El Ejército y la Policía respaldan a la presidenta interina de Bolivia

La Paz / Ciudad de México Guardar

La recién proclamada presidenta interina de Bolivia, Jeanine Áñez, se puso este miércoles manos a la obra para tratar de poner en marcha lo antes posible un nuevo proceso electoral tras la renuncia al poder de Evo Morales y su marcha a México como asilado político. En su primera reunión, la hasta el martes vicepresidenta del Senado boliviano recibió el respaldo de los altos mandos militares y policiales, elementos clave en la dimisión de Morales junto con las movilizaciones ciudadanas y el informe de la Organización de Estados Americanos (OEA) en el que se detallaba el fraude electoral del 20 de octubre.

Ayer tomó posesión ante la presidenta interina un nuevo Alto Mando Militar, con el general de Ejército Carlos Orellana Centellas al frente, quien llamó a deponer las «actitudes beligerantes» y evitar «fragmentar la unidad nacional y se derrame sangre», informa el diario local « La Razón». Áñez agradeció al comandante saliente, el general Williams Kaliman por «coadyuvar en los momentos que nos tocó vivir y a devolverle al Estado la paz y la democracia» y aseguró al nuevo Alto Mando «que el Estado los necesita más que nunca para mantener la paz». Kaliman fue quien el pasado domingo «sugirió» a Morales que dimitiera.

Jeanine Áñez, que asumió la presidencia el martes para acabar con el vacío de poder pese a la falta de quorum en la Asamblea por la ausencia de los parlamentarios del partido de Morales. En su primer discurso, subrayó que no hay un golpe, sino «una reposición de la legalidad constitucional», aseguró desde el Palacio Quemado de La Paz, en lugar de la Casa Grande del Pueblo levantado por Morales. Lanzó un mensaje de «tranquilidad» a la comunidad internacional y se fijó como meta la convocatoria de elecciones en el plazo «lo más breve posible». Como gesto de conciliación, se ha dejado ver con la «wiphala», la bandera indígena que se llegó a quemar durante las protestas, además de con la Biblia.

El principal candidato opositor en los comicios de octubre, Carlos Mesa, felicitó a «la nueva presidenta constitucional», al igual que el principal líder del movimiento cívico, Luis Fernando Camacho, que anunció el fin del paro indefinido que ha vivido Bolivia durante más de 20 días. Además, la marcha a México de Morales y su vicepresidente, Álvaro García, fue festejada en distintos puntos del país.

Apoyo de EE.UU., Brasil y el Reino Unido

Fuera de sus fronteras, la presidenta interina recibió el reconocimiento de EE.UU., el Reino Unido y Brasil, así como del presidente encargado de Venezuela, Juan Guaidó, y del presidente saliente de Argentina, Mauricio Macri. Sin embargo, no todo son apoyos. El propio Evo Morales expresó su rechazo desde México y aseguró ayer que pretende regresar. «Si mi pueblo lo pide –señaló–, estamos dispuestos a volver a pacificar, pero es importante el diálogo nacional».

Los cocaleros de Cochabamba, uno de los grandes apoyos de Morales en Bolivia, han convocado una gran movilización nacional para tratar de devolver el poder al presidente dimisionario, ya que consideran «inconstitucional» la presidencia interina de Jeanine Áñez.

La alerta se mantenía ayer en Cochabamba, La Paz y El Alto, después de que la crisis en el país se haya cobrado ocho muertes, según «La Razón».

El Gobierno de México no reconoce a Jeanine Áñez como presidenta interina, como tampoco lo hacen el presidente electo de Argentina, Alberto Fernández, y el líder chavista de Venezuela, Nicolás Maduro.

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