Carmen Reinhart: “Para la recuperación plena del PIB ‘per cápita’ faltan al menos cinco años” | Economía

La economista jefe del Banco Mundial, Carmen Reinhart, ha estimado este jueves que, aunque la economía global va a rebotar con relativa rapidez de las simas a las que la pandemia de covid-19 le ha sumergido, la recuperación plena de la renta por habitante «va a ser difícil de ver antes de cinco años». Es una de las conclusiones a las que ha llegado en una conversación con la periodista de EL PAÍS Montserrat Domínguez, grabada especialmente para la tercera edición del Foro Tendencias, celebrado desde 2018 y organizado por EL PAÍS y la consultora de comunicación KREAB, y patrocinado por Telefónica y Abertis.

Reinhart no se ha atrevido a predecir con exactitud cuál va a ser la evolución de la economía global, recordando que «el nivel de incertidumbre que hay en esta situación es mucho mayor». «Después de la crisis de 2008-2009 yo más o menos sabía qué esperar», ha apuntado. «Pero esta es una situación muy distinta. La crisis de 2008 no fue global, fue una crisis de once economías avanzadas, entre ellas España», ha explicado. «De esta no se ha escapado nadie». Para la economista jefe del Banco Mundial, todo depende enormemente de cuán rápida sea la vacuna, cuán rápido se pueda hacer global el acceso, de si hay rebrotes y como van a ser. «En Estados Unidos hay mucha incertidumbre acerca de lo duro que va a ser el invierno, sobre todo en los estados del norte», ha indicado. 

Durante la conversación, Reinhart ha apuntado varias de las nuevas dimensiones que hacen de esta crisis algo distinto. «El elemento de incertidumbre sobre el comercio internacional, sobre los viajes, es nuevo», ha explicado. «En 2008 y 2009 los países emergentes rebotaron y se recuperaron y mucho de ese papel tuvo que ver la locomotora china, que entonces estaba creciendo más de 10% y eso fue una enorme fuente de apoyo para los países emergentes, sobre todo América Latina». Y ha enumerado: «Ahora, los productores de materias primas están impactados por la falta de demanda; los que dependen del turismo lo están pasando peor todavía; el Banco Mundial estima que las remesas van a caer cerca de un 20%, por lo que países como Filipinas, Pakistán, toda Centroamérica, están sufriendo. Y, al cambiar el patrón del comercio internacional, los países que dependen más de las exportaciones industriales también están siendo impactados».

La consecuencia es que, por primera vez en 20 años, la pobreza global va a aumentar «en más de 100 millones de personas, y eso haciendo un cálculo conservador». «Lo que hace esta crisis aún más perversa, y en esto he estado haciendo mucho hincapié, es su efecto regresivo, que amplía la desigualdad entre países y dentro de los países. Le pega más duro a los más pobres, y cuando uno hace una comparación internacional, se ve que pega duro a los países más pobres» Para Reinhart, esto ha acelerado la ruta que varios países habían tomado hacia una crisis de deuda.

La economista jefe del Banco Mundial ha insistido en las consecuencias financieras y en sus potenciales soluciones. «Esta crisis no comenzó como una crisis financiera. Pero dada la profundidad de esta caída que estamos viviendo, se está convirtiendo en una crisis financiera. Por motivos muy obvios: muchos hogares han perdido un empleo que no van a recuperar, tienen dificultades en pagar sus deudas, muchos negocios han cerrado sus puertas y no las van a volver a abrir, los centros comerciales paralizados y semivacíos».

«Los bancos centrales han intentado dar liquidez para evitar que afecte más a los hogares. Pero por mucho que los bancos centrales den apoyo, hay negocios que no van a regresar, hay restaurantes o tiendas cerradas que no van a reabrir, hay hogares que van a tardar mucho en encontrar empleo, hay aerolíneas u hoteles que no van a sobrevivir un largo período sin una movilidad normal. Va a haber muchas bancarrotas: si uno ve las calificadoras crediticias, S&P, Moody’s, Fitch, la cantidad de reducción de calidad de crédito que se ha visto desde principio de año, tanto a nivel corporativo como soberano, ha sido un récord. Y los bancos centrales tampoco son todopoderosos: por mucho apoyo crediticio que se dé, en algún momento hay que enfrentarse con el deterioro en el sistema financiero, y eso no es una crítica: es inevitable por la caída tan profunda en la economía. En esas condiciones, hay que pensar en quitas que permitan dar nuevos créditos para la recuperación».

El Foro Tendencias 2021 se está celebrando en la Fundación Telefónica de Madrid y puede seguirse en directo a través de la web de EL PAÍS. 

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