El Corte Inglés baja de 90.000 trabajadores tras reducir la plantilla en 1.700 puestos | Compañías

El Corte Inglés cerró el ejercicio 2019, que concluyó el pasado 29 de febrero, con una plantilla total de 88.268 empleados, una reducción de 1.736 trabajadores respecto a la cifra del año anterior.

Así consta en la memoria no financiera del grupo hecha pública ayer. Es la primera vez en muchos años en que el grupo de distribución baja de la barrera de los 90.000 trabajadores. La última cifra disponible en su web es la del ejercicio 2005. En el informe anual de actividad de entonces se hablaba de una plantilla media de algo más de 92.000 personas, aunque esta variable, la del número medio de empleados durante el año, suele ser sensiblemente inferior a la que se da a la fecha de cierre del ejercicio.

La compañía explica en su memoria de 2019 que esa reducción viene motivada, sobre todo, por “jubilaciones, bajas voluntarias y rescisiones de contratos”. Además, añade que “la mayor eficacia en la organización de los recursos humanos ha permitido compensar la disminución de la plantilla, manteniendo la calidad y el servicio que caracterizan a la compañía”.

El 93,5% de la plantilla total estaba contratada en España, un total de 82.546 personas. En el ejercicio 2018 eran algo más de 84.600.

Cifras que consolidan el sorpasso de Mercadona como primer empleador en España, una situación que ya se dio el año pasado, pero que se refuerza en 2019. Además, por primera vez, le supera en plantilla total, tras cerrar 2019 con 90.000 empleados, según consta en su memoria. De esa cifra, 89.100 estaban en España y el resto en Portugal, por los 85.500 y 300 que tenía en 2018 en esos mercados, respectivamente.

En Portugal, El Corte Inglés cuenta con 3.391 trabajadores, 22 más que hace un año, y tiene 2.331 repartidos por otros 22 países, 20 más que en 2018. La reducción de la plantilla a nivel global también se tradujo en unos menores gastos de personal, que cayeron un 1,5% respecto a 2018, quedando en 2.391 millones de euros.

Como refleja la memoria no financiera de El Corte Inglés, el 64% de sus trabajadores eran mujeres. De ellas, en torno al 60% tenían la jornada completa y el 40% la tenían reducida, mientras que en sus compañeros masculinos la proporción era del 88% y el 12%.

Este es uno de los aspectos que explican que en El Corte Inglés exista una brecha salarial ponderada del 8,2%. Un cálculo que realiza tomando los sueldos medios y brechas de cada grupo profesional ponderado con el peso en plantilla que cada uno de ellos tiene sobre el total. Según la empresa, pese a esa divergencia, “podemos afirmar que existe equidad salarial entre hombres y mujeres”, ya que las diferencias “se deben a aspectos como la antigüedad y la estructura por sexo en cada grupo profesional”.

Unas diferencias que, por ejemplo, también llegan al consejo: la remuneración media de las consejeras, sin tener en cuenta indemnizaciones, fue de 1,15 millones de euros, por los 1,37 millones de los consejeros.

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