El diván colectivo

“Es mejor eso que morirse”

Resistiré

Cosas que se agotaron

Cuando el virus llamó a la puerta a inicios de marzo, recurrimos a un remedio infalible para hacerle frente: comprar toneladas de papel higiénico. El confinamiento pilló a los españoles aturdidos, desesperanzados, muertos de miedo, pero aseaditos. Los memes se reprodujeron: desde gente plantando rollos en sus huertas, jamoneros con papel de doble capa o violinistas tocando frente a los estantes vacíos de los supermercados. Durante el confinamiento, el papel le ganó la partida a la piedra y a la tijera.

En abril se produjo un cambio en el terreno de juego que nadie vio venir: salió el papel higiénico y entró la levadura. Elde las redes sociales se llenó de harinas tamificadas y de rodillos. Según los datos de la consultoría Tickline, las panificadoras se convirtieron en el segundo producto más cotizado del comercio electrónico durante ese mes. La pandemia dio lugar a la pan-demia.

Titulares inesperados

Compartir la ansiedad

‘How it started’ / ‘How it’s going’ (Cómo empezó / Cómo va)

Uso y abuso de Internet

Todo va bien, todo va bien

‘Tiktokers’

Animales al poder

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Fernando Simón

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