El fin de semana que el creador de ‘The Wire’ pasó discutiendo con tuiteros españoles

A Pablo Iglesias, vicepresidente del Gobierno, le gustan las series. Hace unos años, le regaló Juego de Tronos al rey Felipe VI y en Twitter ha hablado bien Baron Noir, Gomorra y The Wire, entre otras. Su última recomendación, tuiteada el pasado viernes, era otra serie del creador de The Wire, David Simon: La conjura contra América. Basada en la novela de Philip Roth y estrenada en marzo en HBO, la serie presenta una historia alternativa de Estados Unidos en la que Charles Lindbergh gana las elecciones frente a Roosevelt y pone en marcha políticas antisemitas y cercanas al nazismo. Lo que probablemente no imaginaba Iglesias es que a consecuencia de su tuit, David Simon iba a perder horas discutiendo con desconocidos sobre Franco y sobre el referéndum catalán, además de aprender el verdadero significado de la palabra “olé”.

El sábado, Simon se debió encontrar unas cuantas menciones en Twitter, porque publicó un mensaje citando el tuit de Iglesias, en el que decía: “Si me aclaro con el poco español que sé, a este tío le gustó una miniserie y me etiquetó. Y ahora por segundo día mi Twitter está lleno de franquistas y catalanes insultándose en idiomas que no conozco. Bien, de acuerdo. Es 1937 otra vez. Que se jodan los fascistas. No pasarán”.

Simon no se limitó a lamentarse de que se le hubiera llenado la pestaña de notificaciones de mensajes en español, sino que no dudó en enzarzarse y discutir con algunos de los tuiteros durante todo el sábado y buena parte del domingo. Dedicó insultos a Franco y a los franquistas, además de críticas a su país por haber apoyado a dictadores. También salió el tema catalán, lo que acabó de calentar los ánimos porque el guionista y productor opinó que era mucho mejor el intento de “contar votos” del 1 de octubre con el golpe de Estado del 36.

Algún tuitero bienintencionado le sugirió que no alimentara a los trols, pero Simon dio a entender que no se lo estaba pasando tan mal: “Burla, bloqueo y seguimos -haciendo un símil entre block and roll y rock and roll-. Solo les toca un boquerón. Luego acabo mi vermut y sigo mi camino”.

No todo eran respuestas a insultos: tuvo tiempo de meterse en un diálogo más reposado y argumentado sobre la cuestión catalana con el escritor Julio Valdeón, anunció que los guiones de su serie sobre la Guerra Civil española ya están en marcha y recomendó su película favorita de los hermanos Coen (Un tipo serio).

También aclaró que no había ninguna maldad en llamar “fellow” (tío, tipo) a Iglesias, y añadió que estaba de acuerdo con su interpretación de la serie. Eso sí, reconoció que no sabía quién era Iglesias cuando vio su tuit: “Al menos estoy aprendiendo un poco de español”. De refilón y ya sin mencionar a Simon, no faltó quien se preguntó cómo tenía tiempo Iglesias para ver tantas series, siendo vicepresidente y teniendo tres hijos pequeños.

Hablando de clases de idiomas, es probable que el mejor momento fuera cuando un tuitero le saludó con un “olé tus cojones” y el traductor de Twitter le jugó a Simon una mala pasada, sugiriendo que le habían invitado a olerse la entrepierna. El ganador de dos Emmys por The Corner respondió con un “tu madre” (en español), habiendo interpretado esa sugerencia como un insulto. El malentendido se arregló gracias a unos cuantos tuiteros españoles que estaban siguiendo atentamente todo el espectáculo y le aclararon el significado de la frase.

De hecho, así resumía su mañana del sábado el guionista y productor estadounidense: “Vale, he perdido toda la mañana en Twitter insultando a las madres y la escasez retórica de franquistas y fascistas españoles. Pero he aprendido que huele tus bolas es, de hecho, un cumplido. Así que lo ganado por lo perdido”.

Iglesias lamentó “haberle jodido [sic] las notificaciones de Twitter” a Simon y aprovechó para volver a pedirle la serie sobre las brigadas internacionales (la misma que hemos comentado que está en marcha). Teniendo en cuenta los precedentes, cuando se estrene esta serie, Simon tendrá que reservarse un par de días para dedicarlos a Twitter.

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