Columna: El carisma y el ‘rock and roll’

La valía auténtica de un hombre se mide por el sentimiento de injusticia que experimentamos en la hora de su muerte. Carlos Sobrino murió de un cáncer fulminante el 21 de octubre de 2020, a los 61 años, y el sentimiento de injusticia que desde entonces experimentamos quienes lo conocimos es fastuoso, colosal. En su esquela figuran unos versos de Bob Dylan que cantó como nadie Jimi Hendrix, y en su funeral sonó música de los Rolling Stones y de Tom Petty, pero yo le oí decir alguna vez que la canción que más le gustaba era la versión de ‘Sweet Jane’ que Lou Reed incluyó en . Ya que han llegado hasta aquí, pónganla en su iPhone. Ahí está mi amigo, tan campante.

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