Don Pardino, el héroe que lucha contra las faltas de ortografía, estrena cómic

El profesor Don Pardino es un personaje de ficción que imparte lecciones de Lengua en Twitter, Facebook e Instagram. Lo hace a través de viñetas de humor que repasan algunos conceptos básicos de la ortografía y que, entre estas tres redes sociales, suma más de 70.000 alumnos. Desde este 24 de agosto, sus clases, además de en redes, pueden leerse en papel: la editorial Plan B ha publicado El profesor don Pardino contra los titis, un cómic de humor con el que recordar que “ti” no se acentúa, que las mayúsculas sí y que detrás del vocativo va una coma.

Don Pardino no fue creado originalmente para combatir las incorrecciones gramaticales. “Lo dibujé como un personaje costumbrista, inspirado en los cómics de Bruguera, para hacer viñetas con él, pero sin un objetivo claro”, cuenta a Verne su dibujante, filólogo y profesor. Tanto él como el otro miembro del equipo, médico de profesión, mantienen el anonimato desde que empezaron con este proyecto en 2015. “Ese año, pensé en hacer algún proyecto sobre ortografía y recuperé al personaje», explica. «Empezamos casi de broma, pero vimos que tenía buena acogida y continuamos con él”.

Desde entonces, Don Pardino ha aparecido en cientos de viñetas que repasan, con humor, las normas de ortografía y gramática. Su lema es “la letra, con humor entra” y, además de en viñetas publicadas en sus redes sociales, lo ha aplicado en sus calendarios anuales con consejos ortográficos e incluso en breves canciones humorísticas. Y ahora también en un cómic –“que no novela gráfica, es un tebeo, como los de toda la vida”, remarca su autor– en el que por primera vez, Don Pardino tendrá un enemigo que combatir: los titivillus.

Un “James Moriarty” para Don Pardino

Todo héroe necesita su antihéroe y, en el tebeo de Don Pardino son los titivillus: unos diablillos que aparecieron en el folclore de la Edad Media y a los que los escribas culpaban de sus errores ortográficos. “Tengo un familiar que, tras jubilarse, empezó a estudiar paleografía –la ciencia que estudia la escritura y signos de los libros antiguos– y fue el que me habló de estos personajes”, explica el creador de Don Pardino. “Me dio al Moriarty de mi Sherlock”.

En el cómic recién publicado, Don Pardino tiene que atrapar a los titis –abreviatura de Titivillus– cada uno de los cuales la ha tomado con un error ortográfico concreto: uno pone tildes a los “ti” que aparecen en los libros y carteles, otro quita las tildes de las mayúsculas, otro añade erratas en las unidades de medida… “Elegí esos titis en concreto porque son algunos de los fallos más frecuentes y también porque son los que más juego me daban”, explica el dibujante del tebeo. “El que quita la coma del vocativo, por ejemplo, da para muchos chistes”, cuenta. Como cuando cambian una orden de “archiven, bibliotecarios” por “archiven bibliotecarios”:

Este tipo de bromas, al igual que el estilo de dibujo del cómic, están inspiradas “en los tebeos de Bruguera”, explica el autor. “Antes que dibujante soy fan de los tebeos clásicos, me encantan Ibáñez y Bruguera, y estoy orgulloso de ello, así que quería mostrarlo”, cuenta.

En Don Pardino también hay guiños a las siglas disparatadas que aparecían en los cómics de Mortadelo y Filemón. Estos trabajaban para la TIA (Técnicos de Investigación Aeroterráquea), y Don Pardino lo hace para la ARRE (Academia de Reglas Resultonas y Estilosas). Esta cuenta, además, con su propia versión del doctor Bacterio: la profesora Hedwig, una joven que inventa artilugios con los que atrapar a los titis.

El titi que no sobrevive a internet

Entre todos los titis a los que Don Pardino tiene que atrapar en el cómic, hay uno que se lo pone especialmente fácil: el que se come los signos de apertura de las interrogaciones y las exclamaciones. En el tebeo, este titi, que aparece en las primeras páginas, tiene un final inesperado. Se mete dentro de internet y muere de hambre, porque nadie utiliza estos signos en la red. “Es un chiste sobre el registro que utilizamos cuando escribimos en redes, pero no es una crítica a que escribamos mal en ellas”, explica el autor.

Para el creador de Don Pardino, “muchas de las veces que cometemos alguna errata deliberada en internet lo hacemos por el registro que se usa en ese medio, pero no porque no conozcamos las normas ortográficas”, cuenta. “Lo importante es conocer los registros y saber que en un documento formal no se escribe así”. Para este profesor, “la ortografía es algo que interesa mucho internet, y la prueba de ello es que Don Pardino siga teniendo éxito después de cinco años”.

A continuación, puedes ver una selección de viñetas del profesor Don Pardino publicadas en sus redes sociales:

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