Contra los moralistas se juega (a los videojuegos) mejor

Quienes tuvimos el primer contacto con los videojuegos en las máquinas de los recreativos no les terminamos de ver el glamur y seguimos llamando vicio a lo que todo el mundo llama ya afición. Jugar muchas horas, en mi léxico familiar, sigue siendo viciarse. La mayoría de los millennials jugones de hoy no entrarían en los recreativos de mi infancia ni con un EPI contra el coronavirus, y si lo pienso bien, no sé cómo nuestros padres nos dejaban pasar las tardes en esas cuevas mohosas llenas de máquinas recalentadas que podían incendiarse, regentadas a menudo por un señor patibulario que vendía cosas raras en la trastienda.

Seguir leyendo

Lee más: elpais.com


Comparte con sus amigos!