Elegimos la mejor copa menstrual del mercado | Escaparate

Mucho se ha hablado últimamente de la copa menstrual como una alternativa cómoda, ecológica y fácil de utilizar frente a tampones y compresas. Y lo cierto es que buena parte de las mujeres que la prueban hablan maravillas de la experiencia. ¿Entre sus ventajas? Están fabricadas con silicona de grado médico que evita que se acumulen gérmenes (aunque es recomendable esterilizarla tras cada uso) pero, además, no interfieren con el pH vaginal y son mucho más respetuosas con nuestro cuerpo, se pueden llevar hasta 12 horas y no generan desechos, siendo más cuidadosas con el medioambiente.

La realidad es que elegir entre las distintas opciones que hay en el mercado no es fácil, ya que tienen características generales muy similares entre ellas. Incluso las diferencias de precio son mínimas. Por eso, para esta comparativa hemos procurado elegir alternativas que ofrezcan propuestas lo más diferentes posibles: modelos con aplicador, plegables, con los que se pueden mantener relaciones sexuales, etc.

¿Qué modelos hemos elegido?

En concreto, se trata de Enna Cycle (con una puntuación media de 8,75), Ziggy Cup (7,75), IrisCup (7,25), Lily Cup Compact (8,5) y OrganiCup (7,75).

De ellas se ha valorado:

– Su diseño. Todas están fabricadas con silicona de grado médico, pero se diferencian en cuanto a flexibilidad, tirador para su extracción… y también hay diferencias en su forma.

– Facilidad de uso. Derivada en la mayoría de las ocasiones de su diseño, pero también en función de si incorpora determinados accesorios como un aplicador.

– Accesorios. Lo más común es que vengan con algún tipo de bolsita de tela o algodón para guardarlas, aunque cada vez es más fácil encontrarlas con fundas de plástico o silicona para almacenarlas y trasladarlas con seguridad. Incluso hay modelos con complementos para higienizarlas.

– Otros. En esta variable se incluye desde la posibilidad de plegarlos hasta las garantías de devolución, los distintos tamaños disponibles…

Así los hemos probado

Las pruebas han consistido, básicamente, en utilizar las distintas copas menstruales participantes en esta comparativa durante un ciclo completo. Elegir un ganador ha sido complicado, ya que todas las propuestas están muy equilibradas. Tras realizar las valoraciones la ganadora ha resultado ser Enna Cycle, la opción más completa en cuanto a contenido del paquete y una de las alternativas más adecuadas para principiantes.

Enna Cycle: nuestra elección

Muy interesante para principiantes, es uno de los packs más completos. Y es que, además de venir con dos copas menstruales, también cuenta con un aplicador y una caja esterilizadora. Las copas, en primer lugar, están fabricadas en España con silicona líquida biodegradable. Al tacto resultan extremadamente flexibles, aunque una vez que se ‘sueltan’ vuelven rápidamente a su forma original. Su agarre, en forma de hilo (también de silicona), es muy diferente al resto. Y es tan fino que da la sensación de que cuesta un poco más extraerlas que otras alternativas. Además, es bastante largo, por lo que queda varios centímetros por fuera de la vagina y puede ser incómodo para algunas personas. Está disponible en tres tamaños diferentes y en la página web del fabricante hay un test para saber cuál es el adecuado para ti, en función de partos, altura o el deporte que se practica habitualmente.

El aplicador, por otro lado, está indicado sólo para colocarla y la verdad es que facilita mucho la tarea si no estás acostumbrada a utilizar este tipo de soluciones de higiene íntima. Por último, la caja esterilizadora ayuda a mantenerla en perfecto estado antes y después de cada uso empleando para ello sólo el microondas. Según la firma, un buen mantenimiento hará que dure hasta 10 años.

