Cómo elegir el edredón nórdico adecuado | Escaparate

¿Ha llegado ya el momento de sacar el nórdico? Es una de las preguntas que más se repiten con la llegada del otoño, cuando las temperaturas aún suben durante el día, pero las noches son más frías. Y es que la operación edredón, que suele realizarse junto con el cambio de armario, no es un tema menor ya que una de las recomendaciones de los expertos para tener un sueño reparador es conseguir una temperatura óptima tanto en la cama como en la habitación.

Los edredones o rellenos nórdicos se han convertido en una opción muy a tener en cuenta porque son ligeros, transpirables, aíslan muy bien del frío, son capaces de mantener una temperatura constante y, además, resultan muy prácticos para hacer la cama a diario. Así que pensando en quienes esta temporada no solo van a desempolvar el edredón nórdico, sino que están pensando en adquirir uno en EL PAÍS Escaparate hemos elaborado una mini guía con los aspectos que han de valorarse antes de decidirse por uno: el tipo relleno (natural o sintético), el tamaño adecuado para cada cama, el gramaje (que define su capacidad para ofrecer más o menos calor) o el mantenimiento que necesita cada modelo.

1. Relleno

Fijarse en este aspecto va a determinar, por ejemplo, el precio o peso del edredón. Tradicionalmente se asociaba los rellenos nórdicos al plumón de pato o de oca –una fibra natural que se caracteriza por su gran ligereza y suavidad–, pero hoy en día existe una amplia gama de soluciones sintéticas que imitan al natural. Cada uno de ellos, el natural o sintético, tiene sus ventajas y desventajas como veremos a continuación.

– Sintéticos

Su precio es más económico que el de los rellenos naturales y también resulta más sencillo lavarlos y mantenerlos. La mayoría, por ejemplo, se pueden introducir en la lavadora. También son una buena opción para las personas alérgicas porque tienden a retener menos ácaros o bacterias. Para su elaboración suele utilizarse fibra, poliéster o silicona. Algunos también incluyen tratamientos específicos para los ácaros o aloe vera para obtener un acabado suave y agradable a la piel.

Fibra y antiácaros

En color blanco, este relleno nórdico de microfibra está disponible en diferentes medidas de cama y de cunas. Es un producto transpirable que ayuda a reducir los síntomas de alergia gracias a la protección contra los ácaros que incorpora. Su higiene y correcto mantenimiento se puede abordar en casa porque es apto para introducir en la lavadora y la secadora.

Microfibra y Aloe Vera

También de la firma Pikolín, en este caso el relleno incorpora un tratamiento a base de Aloe Vera que favorece que las personas de piel sensible puedan utilizarlo también sin funda. Incorpora una tecnología Ecolofil Feather Touch para las que las fibras recuperen fácilmente su posición con el uso tal y como ocurre en los tejidos naturales. Es hipoalergénico, transpirable, y se puede adquirir en 14 tamaños diferentes.

– Naturales

El plumón, como señalábamos, es un material natural de gran capacidad aislante y, al mismo tiempo, muy ligero para que no moleste en la cama. Al adquirir un relleno de este tipo es recomendable fijarse en el porcentaje de plumón que incluya pues, dependiendo de la cantidad, mayor o menor será su poder aislante. Este tipo de relleno hace que el acabado sea más mullido y que sea necesario un mantenimiento más profesional para que no se estropee.

Plumón de pato

Este producto, por ejemplo, es muy consistente porque incorpora un 85 % de plumas de pato y un 15 % de plumón. El exterior, además, está confeccionado en algodón 100 % y de 230 hilos. Incorpora la tradicional puntada tipo cassette que permite que el relleno se mantenga distribuido uniformemente por todas partes y no queden algunos rincones del edredón sin plumas al desplazarse durante la noche. Está disponible en tres tamaños y se puede lavar a máquina a una temperatura de 40° C

Pluma de ganso

Suave, impermeable y transpirable este edredón nórdico está relleno al 85 % de pluma blanca de ganso y al 15 % de plumón. El exterior es de algodón 100 % peinado y se puede elegir, además, entre distintos acabados antiácaros o antiolor. El diseño incluye ribetes y corchetes para poder fijarlo con facilidad en la funda nórdica y está compartimentado a través de las costuras para que el relleno quede en su sitio y el calor se distribuya uniformemente. Para un correcto mantenimiento se puede lavar a máquina a 40°C.

2. Gramaje

Otro aspecto en el que debemos fijarnos a la hora de elegir relleno nórdico es en el gramaje, que es lo que determina su capacidad calorífica. Cuanto mayor es el gramaje, más abrigo proporciona, así que los fabricantes además de incluir los datos en gramos también suelen indicar como referencia para qué estación del año está aconsejado o la temperatura ambiental a la que suelen estar las habitaciones de la casa.

Para estaciones frías suele aconsejarse gramajes por encima de los 200-250 g/m2 y para épocas más cálidas valdría con rellenos de 100 g/m2. En los últimos años, también se han popularizado los rellenos dúo o cuatro estaciones, que combinan dos edredones desmontables para poder añadir más o menos calor según se desee.

300 gramos

Este modelo destaca por sus acabados exquisitos y la alta calidad de los materiales empleados. Está fabricado en microfibra cepillada y, gracias a su diseño y costuras, se mantiene esponjoso y suave incluso después de un uso continuado. En color blanco, se puede utilizar con o sin funda e incluye cuatro pestañas en las esquinas para encajarlo en la funda y que no se deslice. Es fácil de limpiar ya que se puede lavar a máquina en agua fría y secar a una temperatura baja. Se puede elegir entre dos tamaños de cama diferentes.

400 gramos

Una solución ideal para quienes quieren prescindir de las fundas porque es un edredón que se puede utilizar sin ella. Es un producto reversible y disponible en ocho combinaciones de color. Se adapta a los tres tamaños más comunes de camas individuales y dobles, se puede lavar en la lavadora, y es totalmente transpirable. Está fabricado en fibra hueca siliconada y, en el exterior, el forro destaca por su tacto extra suave.

Modelos cuatro estaciones

Gracias a sus dos capas de 150 y 350 g/m2, que se pueden utilizar unidas o por separado, es un edredón que se puede ir adaptando a la temperatura cambiante de todo el año. Es uno de los edredones más potentes y que resulta adecuado incluso en climas de temperaturas extremas. El relleno es de microfibra hueca siliconada y poliéster 6D e incluye una bolsa de tela para guardarlo.

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