Chistorra o muerte

Mi querida España es el himno oficioso y cabal que Cecilia acuñó para nuestro país. Quien no admite que el lugar en el que vive es de contrastes es que no lo conoce. Por supuesto que se dan situaciones preocupantes. Los jueces han enviado a la cárcel a un rapero radical por comentarios ofensivos y canciones que nadie ha oído. Y un juez verborreico ha afirmado que los epidemiólogos son médicos de cabecera con un cursillito formativo y por tanto no tienen derecho a recomendar el cierre de la hostelería durante los picos de la pandemia. Es una interesante controversia, porque la superioridad de un juez sobre un médico es relativa. Si tienes un pleito, un juez te va bien, pero si tienes una infección de orina, todos preferimos un médico. A una canción se la valora por su calidad melódica, no parece tan importante su riqueza pedagógica. Este es el problema de judicializar nuestra vida cotidiana. Si a cada acción pública se le requiere un peritaje judicial, ya están tardando los niños en demandar a los colegios por la crueldad de sus menús.

Seguir leyendo

Lee más: elpais.com


Comparte con sus amigos!