El ejemplo de la hidroxicloroquina

La pandemia que está trastocando nuestras vidas también está afectando a la comunicación científica. Nunca antes se había generado tan rápidamente conocimiento científico sobre una enfermedad, al tiempo que se comunicaban en tiempo real a la ciudadanía los datos, procesos y debates científicos que definen y conforman la calidad y robustez del conocimiento. Nunca antes los procedimientos científicos para gestionarlo habían estado tan tensionados. Esta democratización del conocimiento es indudablemente positiva, pero bajo el apremio de la urgencia el resultado puede ser paradójicamente negativo. En el caso de la prevención y el tratamiento de esta enfermedad, seguimos teniendo lagunas importantes del conocimiento y quizás este no llegue a generarse nunca.

Seguir leyendo

Lee más: elpais.com


Comparte con sus amigos!