Distanciamiento social: así son los sistemas tecnológicos que permiten evitar y prevenir las aglomeraciones | Innovación

El nuevo mundo que ha dejado la pandemia de la covid-19 nos obligará a interiorizar a una serie de hábitos inimaginables hace solo unos meses. Una de las medidas más demandadas por las autoridades tanto políticas como sanitarias es la distancia social, un concepto fundamental en el regreso a la normalidad, especialmente en determinados ambientes tendentes a las aglomeraciones. El llamamiento a mantener un distanciamiento social no es novedoso. Fue una de las primeras normas que se aplicaron en todo el mundo con la llegada del coronavirus y, diversos estudios, han concluido que es la medida más efectiva para ganar tiempo y frenar los contagios hasta el lanzamiento de una vacuna.

Investigadores de la Universidad de Columbia concluyeron que si Estados Unidos hubiera aplicado el distanciamiento social dos semanas antes de lo que lo hizo, podría haber evitado el 84% de las muertes y el 82% de los casos. En la misma línea, expertos del proyecto internacional Covid Compass estiman que ha podido salvar más de 73.000 vidas en España y en torno a 7,2 millones en todo el mundo. De ahora en adelante, asegurar la distancia social será fundamental para garantizar la seguridad en espacios públicos tan demandados como el transporte y, de este modo, evitar o rebajar la posibilidad de que existan rebrotes.

Un artículo elaborado por científicos de la Universidad de Harvard, y publicado en la revista Science, aseguraba en abril que será necesario implementar varias etapas de distanciamiento social hasta el año 2022. “Lo que parece ser necesario, en ausencia de tratamientos, es aplicar periodos intermitentes de distanciamiento social”, aseguró Stephen Kissler, director de la investigación, en AFP. Por ello, IECISA, , ha desarrollado dos sistemas basados en la tecnología que permitan automatizar y garantizar el distanciamiento social: uno básico de control de aforo y otro, más complejo, de medición de la distancia entre las personas.

“En algunos espacios ya se estaban aplicando estas medidas de forma manual. Nosotros lo que planteamos son soluciones digitales que permitan que se monitorice y garantice esta distancia social. Y que en caso de incumplirse, salten alarmas para corregirlo”, asegura Antonio Blanco, Director de la línea de negocio de transporte de IECISA, que se ha apoyado en tecnología ya existente para desarrollar estos sistemas y pretende ponerlo en marcha tanto en el transporte público y sus estaciones como en otros sectores en los que puede tener impacto, por ejemplo en retail. “Puede ser útil en un supermercado, en bancos o aeropuertos, donde se forman largas colas de gente”, afirma Antonio.

Los sistemas planteados por IECISA tienen una fiabilidad certificada del 98% y permitirán controlar los aforos a partir de la medición de entrada y salida en lugares de gran afluencia, así como comprobar que se cumple la distancia social. Para ello, a través de sensorización IoT, medirán la distancia que hay entre las personas con equipos de Inteligencia Artificial. “Hay unos cuadros de mando en los que ve en tiempo real y se comprueba si se está cumpliendo el distanciamiento. En caso de que no sea así, se avisaría al usuario con sistemas de información integrados, como cartelería o megafonía”, cuenta Antonio.

Además, esta tecnología permitirá hacer un análisis posterior para garantizar que la distancia se cumple y, por lo tanto, asegurar no hay riesgos, al tiempo que posibilita elaborar una serie de predicciones. “Permitirá saber, por ejemplo, si un día a una hora concreta y en un lugar determinando hay una aglomeración importante de gente. En ese caso, se podrían tomar medidas con antelación y lanzar avisos”, explican desde IECISA.

Dos modelos de control basados en tecnología ya existente

La herramienta más básica, que se limita a controlar el aforo, está planteada para espacios como un autobús, en los que simplemente controlar la entrada y salida de personas puede resultar efectivo. “En estos lugares la gente ya se va ubicando tras acceder, se va separando y, además, ya en muchos sitios se han colocado puestos de señalización estáticas o pegatinas donde dice dónde te puedes situar o no”, dice Antonio.

La segunda opción, más avanzada, ofrece una medición a tiempo real entre las personas y es idónea para aquellos establecimientos o espacios en los que es necesario asegurar la distancia, como un aeropuerto o el andén del metro. “Este sistema cuenta las personas que entran en un área determinada, la mide entera y muestra la distancia interpersonal y su ubicación a través de mapas de calor. Cuando detecta un incumplimiento durante un tiempo se envía una alarma y se puede actuar tanto de manera automática con megafonía como manual enviando a empleados de seguridad para que tomen medidas”, expone Antonio. Para el funcionamiento de ambos sistemas, IECISA implanta un equipo de cámaras cenitales en el techo que ofrecen una visión estereoscópica, es decir, en tres dimensiones.

Esta tecnología no resulta novedosa, pues ya se utilizaba en la época pre-covid como medida de control y ocupación. “Se ha innovado sobre soluciones ya existentes y hemos aprovechado esta tecnología para darle otra visión y garantizar la distancia social”, concluye Antonio.

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