El último vuelo de los ‘kamikazes’

“La sala no era la más acogedora, las butacas no eran las más cómodas, las luces no eran las más potentes, pero allí dentro había magia”. Las palabras del dramaturgo Pablo Remón resumen lo que durante cuatro años y medio se ha vivido en el interior de un enorme, bello y destartalado teatro en el centro de Madrid. Fue en la primavera de 2016 cuando cuatro kamikazes, Jordi Buxó, Miguel del Arco, Israel Elejalde y Aitor Tejada, se lanzaron a la aventura de hacer de este lugar el proyecto más ilusionante y esperanzador del teatro en el panorama español de los últimos años. Hasta le pusieron el nombre de Kamikaze al entonces Teatro Pavón. El próximo sábado, último día de enero, este centro, Premio Nacional de Teatro 2017 “por la valentía de sus propuestas y la excelencia en las distintas ramas de la creación escénica” cierra sus puertas.

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Privilegio para autores y directores

Han sido muchos los autores y directores que encontraron en el Kamikaze aquello que se les negaba fuera. Aquí encontraron confianza, apoyo y calor, un lugar donde poder representar sus obras frente a un público fiel y entusiasta. El cierre del teatro ha caído como una bomba entre los creadores. Lucía Carballal, Pablo Messiez o Pablo Remón son solo tres ejemplos de lo que ha supuesto este centro para la escena contemporánea.

Pablo Remón (Madrid, 1977): “Yo, que vengo del cine, encontré un hogar en el teatro. Y, dentro del teatro, encontré un hogar en el Pavón Kamikaze. He hecho allí cinco espectáculos, y no puedo imaginar haber tenido una casa mejor para ellos. Y me duele, me doy cuenta, hablar en pasado. He tenido suerte de haberlo vivido y siento una enorme gratitud hacia los que lo hicieron posible. El teatro es, por definición, efímero. Quizá algunos teatros también lo sean”.

Lucía Carballal (Madrid, 1984): “Recuerdo el día de la inauguración. Muchos dramaturgos estuvimos allí. Nos dijeron: ‘queremos que sintáis que esta es vuestra casa, una casa para los autores’. Para mí lo ha sido durante estos años, en muchos sentidos. Mi relación comenzó cuando recibí la I Beca de Dramaturgia Contemporánea, con cuya ayuda escribí La resistencia, que después fue dirigida por Israel Elejalde y estrenada en Teatros del Canal con producción de Buxman. Ese proyecto fue muy importante en mi trayectoria. Sin duda contribuyó a impulsarme como autora y me puso en contacto con gente fantástica con la que sigo colaborando”.

Pablo Messiez (Buenos Aires, 1974): “Descubrir nueva dramaturgia, contar con un espacio para hacer talleres y seguir preguntándonos qué es el hacer teatro; poder estrenar la obra que deseaba contando con la confianza absoluta de la producción, dejándome elegir elenco, material, tiempos de ensayo; trabajar con un equipo en donde cada uno de sus integrantes se implicaba con la dedicación de quien ama su tarea. Todo esto junto rara vez sucede. Qué privilegio haber podido vivir esa rara vez”.

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