¿Es más de derechas Amazon o Starbucks? Un proyecto artístico cuestiona el debate político en redes

¿Obama fue un presidente progresista o conservador? ¿La rana Pepe es un dibujo inocente o un meme de la extrema derecha? ¿Y quién está más a la derecha, Reddit o Starbucks? El mapa Online Cultural Wars (guerras culturales online), obra del colectivo Disnovation.org, coloca toda clase de memes, figuras y símbolos políticos en un mapa ideológico con el objetivo de que nos preguntemos si el debate político está cada vez más polarizado y simplificado. La obra quiere ayudarnos a entender cómo vemos las discusiones políticas y culturales actuales, además de servir como reflexión sobre el papel de los memes y de las redes sociales, que tienen más influencia en nuestras ideas de lo que parece.

Este trabajo forma parte de la exposición Vida futura, que podrá visitarse hasta el 12 de diciembre en el centro de arte Laboral, de Gijón. La comisaria de la exposición y directora de la sala, Karin Ohlenschläger, explica que las obras de esta muestra quieren “cuestionar las narrativas existentes y generar otras nuevas”, ayudándonos a profundizar en las interrelaciones y dependencias de distintos ámbitos culturales y sociales. Por ejemplo, en otra de las obras expuestas, la artista británica Anna Ridler usa la inteligencia artificial para crear un vídeo a partir de miles de fotos de tulipanes, cuya apariencia final se decide de acuerdo con la cotización del bitcoin. La obra de Ridler compara el boom de los tulipanes de 1630 con las criptomonedas actuales, pero también muestra las relaciones entre economía, tecnología y naturaleza.

La exposición Vida futura forma parte además del programa Los jardines de Kepler, del festival internacional Ars Electronica, que se celebra este año del 9 al 13 de septiembre. No solo en Linz (Austria), como era habitual, sino también a través de actividades online como charlas, vídeos y entrevistas. Laboral participará este sábado con la emisión de un vídeo de Stephan Laxness, otro de los artistas presentes en la exposición.

Mapas y brújulas políticas

El trabajo de Disnovation.org, creado en 2018, usa el formato de la brújula política, que tiene su origen en el test de The Political Compass, creado en 2011. Este test permitía posicionarnos en un mapa en torno a dos ejes, el de la economía (izquierda-derecha) y el del intervencionismo (autoritarismo-liberalismo). El mapa se lleva usando al menos desde 2012 para toda clase de memes y parodias, colocando series, películas, personajes y referencias de todo tipo. Lo más frecuente es poner a un solo personaje en cada cuadrante, pero en la obra de Disnovation.org hay decenas de políticos, empresarios, marcas comerciales y memes. Este trabajo también se apoya en el humor. Por ejemplo, los chalecos amarillos, un movimiento de protesta francés contra la pérdida de poder adquisitivo de clases medias y populares, aparecen en los cuatro cuadrantes.

Disnovation.org (de disobedient innovation, innovación desobediente) es un grupo que trabaja en la intersección del arte, la tecnología y la política, y que actualmente está liderado por Nicolas Maigret y Maria Roszkowska, aunque contaron para este trabajo con la colaboración del también artista Baruch Gottlieb. Maigret cuenta a Verne en conversación telefónica que la obra quiere hablar acerca de cómo se están utilizando personajes, productos culturales e incluso marcas comerciales como sustitutos de la expresión de ideas y de desacuerdos, en una tendencia “que está aumentando en los últimos años” y que contribuye a la polarización.

En su opinión, estos mapas políticos son “una forma simplista de posicionar las ideas”. En su propuesta, tanto el exceso de personajes como la relación de unos con otros puede servir como punto de partida para una conversación diferente a la que se suele tener en redes o por WhatsApp. Por eso, cuando se expone, la obra se acompaña de reproducciones en papel, en formato de póster, que los visitantes se pueden llevar a casa. Además, Maigret explica que muchas de sus obras, esta incluida, acaban compartiéndose fuera de galerías y festivales, por ejemplo, en redes sociales y foros, donde a veces ni siquiera se sabe que se trata de un trabajo artístico. Otros de sus trabajos se han centrado en temas similares, como la privacidad, la manipulación de la opinión pública y el diseño de la tecnología.

Online Cultural Wars se complementa con un vídeo, The Persuadables (los fáciles de persuadir), en el que se enumeran y explican brevemente 12 técnicas propagandísticas relacionadas con la tecnología que se usan para manipular la opinión pública. Aparecen, por ejemplo, el sesgo de los algoritmos, la guerra memética, los bots y la posverdad. Maigret recuerda que es posible que gran parte de nosotros no conozcamos en profundidad todas estas técnicas, pero se utilizan, a menudo con éxito, en todo el espectro político.

Del meme a la reflexión

La propuesta de Disnovation.org apunta a los riesgos que tiene el uso político de las redes sociales. An Xiao Mina, investigadora en comunicación de la Universidad de Harvard, escribía en su libro Memes to Movements (“De los memes a los movimientos”) que los memes ayudan a crear espacios para la conversación en internet, ayudando a que algunos temas ganen presencia pública y a que nos posicionemos públicamente. Pero también tienen sus efectos adversos: pueden provocar la polarización en cámaras de eco fragmentadas y dispuestas a indignarse a la menor oportunidad. Estas cámaras de eco o filtros burbuja hacen no solo que sea más difícil llegar a opiniones diferentes a las nuestras, sino que además pueden provocar que nos lleguen filtradas y caricaturizadas.

En esta línea, en la obra de Disnovation.org, los políticos no aparecen en una foto normal, sino que en muchos casos se trata de alguna imagen que se ha usado en forma de meme: Trump enfadado, la foto de Obama del meme “not bad” y Putin convertido en la rana Pepe. Y no solo los políticos: también aparecen Elon Musk fumándose un porro, Mark Zuckerberg bebiendo agua en el Senado y el psicólogo y ensayista Jordan Peterson subido a lomos de una langosta.

La comisaria de la exposición, Karin Ohlenschläger, recuerda a Verne que el arte lleva años interesándose por formatos y contenidos como el del meme y las redes sociales. Los artistas también usan la información y los datos como materia prima, del mismo modo que tradicionalmente se han utilizado otros materiales como el mármol y el óleo.

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