El ‘no-va-conmiguismo’: lo que aprendí preguntando a españoles sobre el racismo

Mujer, ¿chiste racista? Bueno, es humor, hay libertad de expresión”
Esto no es racista. Va a ser que ahora no se va a poder decir nada”
“Esto no es Estados Unidos, aquí esas cosas no pasan. A ver, hay racismo, pero el racismo aquí es distinto”
“Quan, para esa persona “el exotismo” es un valor. Intenta hasta ponerse en valor a sí mismo diciendo que es medio latino, cuando es más español que el toro Osborne”

Siempre he tratado el tema de los choques culturales entre China y España en mis viñetas y libros, primero en Gazpacho Agridulce, mi primera novela gráfica y luego, en Andaluchinas por el mundo, la segunda parte . Pero, según he ido evolucionando como autora, mi trabajo ha ido creciendo también, tratando temas más complejos como la identidad y el racismo.

Para el próximo libro que estoy preparando, he querido ir un paso más allá y llevo un tiempo investigando sobre el racismo en España. Una parte que me interesaba mucho era cómo los españoles (con ascendencia no migrante) se ven y se definen con respecto al racismo. Y os voy a contar lo que aprendí.

Como no podía salir a la calle a entrevistar a gente, decidí lanzar unas preguntas por typeform (herramienta online muy molona) y ver qué me contestaba la gente. Tuve más de 1.000 respuestas. Por supuesto, no es una encuesta científica, ya que, ni yo soy científica, ni la muestra era objetiva: la mayoría la componían mis seguidores, que conocen al trabajo intercultural que hago y mi posición antirracista.

Primero, pregunté cómo se consideraban ellos en una escala de racismo, siendo 1 nada racista y 10 muy racista. Y la media fue un 2,6. Hubo una personas que se puntuó con un 10, pero fue por error, pensando que era un 10 de persona. La mayoría no se puntuaron más allá del 5 en la escala de racismo.

Las respuestas de quienes admitían comportamientos racistas podrían agruparse básicamente en dos categorías: por inconsciencia (“No me doy cuenta y no lo hago con mala intención, pero tengo sesgos o cometo actos o digo racistadas”) o por el modelo educativo (“Vivimos en un país racista, con lo cual, yo soy producto de la educación y es difícil darte cuenta de lo que has interiorizado”).

Los que no se consideraban nada racistas (un 1 en la escala) lo argumentaban con las siguientes razones: tengo migrantes en mi vida (“Tengo amigos / pareja / familiar migrante, con lo cual no soy racista”), soy activista (“Colaboro con organizaciones o ayudo a la causa”) o debido a sus creencias (“No creo en la diferencia entre etnias/razas, y como no creo en esa premisa, no actúo en consecuencia”).

El sentimiento que les generaba el racismo era negativo, les enfadaba y entristecía. Liiteralmente, eligieron este gif para reflejar cómo se sentían:

No soy yo, son los demás

Hasta aquí, todo bien. Pero… ahora viene lo que me resultó más interesante. Al preguntarles sobre el racismo en la sociedad española, casi todos dicen tener amigos con comportamientos racistas y además, la práctica totalidad aseguraba que el racismo está presente o muy presente en la sociedad española.

Es decir: casi nadie se considera racista pero todo el mundo tiene amigos racistas y en España hay mucho racismo.

¿Qué está pasando? ¿Estaban sesgadas las repuestas? Podría ser, porque estaba dirigiendo mis preguntas a mis seguidores de Instagram. Pero lo contrasté con una encuesta del CIS 2017 y la media en la escala racista fue un 2,2, con un muestreo más amplio y más variado.

Con lo cual, el patrón se mantiene. Imagino que el CIS entre su muestra tendrá gente de todo tipo como votantes de extrema izquierda y extrema derecha, y todo la gama de grises intermedias. No deja de parecerme curioso que todo el mundo se puntúe de forma similar.

Esto me hace preguntarme: ¿sabemos lo que es el racismo?

Racismo según la RAE: Exacerbación del sentido racial de un grupo étnico que suele motivar la discriminación o persecución de otro u otros con los que convive. (¿Exacerbación del sentido racial por parte de quién? ¿Qué es el sentido racial de un grupo étnico? ¿Exacerbar cómo? ¿Exacerbo mi chinidad vistiéndome con un Qibao? Señoros de la RAE, ¿igual toca un poco de revisión? Pregunto).

Racismo según ACNUR: Discriminación que se produce cuando una persona o grupo de personas siente odio hacia otras por tener características o cualidades distintas, como el color de piel, idioma o lugar de nacimiento. (¿Si no odio no soy racista? Pregunto. Porque que yo sepa, la gente puede tener comportamientos racistas sin odiar)

Racismo según la población de a pie: ntre las respuestas de que eligieron los participantes en mi pregunta destacaban:

1.Discriminación por etnia.
2.Etnocentrismo: Creencia de que mi etnia es mejor que las demás.
3.Trato o acción inconsciente que resulte ofensivo a una persona de otra etnia.

