El «efecto miedo» de las multas de Madrid Central surte efecto en el centro

El temor a ser multado puede que contribuya a disipar la congestión de la hora punta dentro de Madrid Central. Lo que no logró ayer, en el primer día laborable con las sanciones en marcha, es despejar las dudas que suscita. La desinformación sigue reinando en la nueva área de tráfico restringido. La incertidumbre que ha generado la farragosa normativa municipal sobre la casuística que permite o no el acceso sigue sin resolverse. De ello dan cuenta los agentes de movilidad, los policías municipales, los empleados de los «parkings» o los conserjes de los hoteles. A su rutina de trabajo se les suma ahora la tarea de responder las preguntas que le formulan conductores y turistas y que la política informativa del Ayuntamiento no ha logrado, aparentemente, resolver.

A las 9.30 horas, con la Cibeles de convidada de piedra, se dibujaban dos situaciones muy diferentes. El tramo de la calle de Alcalá, en su subida a Sol y Gran Vía, fluía de una manera desconocida. «No es lo habitual», explicó a ABC Daniel Sánchez, conductor de taxi. Por el contrario, el paseo del Prado bajaba hacia Atocha con una importante carga de tráfico. «Antes veías a la gente titubear en los accesos, pero desde que han dicho en los medios que multan, la gente ya no cruza para ir a Plaza de España. El efecto miedo funciona», señaló.

A pie, por la Gran Vía, también se percibe la sensación de que el tráfico es más ligero. Se nota en los pasos de peatones y los semáforos. A las 11 horas, solo se tardaba cuatro minutos en cruzarla en coche en sentido bajada hacia Cibeles. «No sé si será Madrid Central, pero es cierto que hay menos coches. Se tarda menos», concluyó. El Metro apenas registró un aumento del 0,51% en el número de viajeros hasta las 10 horas, según la compañía.

Más actividad en «parkings»

La paradoja se daba, sin embargo, en los aparcamientos subterráneos. «Hoy es el primer día que hemos notado algo de actividad desde que empezó todo el tema de Madrid Central. Esperemos que siga así porque el bajonazo de afluencia ha sido dramático», comentaba Esperanza –prefiere no revelar su apellido–, una de las responsables del «parking» de la plaza del Carmen.

Las cajas manuales de «parkings» como el de la plaza del Carmen –arriba– se convierten en puntos de información para los conductores. Sobre estas líneas, uno de ellos consultando un folleto
Las cajas manuales de «parkings» como el de la plaza del Carmen –arriba– se convierten en puntos de información para los conductores. Sobre estas líneas, uno de ellos consultando un folleto – MAYA BALANYÀ

En la ventanilla, cliente sí, cliente también, preguntan sus dudas sobre Madrid Central: «¿El recibo lo tengo que guardar para que me quiten la multa?»; «¿En qué máquina tengo que anular la multa?»; «¿Seguro que al pasar por el ‘parking’ me quitan la multa?». «Es constante, por eso tenemos folletos que nos ha dejado el Ayuntamiento y carteles que hemos redactado nosotros. Pero casi nadie los lee. Es más fácil preguntar», lamenta. La escena se repetía en otros como el de la plaza de Pedro Zerolo. «Ahora hay casi más gente que pasa por la caja manual, que por las automáticas. Creen que tienen que hacer algo al validar el tique para que les quiten la multa», explica Sara Serna, asidua «por motivos de trabajo» a este aparcamiento.

Loading...

Asidua fue, a pesar de todo ello, la contaminación que no reflejó en las estaciones medidoras más próximas a Madrid Central una bajada significativa de los niveles de dióxido de nitrógeno (NO2). La única que se encuentra dentro de los límites del área restringida no registró datos –por una «avería», según informaba la página web municipal–, hasta las 14 horas. De este modo, las únicas referencias para poder comparar los datos con el mismo lunes de la semana pasada son las mediciones de Plaza de España y de Escuelas Aguirre. Ambas registraron picos elevados de NO2 en las primeras horas del día y a última hora de la tarde. La de Plaza de España, más próxima a Madrid Central, registró datos más bajos que la semana pasada. Sin embargo, la de Escuelas Aguirre los superó con picos de hasta 91 µg/m3 –el valor medio que fija el Ayuntamiento para la protección de la salud humana no debe superar los 40 µg/m3–.

Lee más: abc.es


Comparte con sus amigos!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *