Cabrera recupera su jabalina justo a tiempo

Por desgracia para los deportistas es una situación que viven casi con asiduidad. Sus constantes idas y venidas en avión de un campeonato a otro los lleva a sufrir malos momentos con sus herramientas de trabajo. Le ocurrió al tenista Daniel Caverzaschi con su silla de ruedas. El último en padecer la inocentada es Héctor Cabrera, tirador de jabalina paralímpico.

El deportista viajó hasta Berlín para disputar el Campeonato de Europa de Atletismo y al aterrizar descubrió que sus maletas se habían perdido. Y con ellas, su jabalina.

Con ella espera confirmar por fin su récord del mundo (lo logró en mayo, pero no fue homologado), y subirse al podio europeo por segunda vez, pues ya fue oro en la edición anterior.

Héctor Cabrera ha tenido que pedir ropa prestada a sus compañeros mientras la aerolínea buscaba sus pertenencias. También ha tenido que entrenarse con una jabalina que no era la suya, la que tiene dominada porque ya llevan más de un año entrenándose y compitiendo juntos. Y ha tenido que reclamar a la compañía aérea por todas las molestias.

Tres días después, y a solo cinco horas de que se cerrara el plazo para presentar el material, por fin la jabalina apareció. Cabrera se inscribió en la prueba y espera que el viaje, tan trabado en un principio, termine con final feliz. Ese oro continental con récord incluido para el que se ha preparado durante los últimos meses.

«Técnicamente no llego como esperaba, pero estoy centrado en mis posibilidades por la fortaleza física que he ido adquiriendo este año. Tendré que esforzarme para llegar a los 60 metros y meterme entre los plusmarquistas. Si lanzo por encima del récord de Europa (que es suyo) tendré opciones de podio», admitió el valenciano.

No obstante la sonrisa de recuperar su herramienta de trabajo, Cabrera también admitió su decepción con la organización del Europeo, pues los atletas paralímpicos no disputan sus pruebas en el Estadio Olímpico, sino en un pabellón. «En estos días se ha hablado mucho de atletismo, pero nadie ha reparado en que nosotros no vamos a competir en el estadio olímpico, sino en un polideportivo. Es muy triste que en esta era los organizadores no sean capaces de hacer atractivo un campeonato de estas características para llevarlo a un recinto que hace apenas unos días albergó los Europeos sin discapacidad».

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