Lily Cup Compact: la alternativa

Es ideal para llevar en el bolso y estar siempre preparada, ya que se pliega completamente y se guarda en una cajita con el tamaño de un bálsamo de labios que la mantiene a salvo de la suciedad. Este complemento, incluido en el paquete, es de plástico y tiene una calidad ajustada, con un sistema de cierre muy simple y una bisagra que da la sensación de que sufrirá con el paso del tiempo. La copa en sí es extremadamente suave y flexible y, para que pueda ser plegable, tiene un diseño en pirámide diferente al de otras propuestas. Es algo más pequeña también en cuanto a capacidad. Este diseño no impide que su uso sea seguro ya que, una vez abierta y mientras se coloca en su lugar, se mantiene desplegada sin ningún tipo de problema. Eso sí, hay que cogerle un poco el truco para evitar pérdidas. Por lo demás, está fabricada en silicona médica 100% sin BPA y ftalatos.

OrganiCup

Viene en una cajita de cartón reciclado (sin plásticos) y con una bolsita de algodón para poder guardarla cuando no se utiliza. Está disponible en tres tamaños (incluido uno para adolescentes) y la marca asegura que, si no aciertas, con sólo ponerte en contacto con ellos te ofrecen otro tamaño para que lo pruebes. Lo mismo si tras 90 días no estás satisfecha con la compra; admiten devoluciones. Es algo más rígida que otros modelos —da la sensación como que la silicona es más gruesa— y puede resultar más complicada de colocar correctamente para los principiantes. Pero su uso es cómodo, tiene una capacidad adecuada en la línea de los productos de la competencia y hay posibilidad de adquirir (por separado, eso sí) unas toallitas de algodón desechables o un jabón líquido para aclararla entre uso y uso.

Intimina Ziggy Cup

A simple vista es la que más interrogantes suscita, porque su forma es radicalmente diferente a la del resto. En lugar de una ‘copa’, tiene un diseño mucho más plano pero también más grande que nos hace preguntarnos cómo se colocará (y si será fácil que quede correctamente situada) y si será capaz de almacenar la misma cantidad de flujo menstrual. Nos hemos llevado una sorpresa: es la que más capacidad tiene (76 ml). Pero colocarla sí difiere mucho del resto, y al principio genera muchísima inseguridad. En concreto, una vez introducida plegada, hay que empujar hasta que pase el cérvix y luego colocar el borde delantero detrás del hueso púbico. Para quitarla, igualmente, hay que hacerlo diferente a como estamos acostumbradas: engancharla del borde (muy grueso, a prueba de fugas) con cuidado y tirar de ella paralela al suelo para evitar derrames. Al principio no es nada fácil y hay que tener en cuenta aspectos como que tiene parte de adelante y atrás —en las fotografías se ve más claro que en el producto real— y que siempre hay que introducirla de una forma concreta. Es con la que más cuesta aprender pero, una vez hecho, es tan cómoda como las demás. Y además permite tener relaciones sexuales sin que se note.

IrisCup: mejor relación calidad-precio

Disponible en dos colores, diferencia sus dos tamaños en función de la edad de la mujer, y no tanto si ha tenido parto vaginal, como sí hacen otras copas. De ahí que sea posible equivocarse y que recomendemos hacerlo teniendo en cuenta la cantidad de flujo. Presume de estar certificada con la ISO 10993 (un estándar de seguridad de biocompatibilidad) gracias al uso de silicona platino en su fabricación, lo que hace que sea totalmente segura en cuanto a citotoxicidad, hipersensibilidad e irritación de la mucosa vaginal.

Su diseño es clásico, con una textura suave y lisa y además una forma muy flexible, que hace que se pueda doblar algo más que otros modelos aunque también que tarde unos segundos más en colocarse bien en su sitio. Durante su uso no hemos experimentado inconveniente alguno, aunque es cierto que el palito es muy flexible, con lo que ‘se estira’ al tirar de la copa y cuesta un poco sacarla

Lee más: elpais.com


Comparte con sus amigos!