El diluvio creativo de John Pawson en la ciudad bíblica que creó Noé | ICON

La ciudad de Jaffa, en Tel Aviv (Israel), lleva siendo parte de la historia desde hace más de dos milenios. Ya la nombraron las historias bíblicas de Jonás, Salomón o San Pedro. Hay leyendas que hablan de que fue un hijo de Noé el que creó esta pequeña urbe (hoy barrio) junto al Mediterráneo 40 días después del Diluvio Universal. Allí, rodeado de casas de artistas locales, mercados de segunda mano y una neobohemia más capitalista, el arquitecto y diseñador John Pawson (Reino Unido, 1969) ha dado forma al viejo Hospital Francés del siglo XIX para convertirlo en el hotel de lujo The Jaffa.

“Aby Rosen, el propietario –RFR Holding–, junto con John Pawson, quisieron mantener la estructura original y la belleza del edificio, conservando incluso la señalización original del hospital”, cuenta Ariel Benmoshe, Relaciones Públicas del hotel. Así, también se descubrió la pintura original sobre el yeso del edificio y se mantuvieron los elementos estructurales, desde las columnas coloniales neorromanas a los techos abovedados.

The Jaffa –que es miembro de la marca Marriott International’s The Luxury Collection– es un hotel de 120 habitaciones que bebe mucho de la decadencia mediterránea de este barrio de 4.000 años donde aún se conservan algunos restos de arquitectura hebrea y que vive envuelto en un proceso de gentrificación. En esta mimética con el entorno tuvo mucho que ver la piedra de travertino que se ha utilizado en todo el proyecto. “Esta piedra emula los colores y materiales naturales que se encuentran en todo el barrio de Jaffa; los materiales utilizados reflejan y complementan al edificio histórico y sus alrededores, rindiendo homenaje a la historia y el estilo de Jaffa”, añade Benmoshe.

Es su capilla del siglo XIX, donde se encuentra el bar-lounge, el lugar que más deslumbre arquitectónico guarda. Suelo en damero, yesos rescatados y molduras. Sus vidrieras originales fueron restauradas por un artesano francés y los muebles que visten el espacio son las sillas Botolo de Cini Boeri.

El propio John Pawson ha sido también el responsable de escoger el mobiliario de todo el hotel. En el lobby –donde se ven restos de una muralla de la ciudad– hay sofás y sillas de Shiro Kuramata, de Pierre Paulin, Preben Fabricius y Jorgen Kastholm, así como mesas para el Shesh besh (juego tradicional turco) diseñadas por Pawson. Las zonas exteriores se han acomodado con sofás de Carlos Motta y de Unopiu alrededor de una gran piscina que si bien no daría cabida al arca de Noé, sí conecta con el silencio y la cultura del agua de la vieja Jaffa.

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