Condenada en Sevilla una madre a cinco a√Īos y medio de c√°rcel por vender fotos er√≥ticas de su hija menor

La Secci√≥n Tercera de la Audiencia Provincial de Sevilla ha condenado a E.S.T., nacida en Arboleas (Almer√≠a) hace 44 a√Īos, a cinco a√Īos y medio de c√°rcel por un delito de corrupci√≥n de menores y otro de abandono de familia contra su hija, que contaba con 15 a√Īos en el momento de los hechos, por hacerles fotos ¬ęcon faldas cortas, tacones, maquillaje, ropa de ba√Īo o interior, desnuda, as√≠ como adoptando poses y posturas provocativas, que despu√©s exhib√≠a subi√©ndolas a un portal de ¬ęencuentros¬Ľ a cambio de dinero.

Igualmente, en la sentencia, de fecha de 29 de octubre y a la que ha tenido acceso Europa Press, el tribunal absuelve a J.L.O.R., nacido en Baracaldo (Vizcaya) y de 52 a√Īos, de un delito de corrupci√≥n de menores. Conocido como ¬ęel √°ngel de la guarda¬Ľ, estaba acusado por ser uno de los presuntos compradores del material fotogr√°fico a cambio de dinero, que le entregaba directa a la hija de la condenada, para quien la Fiscal√≠a solicitaba ocho a√Īos y medio de prisi√≥n.

Cuatro hijas

En los hechos probados, la sentencia, cuya ponente ha sido la magistrada Mar√≠a Dolores S√°nchez Garc√≠a, expone que la acusada, fruto de diferentes relaciones, tiene cuatro hijas: L.G.S. (mayor de edad a la fecha de denuncia), N.G.S. (nacida en el a√Īo 2000 y con 15 a√Īos en el momento de los hechos), E.G.S. (2007) y T.S.S. 2008).

La acusada conviv√≠a con sus tres hijas menores, N., E. y T., fotografiando a los dos √ļltimas mientras las mismas se ba√Īaban o cuando se encontraban desnudas jugando por la casa, apareciendo en algunas de ellas los genitales de las mismas.

Con el fin de obtener un r√©dito y al menos desde el a√Īo 2012, E.S.T. le pidi√≥ a su hija N. que se fotografiara con faldas cortas y con tacones, maquillada, en ropa de ba√Īo, incluso en ropa interior que no se correspond√≠a a su edad o muy ligera de ropa, indic√°ndole la madre c√≥mo deb√≠a ponerse, coloc√°ndole en poses provocativas, poni√©ndole dos coletas y un chupete, con la intenci√≥n de ofrecer estas fotos a la venta a trav√©s de Internet y de p√°ginas de encuentros sexuales, obteniendo una retribuci√≥n por estas fotograf√≠as.

Entre los a√Īos 2014 y 2015, expuso a su hija N. a contactos por Internet a trav√©s del programa Skype o a trav√©s de la webcam, en los que la menor manten√≠a videoconferencia con clientes que su madre consegu√≠a y siguiendo sus indicaciones, la ni√Īa incluso se desnudaba ante la c√°mara; a cambio la madre recib√≠a dinero y cuando menos en una ocasi√≥n, uno de los clientes le pag√≥ haci√©ndole una compra en un supermercado, acompa√Īando al individuo durante la misma.

Posteriormente, la madre y sus tres hijas se trasladaron a vivir al domicilio de una conocida de la ahora condenada en la capital hispalense. Tambi√©n all√≠ continu√≥ tomando fotograf√≠as de sus hijas. Con la finalidad de cobrar algunos de los servicios (entrega de fotograf√≠as o v√≠deos), la acusada enviaba a su hija a citas que ella concertaba con las personas a las que suministraba el material antes mencionado, individuos a los que no conoc√≠a de nada y quienes sin m√°s se ve√≠an con la ni√Īa en zonas p√ļblicas, entreg√°ndole dinero.

As√≠ en una ocasi√≥n N. acudi√≥ a Sevilla para verse con un joven con quien tom√≥ un refresco y le dio 20 euros. En otra ocasi√≥n, la menor se vio con un se√Īor de mediana edad que le dio 50 euros, lleg√°ndole a ofrecer m√°s dinero si le dejaba que le ¬ęcomiese el chocho¬Ľ.

No obstante, ¬ętodo el lucro que pudo suponer para la acusada la constante exhibici√≥n de N., y durante este periodo, nunca atendi√≥ debidamente a sus hijas; a quienes dejaba en manos de simples conocidos con frecuencia; no les procuraba sustento ni atenciones m√≠nimas, encarg√°ndose de ello la propia N. respecto de sus hermanas m√°s peque√Īas, as√≠ como la due√Īa del piso donde viv√≠an junto junto con otra vecina¬Ľ, se√Īala la sentencia.

