“Escuchaste 465 géneros”: por qué Spotify distingue entre tantos tipos de música

Spotify permite a los usuarios ver su resumen musical del año desde el pasado miércoles 2 de diciembre. Esta función, que ya se ha convertido en una tradición por estas fechas, ofrece a los oyentes de la plataforma cifras y datos sobre la música que han escuchado en 2020: las canciones y grupos que más han sonado desde su cuenta, los minutos de música totales y el número de géneros musicales escuchados. Este último dato ha llamado la atención de muchos usuarios, que han descubierto que sus gustos musicales, según Spotify, son más amplios de lo que creían: han escuchado centenares de géneros musicales.

Entre esta ingente cantidad de géneros aparecen algunos tan llamativos como antiviral pop, orgcore, swedish idol pop… E incluso el rock o el rap aparecen fragmentados como soft rock, art rock, sad rap, etc. Muchos géneros también se distinguen por su lugar de procedencia: Italian rock, Chicago rap, German Pop, Canadian Hip Hop… A lo mejor te has preguntado lo mismo que muchos usuarios en redes sociales: pero, ¿de verdad existen tantos géneros musicales? ¿Cómo se catalogan y por qué?

Julio Arce, director del Departamento de Musicología de la Universidad Complutense de Madrid, explica a Verne que definir género musical es “algo muy controvertido en la musicología”, porque depende de diferentes factores que, además, cambian en el tiempo. “Por ejemplo, el musicólogo italiano Franco Fabri considera que los géneros no se pueden explicar únicamente por características sonoras. Son el fruto de unos acuerdos y convenciones sociales”, cuenta. “Hay otros elementos que explican la conformación de un género, por ejemplo, los significados de la música, el comportamiento de los músicos y de las audiencias, la forma en que se produce, se difunde o se comercializa…”.

Arce pone como ejemplo el heavy metal: “No solo es un género musical por la forma de tocar las guitarras, las letras de las canciones o la forma de cantar de los vocalistas”, explica, “sino por cómo se presentan los grupos en el escenario, cómo interactúan con las audiencias, qué se dice de la música en las revistas, cómo se comercializa, etc”.

Entonces, ¿Spotify ha analizado la actitud de, por ejemplo, los grupos de Australian post hardcore sobre el escenario para su categorización? No: según explica el blog de la compañía en un post titulado “Cómo Spotify descubre los géneros del mañana”, las categorizaciones se realizan gracias a la “alquimia de datos”: patrones de escucha de los usuarios, la función de las canciones (“música de ballet para niños” o “música para relajarse”, por ejemplo), las búsquedas relacionadas tras escuchar a un artista, lista de reproducción o género determinado… E incluso una inteligencia artificial que evalúa las canciones por sus “atributos psicoacústicos subjetivos”: si son bailables, enérgicas, felices, tristes, relajantes…

El encargado de realizar esta “alquimia de datos”, organizar las categorías para Spotify y “bautizar” a los nuevos géneros es Glenn McDonald, autor también de Every Noise at Once: una página que, valiéndose de la información de Spotify, crea un gigantesco mapa con todos los géneros musicales de la plataforma. Clicando sobre ellos, puede escucharse una canción de ejemplo. Actualmente, hay más de 5.000 géneros, organizados en el mapa según sus sonidos: arriba, los más electrónicos; abajo, los más orgánicos; a la izquierda, los más oscuros y densos y a la derecha, los más animados y bulliciosos.

Y ¿para qué sirve separar la música en géneros?

El número de géneros en Spotify no ha parado de crecer en los últimos años. Actualmente, según Every Noise at Once, son más de 5.000. En 2018, tal y como puede leerse en el blog de Spotify, había cerca de 2.000 y en 2019, según cuenta la revista Mondo Sonoro en una entrevista a Glenn McDonald, 3.000. Julio Arce considera que, más que géneros, estas categorías de Spotify podrían catalogarse como etiquetas descriptivas para ayudar a ordenar y consumir música. “La experiencia del oyente es más fácil si la música se presenta organizada”, cuenta el musicólogo. “El oyente va directamente a aquella música o a aquel ámbito de estilos, tipos, géneros o como lo queramos llamar, que siente más cercano”.

Clasificar la música, explica Arce, tiene diversas utilidades más allá de facilitarnos su escucha. “El ser humano tiende a organizar su entorno para hacer más fácil su existencia”, cuenta el musicólogo. “Categorizar la música nos sirve, por ejemplo, para distinguirnos socialmente y reconocernos por nuestros gustos”.

Sin embargo, esta catalogación también tiene una función para empresas como Spotify: aumentar el consumo. “Si entráramos en un servidor de música y las canciones estuvieran ordenadas por orden alfabético nos sería muy difícil encontrar las cosas”, explica Arce. “El capitalismo impone los géneros porque estructura el mercado y facilita la compra”.

En ese aspecto, Spotify, no solo facilita el consumo con sus miles de géneros, sino que también recomienda. “Además de una plataforma que ofrece música, Spotify hace de prescriptor y contribuye, por tanto, a la clasificación de la misma”, considera Arce. “La propia evolución de Spotify ha ido desde la simple exposición de música para su consumo hacia la organización de su catálogo para indicarle al oyente qué debe oír”. Lo hace recomendando listas de reproducción y novedades, a través de su radio o de los artistas relacionados. Gracias a esas recomendaciones, descubrimos también nueva música y así, en 2021, podremos volver a descubrir cientos de géneros más.

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