Bueno, más o menos todos tenemos una idea de lo que es, se tocan los mismo palos pero no hay un consenso.

Mi aprendizaje como persona racializada

Si pienso en la educación que recibimos los de mi generación (yo, millenial de finales de los 80) y por ende, las anteriores, no existía la multiculturalidad en ningún grado en el sistema educativo. Si no que era una perspectiva “españocentrista”, que tocaba superficialmente alguna cultura distinta. Y ya no hablemos de educación antirracista.

En mi vida adulta, en los congresos y seminarios antirracistas a los que he asistido (y he aprendido mucho), la mayoría de los asistentes que acudíamos a aprender éramos personas racializadas o españoles con estrechas relaciones con los migrantes. Esto me hace pensar que la mayoría de la población española habrá llegado a la edad adulta sin recibir educación sobre racismo.

Y cuando los racializados señalamos algo que puede ser ofensivo o considerado racista, muchas veces nos encontramos con respuestas de este tipo: “¡No hay mala intención!¡ Es que ahora todo va a ser racismo! Yo tengo un amigo negro/chino/latino y no le molesta”. Más ancho que largo se queda el que pone ese comentario en Twitter o Instagram. No hay más reflexión. No hay deconstrucción ni construcción. No hay empatía.

Parece que nos hemos apalancado en el reduccionismo a si algo es racista o no, como way of life. Y la unidad de medida en la que nos basamos es la intencionalidad: si hay buena intención, no puede hacer daño o no puede ser racista. Y ahí se acaba la conversación.

Yo admito que, incluso como persona que ha sufrido el racismo en sus carnes (sí, cositas como que me sigan por la calle diciendo “vete a tu país”, comentarios en redes como “que un hamster nazca en un establo no le hace un caballo”, “chin agua, chin lú y chin ná” y demás lindeces) me cuesta ver hasta dónde llega. Es algo tan intrínseco al sistema, está tan metido en nuestras vidas, que hemos normalizado muchísimas actitudes que son racistas y nos pasan desapercibidas.

Un ejemplo algo mundano, como llamar “chino” al bazar. Yo lo he hecho muchas veces, y tú y todos, probablemente. Inconscientemente estamos asociando adjetivos como “de calidad dudosa” ,“bajo precio” (y no en el buen sentido de la palabra, porque si no diríamos “buena relación calidad-precio”) a una etnia. Cuando era al revés, no decíamos “el español”: era el “todo a cien”. Los españoles en su totalidad no quedaban etiquetados en “dudosa calidad” pese a que regentaban el mismo tipo de negocios. Y ahora, para evitar asociar ese tipo de conceptos, trato de usar siempre “la alimentación” [por la tienda de alimentación] o “el bazar”.

Y si a mí me cuesta verlo, que lo he vivido. Imagino que alguien que no lo haya vivido el racismo en su piel, ni ha recibido educación, ni sensibilizado sobre el tema ¿cómo lo va a ver de forma nítida? Todo esto me hace pensar que estamos en estado de espectador constante, lo que yo llamo el “no-va-conmiguismo”. Vemos y comentamos el #blacklivesmatter con indignacion por el crimen, pero lo vivimos como algo lejano (aunque luego tenemos CÍES, menas, muertos en nuestras playas cada verano, entre otras cosas).

Ya es hora de despertar, de aprender, de informarnos, de dialogar y pensar. De darnos cuenta de que un cuadrado negro en Instagram o ir a una manifestación no es suficiente (bueno sí; suficiente, no). ¿Qué pasa? ¿Por qué el blackfacing es ofensivo para la comunidad negra si yo no tengo mala intención? ¿por qué alguien que nace en España no tiene DNI español si su familia es extranjera? (Ejemplo real, cercano. Aquí prima la sangre sobre el suelo. La burocracia para españoles de familia migrante sigue siendo una pesadilla). ¿Por qué a universitarias que llevan velo les cuesta encontrar trabajo de prácticas? (Otro ejemplo real, cercano) Y un gran largo etcétera. Si lo analizamos, odio-odio hay más bien poco. Pero, ¿es un resultado racista? De eso hay más bien mucho.

Es hora de dejemos de escudarnos en el “no hay mala intención” para que podamos empezar a construir juntos. Dejar de caer constantemente en la reducción a si algo es o no racista y empezar a preguntarnos el porqué de las cosas y trabajar en soluciones.

No es que solo sea la hora, es que es nuestra responsabilidad.

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