¬ę√Āngel de la guarda¬Ľ

En 2015 la acusada abandon√≥ la vivienda, llev√°ndose con ella √ļnicamente a la peque√Īa T., devolvi√©ndola d√≠as m√°s tarde completamente sucia y sin haberle aplicado las medidas de higiene m√≠nimas, quej√°ndose la menor de que s√≥lo hab√≠a comido lechuga en ese tiempo; volvi√©ndose a marchar la madre al poco tiempo, esta vez sola, ¬ędespreocup√°ndose por completo de sus hijas hasta el d√≠a de hoy¬Ľ.

A mediados de 2015 y a trav√©s de la p√°gina de contactos pasi√≥n.com, la acusada contact√≥ con el tambi√©n acusado, J.L.O.R., conocido como ¬ę√°ngel de la guarda¬Ľ, a quien le hizo llegar algunas im√°genes de N., llegando √©ste a interesarse ¬ęmucho por ella as√≠ como a entregar distintas cantidades de dinero en diversas ocasiones en la primavera-verano de 2015 que oscilaban entre cien y mil euros y que deb√≠a de recoger la chica¬Ľ.

El acusado, cuyo domicilio se encontraba en Madrid, no tenía inconveniente en viajar hasta Sevilla, con la intención de ver en persona a N., a quien llegó a manifestarle que estaba enamorado de ella, proponiéndole que se marchara con él a Madrid.

¬ęReal situaci√≥n de abandono¬Ľ

A la Sala ¬ęno le cabe duda¬Ľ de que la acusada ha incurrido en un delito de abandono de familia, al haber ¬ęincumplido los deberes de la patria potestad y guarda respecto de tres de sus hijas, en concreto de N., E. y T.¬Ľ, todas menores de edad en ese momento.

Aunque la acusada pasara dificultades econ√≥micas o tuviera una situaci√≥n que le dificultara proveer las necesidades materiales de sus hijas, ha incurrido, seg√ļn el tribunal, en una ¬ęreal situaci√≥n de abandono, despreocup√°ndose de las mismas, sin que procurara tenerlas en su compa√Ī√≠a y haciendo una absoluta dejaci√≥n de sus funciones como madre dej√°ndolas en manos de terceros que ning√ļn v√≠nculo ten√≠an con las ni√Īas y a las que conoc√≠an desde hac√≠a poco tiempo¬Ľ.

La acusada admiti√≥ en el plenario hacer fotos a sus hijas, ¬ępuede que desnudas o con poca ropa y que las guardaba¬Ľ, pero neg√≥ que expusiera a sus hijas, aunque admite que efectivamente contactaba con ¬ępasi√≥n.com¬Ľ y era usuaria de Skype en el que ten√≠a un programa pero en el que aparec√≠a ella y no sus hijas.

Sobre las im√°genes de las hijas m√°s peque√Īas ¬ęno existe prueba de que fueran subidas a ning√ļn portal o usadas por la acusada para lucrarse con su difusi√≥n, ni que fueran distribuidas o exhibidas a terceros con un fin lascivo¬Ľ. Por ello, ¬ęno pueden ser consideradas como pornogr√°ficas¬Ľ, precisa el tribunal.

La defensa recurrir√°

La defensa de la condenada, que ejerce el abogado Miguel √Āngel Guti√©rrez (Bufete Albareda), ha explicado a Europa Press que el fallo se ha basado ¬ęexclusivamente¬Ľ en la declaraci√≥n de N., aunque ¬ęno hay pruebas de cargo suficientes para esta condena de tal gravedad¬Ľ.

¬ęNo se ha tenido en consideraci√≥n la penosa situaci√≥n de indigencia econ√≥mica de la madre, ni que en ning√ļn momento abandon√≥ a sus hijas, simplemente y porque no las pod√≠a mantener las dej√≥ temporalmente a cargo de otras personas que la pudiesen tener en mejor condici√≥n¬Ľ. Adem√°s, ¬ęninguna de las fotos pueden considerarse pornogr√°ficas de conformidad a legislaci√≥n y jurisprudencia vigente, pues no contienen conductas sexuales expl√≠citas¬Ľ, expone.

De otro lado, ¬ęno se ha tenido en consideraci√≥n por la Sala que N., que denunci√≥ a la madre, fue llevada ex profeso a denunciar por una anterior pareja de la madre y padre de una de las hermanas, pareja con la que la condenada no guardaba buenas relaciones¬Ľ.

Por √ļltimo, indica que ¬ęno est√° acreditado igualmente que las im√°genes de las fotograf√≠as fueran objeto de comercio¬Ľ. Por todo ello y otros factores, como que la hija mayor declar√≥ que su madre ¬ęnunca hab√≠a desatendido a sus hermanas y que todo era un montaje de N.¬Ľ, el abogado ha anunciado a Europa Press que recurrir√° en casaci√≥n el fallo.

Lee m√°s: abc.es


Comparte con sus amigos!

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *