El esfuerzo de los hogares para comprar vivienda toca máximos desde 2014

La continuada subida de los precios que ha experimentado en las grandes ciudades el mercado residencial ha endurecido de gran manera el acceso a la vivienda. Según las cifras del Banco de España recogidas por elObservatorio de Vivienda y Suelo correspondientes al segundo trimestre, elaborado por el Ministerio de Fomento, la vivienda «se come» el 32,1% de la renta de los hogares sin deducciones. Niveles inéditos desde 2014.

Hay que tener en cuenta que el sector inmobiliario acumula cuatro ejercicios al alza, lo que le ha permitido recuperar más de la mitad del terreno perdido durante la crisis económica, y no da síntomas de agotamiento. Según la última estadística del INE, los precios de la vivienda repuntaron un 6,8% durante el segundo trimestre del año. Por contra, los salarios han estado prácticamente congelados hasta este año, lo que provoca que los hogares estén teniendo que destinar cada vez más porcentaje de su renta a la vivienda.

«La relación entre el precio de la vivienda y la renta bruta disponible por hogar se estabiliza en 2013 y 2014 y desde el segundo trimestre de 2015 inicia un incremento continuo», explica el citado informe. Además, el documento apunta que una familia necesita 7,27 años de renta para pagar completamente una vivienda. Hace un año, este indicador no llegaba a los siete años. De hecho, hay que remontarse a 2011 para encontrar un periodo tan amplio. Esta circunstancia está impulsando el mercado hipotecario, que ha vuelto a ganar peso dentro de la compraventa de vivienda.

Más hipotecas

Según la información del Consejo General del Notariado, recogida por el Ministerio de Fomento, antes de la crisis dos de cada tres viviendas que se compraban se hacían con préstamo hipotecario. Una realidad que empieza a ser similar a la mostrada ahora. «Actualmente, y a lo largo del año 2017, se vuelve de manera mayoritaria al crédito hipotecario, y solo una tercera parte de las viviendas se adquiere sin préstamo hipotecario», explica el documento de Fomento. Pese a ello, el endeudamiento de los hogares se mantiene estable tras haber caído con fuerza durante los últimos cinco años. Al igual que los créditos dudosos para el acceso a la vivienda, que representaban el 4,38% durante el pasado mes de junio.

Lo cierto es que los expertos del ladrillo, que consideran que la casa no debería llevarse más del 30% de la renta familiar, llevan meses alertando del difícil acceso a la vivienda que existe hoy en España. En su informe «El perfil del comprador de vivienda 2018», Sociedad de Tasación alerta de que la renta destinada a la vivienda ha «tocado techo».

En concreto, la tasadora apunta que en el último año el porcentaje de quienes tienen que financiar entre el 50 y el 80% de la compra de su vivienda ha crecido seis puntos, hasta el 54,2%, en el último año. Se trata de una situación especialmente delicada para los jóvenes. El citado informe alerta de que más de un tercio (36%) de los compradores de entre 25 y 35 años que residen en Madrid solo podrían acceder a una vivienda con una hipoteca superior al 80% del valor del inmueble. Niveles casi inéditos en el mercado, donde es realmente complicado encontrar un préstamo hipotecario que financie un porcentaje tan alto. «No pensemos en la subida de la vivienda como algo bueno. Realmente es algo muy negativo», dijo durante la presentación de este informe el consejero delegado de la organización, Juan Fernández-Aceytuno.

Pero el problema del acceso a la vivienda no se limita a la compra. La subida de los precios del alquiler producida en los últimos meses en Madrid y Barcelona ha redoblado el esfuerzo de las familias para afrontar su pago. A falta de datos oficiales, desde Pisos.com apuntan a que el alquiler acapara, de media, más de la mitad del sueldo del inquilino. Mientras, en el segundo trimestre se produjeron casi 10.500 desahucios por alquiler, que representó el 61% de los lanzamientos totales.

Eso sí, en el caso del alquiler ya existen distintos indicadores que apuntan hacia un estancamiento de los precios, especialmente en las grandes ciudades como Madrid y Barcelona. El propio Observatorio del Ministerio de Fomento, que también recoge los datos del arrendamiento, señala que «el mercado de viviendas en alquiler mantiene el dinamismo en los últimos años, con una rentabilidad bruta del alquiler superior al 4%. En el segundo trimestre de 2018 se redujo ligeramente en relación con el trimestre anterior y se situó en el 4,09%».

El «giro» social

En este contexto, el Ejecutivo de Pedro Sánchez anunció, al poco de formarse, que aprobará una batería de medidas para intentar frenar la escalada de precios de la vivienda y garantizar el acceso a ella de los españoles. Recientemente, el ministro de Fomento, José Luis Ábalos, aseguró que su intención es aprobar este mes una iniciativa legislativa en materia de vivienda que, entre otros aspectos, incluya la modificación de la ley de arrendamiento urbano y otorgue seguridad a los inquilinos. Esa iniciativa, ha explicado, incluirá medidas para evitar la privatización de viviendas sociales «sin comunicarlo a los inquilinos», promocionará el alquiler dando más competencias a los ayuntamientos en la materia y calificará la vivienda vacía y la ocupada.

Se tratan de medidas enfocadas a conferir un «giro social» a la política de vivienda, según Ábalos. Los expertos del sector inmobiliario, sin embargo, se han mostrado críticos con este tipo de iniciativas, advirtiendo de que pueden causar el efecto contrario al deseado.

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