Es el aire, amigo

La buena noticia es que el contagio del SARS-CoV-2 por superficies y otros objetos inanimados es una cuestión menor. Esa vía de contagio, a la que debemos nuestra aversión a tocar cualquier cosa y una cornucopia de ganancias para los fabricantes de geles hidroalcohólicos, fue más bien una hipótesis informada que un dato comprobado. Durante la primera mitad de 2020, el conocimiento de este coronavirus era tan escaso que las recomendaciones sanitarias se basaban en la experiencia con otros agentes infecciosos y en los escasos datos obtenidos en unas condiciones de laboratorio muy distintas del mundo real en que vivimos. Fue ya en julio del año pasado cuando The Lancet mostró que el riesgo de transmisión del coronavirus a través de superficies había sido exagerado.

Seguir leyendo

Lee más: elpais.com


Comparte con sus amigos!