Enseñanzas de ‘los mejores’ para tiempos de crisis | Blog Laboratorio de felicidad

La situación actual de covid que vivimos no solo ha puesto en jaque a la economía mundial, sino que está suponiendo una prueba de fuego para muchas personas a nivel personal. Si hay algo que distingue a los ‘mejores’ es cómo afrontan los momentos adversidad cuando estos llegan. ¿Qué lecciones podemos aprender de ellos?

 1. Para triunfar hay que aprender a sufrir

En la vida, las condiciones nunca son las deseables. Quienes aspiran a conquistar metas altas tienen que aprender a navegar con vientos fuertes. Los contratiempos —y no pocos— siempre acaban apareciendo por el camino. Quejarse es perder el tiempo y no soluciona nada. Como apuntaba en una ocasión nuestro campeón Rafa Nadal: “Ninguna excusa me hizo ganar un partido”.

 2. Negar la realidad o mirar hacia otro lado no la cambia

En la vida solo hay dos opciones: o aceptar las condiciones existentes o aceptar la responsabilidad de cambiarlas. Ir de víctima o de protagonista es lo único que de verdad marcará una diferencia en tu vida. La vida consiste en admitir la responsabilidad y luego responsabilizarse. Tu autorresponsabilidad es tu poder. Enfrenta la realidad tal y como es, no como era o como te gustaría que fuese.

3. Siempre que llueve, escampa, pero nada es inmediato

Las cosas no cambian de un día para otro. Hay momentos de sembrar, de recoger y de soportar. Ahora lo que toca es aguantar el chaparrón y sembrar a medio y largo plazo. La situación actual requiere madurez emocional para trabajar más duro, hacer renuncias, ajustarse el cinturón y ser pacientes. La resiliencia, la capacidad de estirar la frontera del dolor, es clave en la situación actual. Ser resiliente no es tener fuerzas para continuar, sino continuar aunque no se tengan fuerzas.

4. Pedir ayuda es de personas inteligentes

Nadie lo sabe todo ni nadie lo hace todo bien. Por tanto, las soluciones no siempre tienen por qué venir de ti. Las personas inteligentes buscan palancas que les permitan solucionar sus asuntos con el menor consumo de tiempo, esfuerzo y energía. Cuando pides ayuda ganas en eficacia y en eficiencia. Cuando pides ayuda, tu poder se multiplica. No seas víctima del orgullo —característica de los autosuficientes— y déjate ayudar. Con otros siempre es más fácil.

5. Cuanto más dura es la vida, más importante es el afecto

Los refugios afectivos son el mejor lugar al que acudir en momentos de temporal; ahí es donde nos vamos a sentir arropados y reconfortados. El afecto es el mejor reconstituyente que existe para recuperar la confianza en uno mismo y superar la adversidad. Los apoyos emocionales no son algo opcional, sino una necesidad. Sin afecto, la vida se hace más cuesta arriba.

6. Una buena actitud lo cambia todo

La realidad se puede afrontar desde la negación y el rechazo o desde la aceptación y el aprendizaje. Una buena actitud tiene el poder de transformar cualquier acontecimiento. “El mundo está lleno de sufrimiento —decía Hellen Keller—, pero rebosa de personas que lo han vencido y en su lucha descubrieron algo valioso”. Hay muchas cosas que escapan a nuestro control, pero hay una que siempre nos pertenece: nuestra actitud, cómo reaccionamos a todo lo que nos sucede. Ahí nadie puede intervenir. Una actitud es una respuesta, se elige. A las personas con buena actitud, les va mejor en la vida. La actitud que tomes en la vida es la que la vida tomará contigo.

7. La gratitud es un remedio infalible para casi todo

La ciencia de la felicidad ha constatado que quienes expresan gratitud con regularidad y no dan por hecho lo que tienen son más felices. Las personas agradecidas no ignoran los problemas, pero tampoco ignoran lo que tienen. La gratitud nos protege contra la depresión porque ayuda al individuo a dirigir su atención a lo positivo. Gracias a la gratitud los sucesos negativos pierden fuerzan. La gratitud nos hace ver que, a pesar de los infortunios, la vida merece la pena en términos generales.

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