aún en plazo para recurrir la orden de la Audiencia madrileña, pero aún no lo han hecho, Tampoco lo ha hecho la federación española de ciclismo, otro de los organismos afectados.

“Nos preocupa poco esta exigencia, con la que ya contábamos”, señalan fuentes cercanas a la AMA. “Ya no necesitamos las muestras para nada”.

Una relación profesional

Sospechando que la AMA ya dispone de la información que buscaba en la sangre, en el mismo escrito en el que suplica su devolución, el abogado de Fuentes, Tomás Valdivielso, pide al juzgado 21 que ordene la “destrucción de las identificaciones efectuadas” y “prevenga” al organismo que centraliza la lucha mundial contra el dopaje “de las consecuencias que puedan derivarse en el supuesto en el que procedieran a hacer públicas las identidades”.

Fuentes lo pide en aras de los intereses de los “donantes”, decenas de deportistas que usaron sus servicios de dopaje sanguíneo.

La lógica utilizada por el médico canario para evitar que alguna vez se conozca el nombre de sus clientes, a los que nunca se acusó oficialmente de dopaje, es impecable y dolorosa para el mundo del antidopaje, que considera a la Operación Puerto la madre de la lucha.

Fuentes fue condenado por el juzgado 21 en abril de 2013, pero en junio de 2016 la Audiencia Provincial aceptó su recurso y le absolvió en el mismo auto en el que entregaba la sangre a las autoridades deportivas.

“Mi cliente fue declarado inocente porque los hechos juzgados [el sistema de transfusiones] no eran delito, y, si no eran delito, es lógico que todos los efectos intervenidos en la investigación y represión de una conducta que era lícita y legal deben ser devueltos a sus legítimos propietarios o tenedores”, señala el abogado de Fuentes. “Las bolsas de sangre deben ser interpretadas como el producto de una relación profesional entre el doctor Fuentes y los deportistas que confiaron en su buen hacer profesional acreditado al menos desde 1985, cuando las autoridades deportivas españolas le contrataron para mejorar los resultados de los atletas”.

Valdivielso, hablando en nombre de Fuentes, recuerda que las personas que confiaron su sangre a su cliente son las únicas que pueden decidir qué se hace con ellas. “El anonimato de esas personas debe ser garantizado al no haber cometido ningún delito”.

 

Lee más: elpais.com


Comparte con sus amigos!