Brays Efe: “En el confinamiento me he refugiado en ‘realities’ increíbles” | Babelia

La popularidad le llegó a Brays Efe (Las Palmas, 1988) interpretando a Paquita Salas en televisión, pero el teatro también le ha dado satisfacciones. Lleva dos años interpretando Las cosas extraordinarias, un monólogo de Duncan Macmillan que le emociona hasta el punto de escribir sobre ello en un libro que además contiene el texto íntegro en español (Temas de Hoy).

¿Qué le atrae tanto de Las cosas extraordinarias?

Me conquistó desde el primer segundo por su habilidad para hablar de todos esos temas que se supone que son tabú (salud mental, suicidio, ansiedad, depresión, infelcidad,…) y para hacerlo además desde un tono lleno de sentido del humor y de comedia. Además, la obra requiere de la participación absoluta del público y eso hace que cada noche haya sido distinta y hayan pasado mil cosas. Cuando me ofrecieron colaborar en la publicación del texto, les propuse acompañar la historia con anécdotas que han sucedido con el público, algunos detalles concretos que he ido descubriendo sobre el texto… y más notas sobre las funciones. Siempre suelo guardarme un objeto de cada proyecto, y este libro ha terminado siendo ese objeto en este proyecto.

El protagonista hace una lista de las cosas por las que merece la pena vivir. ¿Cree que la pandemia le dará una nueva lectura?

Lo bonito de la lista es que pone en valor todas esas cosas que son banales y que quizá ahora hayamos apreciado más… Creo que tras el confinamiento el libro va a tener una lectura diferente, para mí mismo releerlo ha sido como visitar una cápsula del tiempo de hace tan solo cuatro meses.

Escribe usted en el prólogo que siempre le ha gustado hacer listas. ¿Cuál es la más disparatada que ha hecho o visto?

Organizando todas mis cosas durante el confinamiento me he encontrado con varias de estas listas que tengo guardadas en carpetas… había una de 1.000 películas que ver y me he divertido tachando la diferencia entre cuando la escribí y ahora que la he encontrado.

Usted estudió comunicación audiovisual. ¿Qué le llevó a ser actor?

Desde niño siempre me gustó mucho leer historias, y cuando estudié comunicación audiovisual lo hice pensando en quizá dirigir o escribir. Nunca me había planteado ser actor, fue más por casualidad.

¿De qué ha tirado más durante el confinamiento: libros, películas, series?

He tirado en general más de películas. También he tenido épocas en las que me ha costado más ver ficción y me he refugiado en algunos realities increíbles, como La gran batalla floral. Es un programa competición en el que parejas crean esculturas vivientes con plantas, flores, musgo… He aprendido sobre plantas, flores e insectos, sobre construcción, regadío. Me ha emocionado y me ha subido la autoestima. Es fantástica la escultura creativa con plantas.

¿Qué ha echado más de menos: el teatro, los rodajes…?

Ir a una sala de cine.

¿Qué película ha visto más veces en su vida?

Creo que probablemente es El apartamento, me la he puesto muchas veces de resaca, me hace soñar. Shirley Maclaine corriendo al final es una imagen que todavía me emociona.

¿Su libro favorito de todos los tiempos?

Uno de mis favoritos del que releo pasajes de vez en cuando es Enter talking, la biografía de Joan Rivers, que cuenta desde sus inicios hasta su triunfo en el Tonight Show... más de una década de puertas cerradas, espectáculos fallidos y pequeños gestos que te hacían seguir. Es una historia muy bonita acerca de la pasión real que hay detrás del show business, y leerlo me conecta con ello.

¿Un libro o película u obra teatral que no pudiera terminar?

Recuerdo que una vez a mitad de estar viendo Aeon Flux con una amiga se estropeó su televisión… y nos sentimos algo aliviados. Pero en general trato de terminar lo que empiezo, porque siempre hay algo en todo que merece la pena.

¿Qué canción o tema musical elegiría como autorretrato?

Solo soy una persona, de Mecano. Es una canción extraña y divertida.

¿Qué papel o trabajo no aceptaría jamás?

Pues creo que más que con la categoría del trabajo en concreto, tiene que ver con los detalles. Normalmente, cuando me planteo si quiero un trabajo o no, me imagino haciéndolo… o diciendo que no, y veo qué siento.

¿Volveremos a los cines y los teatros sin miedo?

Lo importante será que volvamos.

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