Cáritas busca atender nuevas pobrezas y no depender de lo público

Toledo Guardar

Incrementar la acción evangelizadora, no depender tanto en lo económico de las instituciones públicas y atender a las nuevas pobrezas, como la soledad, la drogadicción o la prostitución, son algunos de los retos a los que se enfrentan las Cáritas de la provincia de Toledo, que este sábado celebró en la capital regional su Asamblea General Diocesana, según informó Ep.

A este órgano consultivo de asesoramiento del arzobispo de Toledo, Braulio Rodríguez, que dibuja nuevas líneas estratégicas de acción, han acudido los directores y párrocos de las 141 Cáritas Parroquiales de la Archidiócesis de Toledo y de Cáritas Interparroquial de Talavera de la Reina.

El director de Cáritas Diocesana de Toledo, Antonio Espíldora, explicó antes de comenzar dicha asamblea que durante varios meses la organización ha estado realizando un diagnóstico de su situación en la Diócesis, a fin de hacer una foto de la situación actual y diseñar acciones par el futuro.

En esta acción han participado alrededor de 700 personas y un equipo motor, asesorado por Cáritas Española, que ha elaborado los materiales de trabajo del cual han salido una serie de conclusiones, tras entrevistas con agentes, sacerdotes, medios de comunicación y sociedad en general.

Toda esa información ha desembocado en la elaboración de una ponencia, a cargo del presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social (CEPS) de la Conferencia Episcopal Española y obispo de Sigüenza-Guadalajara, Atilano Rodríguez, bajo el nombre «La Cáritas que el Magisterio de la Iglesia nos propone». «Vamos a intentar votar unas líneas de acción estratégicas para elevarlas al arzobispo», añadió el responsable de esta organización diocesana.

Nuevos retos

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Antonio Espíldora detalló que dicha encuesta les ha servicio para detectar áreas especiales en las que Cáritas ha de hacer mayor incidencia, como la evangelización. «Posiblemente habrá que dar pasos para incrementar la presencia evangelizadora. También hemos visto la necesidad de formar y cuidar a tanto a los voluntarios como a los trabajadores contratados e incrementar la coordinación entre ellos», añadió.

Mejorar la imagen para llegar mejor y abordar la sostenibilidad económica de la organización, para no depender tanto de las instituciones públicas, son otras de las cuestiones a revisar. «Tenemos que reactivar el compromiso de la comunidad cristiana y de las personas que apoyen económicamente los proyectos y ver cuáles deben mejorar, modificarse o desaparecer», indicó.

Cambio de necesidades

En otro orden de cosas, el director provincial, tras detallar que la acción de Cáritas de Toledo llega a cerca de 35.000 personas en la provincia por medio de unos 1.700 voluntarios, explicó que en los últimos dos-tres años, aunque no ha aumentado el número de personas que demandan ayuda, sí han cambiado sus necesidades.

«Ya no se demanda tanto cubrir las necesidades básicas, como alimentación, pues han surgido nuevas pobrezas como la soledad o la drogadicción, que vuelve con mucha fuerza. También mujeres atrapadas en la prostitución, las que se ven abocadas al aborto o la trata, incluso», alertó.

En el caso de las adicciones, detalló que Cáritas trata sobre todo las de drogas y alcohol, pero también las de pornografía, redes sociales y juegos y apuestas. «Las adicciones se están disparando», advirtió Espíldora.

Para hacer frente a esta nueva necesidad social, Cáritas ha puesto en marcha desde hace dos años el proyecto Diakonía, que trata de ayudar a salir de todas estas nuevas pobrezas. Precisó que a través de un itinerario formativo los beneficiarios pueden acogerse a actividades concretas que les ayudan a hacer frente a esas difíciles situaciones.

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