El PP ficha a KPMG y CBRE como asesores en la venta de su sede de Génova | Compañías

El Partido Popular avanza en la venta de su histórica sede central ubicada en el número 13 de la calle de Génova de Madrid. La formación política presidida por Pablo Casado ha escogido a las consultoras KPMG y CBRE como asesoras para encontrar un comprador, que deberán además proponer opciones de edificios como nuevo cuartel general, según adelantan fuentes del sector inmobiliario a CincoDías. El importe de venta puede aproximarse a los 60 millones de euros, aunque es uno de los aspectos todavía no concretados.

Casado anunció en febrero la venta del inmueble, una posibilidad que se venía debatiendo dentro del partido desde 2018. “Considero que no debemos seguir en un edificio cuya reforma se está investigando esta misma semana en los tribunales”, apuntó entonces el presidente popular como forma simbólica de romper con el pasado y en referencia a los indicios de que la rehabilitación del inmueble se pagó con la caja B.

En el momento en que se formalice el contrato por parte de los populares, KPMG y CBRE actuarán como asesores inmobiliarios para aconsejar en todas las opciones posibles, ya que el PP se puede plantear incluso no desprenderse del inmueble, sino alquilarlo. En su tarea también recae la búsqueda de un nuevo edificio representativo para la formación.

Un portavoz del PP asegura que de momento no hay firmado contrato con estas empresas y aclaran que no pueden confirmar que esas dos consultoras sean las finalmente elegidas porque han estudiado varias opciones.

La participación de este tipo de firmas de asesoría suele ser habitual en las transacciones inmobiliarias para asesorar al vendedor o al comprador y por el conocimiento del mercado para encontrar pujas. Es menos habitual que el vendedor contrate a dos consultoras a la vez, pero el PP ha querido dar de esta forma más garantías y transparencia al proceso, según explican las fuentes del sector.

KPMG es una firma de auditoría y consultoría internacional habitualmente conocida como una de las big four. En España, su responsable inmobiliario es Javier López Torres, sénior advisor de real estate. Por su parte, la estadounidense CBRE es una de las grandes consultoras inmobiliarias, que tiene a Adolfo Ramírez-Escudero como presidente. Tanto CBRE como KPMG no realizaron comentarios a esta información.

Los expertos consultados calculan entre 50 y 60 millones de euros el importe que puede embolsarse el PP por el traspaso. De momento, el proceso de venta no ha comenzado y se desconoce cuánto podrán ofrecer los potenciales inversores.

El inmueble consta de 6.800 m² de superficie en nueve plantas y otras cuatro de aparcamiento. Fue reformado, con las polémicas obras, en 2010. Está ubicado en la zona más cara de oficinas de la capital, que va desde la plaza de Colón hasta Azca.

Se trata de un activo considerado prime por el que pujarán previsiblemente inversores con bajo coste de capital y que pueden afrontar mayores precios como aseguradoras y fondos de pensiones, así como fondos inmobiliarios y también algún family office. Este tipo de inversores sumarían el edificio a su cartera de activos para alquilar las oficinas a otra empresa o institución. Sin embargo, hay empresas inmobiliarias que renuncian a la compra de Génova 13 por la exposición mediática.

Es probable que la operación suscite el interés de compradores debido a la escasez de inmuebles de oficinas a la venta en zona prime y al elevado flujo de capital que está fluyendo hacia el inmobiliario. Este tipo de propiedades pueden suponer bajas rentabilidades (yield inferior al 4%) para el inversor, ya que ofrece un importe elevado en la adquisición a cambio de rentas por alquiler a largo plazo muy seguras y estables. Aunque queda la incógnita de saber quién puede ser el inquilino que ocupe el inmueble cuando se marchen los populares.

En caso de alquilarse, el portal Idealista reflejó en febrero que la formación conservadora podría embolsarse entre 140.000 y 160.000 euros mensuales.

Historia de la propiedad

La formación política se trasladó a su histórica sede en 1983, buscando un espacio más amplio, desde una más pequeña en la calle Silva. Entonces su nombre todavía era Alianza Popular y en las elecciones del 1982 había dado un salto considerable al convertirse en la primera fuerza en el campo de la derecha tras la práctica desaparición de UCD. Desde entonces ha sido epicentro de la política española y lugar de celebración de numerosas victorias electorales, como la reciente de Isabel Díaz Ayuso en la Comunidad de Madrid.

El PP adquirió el inmueble en 2007 a Mapfre por 37 millones con un préstamo de Banesto. La aseguradora levantó el actual edificio en los años setenta.

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