Belako, atlas musical de la violencia | Cultura

No se puede decir que Belako haya madurado. El sonido y el comportamiento del cuarteto vizcaíno —Josu y Lore Billelabeitia, Lander Zalakain y Cris Lizarraga, todos entre los 23 y los 26 años— ya demostraban hace tiempo un nivel de juicio que a menudo se considera impropio de su edad: nunca fueron inmaduros. A sus espaldas quedan ya siete años de carrera, dos discos aclamados e innumerables directos en salas y festivales de todo el mundo. Terminaron 2017 con una gira que los llevó de Seúl a Los Ángeles, pasando por México o Rusia, confirmando un directo sólido, de género arriesgadamente diverso. Madurar no, pero sí se puede afirmar que han aprendido cosas: “Siempre vamos a estar aprendiendo. Ahora estamos más concienciados, y sabemos que al ser personas más o menos públicas tenemos una responsabilidad”, asegura Lore, bajista del grupo. El compromiso es patente en Render Me Numb, Trivial Violence (2018, Belako Records, El Segell del Primavera), su tercer LP, con la violencia en sus mil variaciones como trasfondo.

“Aunque no es un disco pensado como un mensaje cerrado, sí tiene un hilo conductor. La violencia trivial (TV en sus siglas en inglés) nos desborda, la recibimos en dosis desproporcionadas y eso nos inmuniza y aletarga”, desarrolla Lizarraga, voz principal de Belako. El álbum se mueve en el habitual eclecticismo del cuarteto, igualmente cómodo en la electrónica (Nice Church) que en la explosión de guitarras (Render Me Numb) y muestra un evidente cuidado en la selección y el orden de los temas. Tanto que al ver las transiciones entre unas canciones y otras no se podría averiguar que fue grabado por tandas y con una gira mundial entre medias.

Recorriendo el planeta corroboran su discurso. “Estados Unidos es un país muy violento. No solo por los tiroteos en institutos sino porque tienen una educación y un sistema salvajes, de consumismo extremo. Es como estar en Requiem por un sueño”, recuerda Josu, guitarrista y productor de la banda: “El peligro del sueño americano es que la gente que no tiene nada espera alcanzarlo, y así Apple consigue que nos gastemos todo nuestro dinero en un iPhone. Eso para mí es violencia y somos parte de ello”.

En Over The Edge, el segundo single del álbum, Belako lleva a cabo la que seguramente es su denuncia más directa, contra la violencia machista. “Es un caso que vemos de manera muy obvia, cuando hemos viajado y también aquí. En cada país se manifiesta en diferentes formas. En Japón por ejemplo nos llamó muchísimo la atención”, cuenta Lizarraga, que afirma que también en este terreno han aprendido con el tiempo: “A veces no vemos que lo que hacemos es machista porque es lo de aquí, porque nos han educado así. Pero cada vez somos más cuidadosos. Y a veces poner el foco en lo más aparentemente inofensivo puede ayudar a controlar un problema”. La cantante y teclista de la banda escribió una carta abierta el año pasado en la que criticaba el machismo en el periodismo en crónicas de conciertos o entrevistas a Belako.

Grabar con móvil y en cinta

El poso que los cuatro músicos demuestran al hablar de la sociedad y de sus vidas es proporcional al de su trabajo artístico. “En todos los discos que hemos hecho hemos tratado de buscar una fórmula para conservar nuestra independencia y tener la última palabra en cada parte del proceso. Desde el segundo LP trabajamos desde Belako Records y quien colabore con nosotros sabe que puede opinar, pero las decisiones son nuestras”, sostiene el batería Lander Zalakain, que destaca que la libertad creativa no les ha impedido tener una distribución internacional: “El acuerdo con El Segell [sus socios en el último trabajo] nos permite estar en todas partes y a la vez elegir cómo se mueve el disco y cómo sonamos”.

Belako ha querido que Render Me Numb, Trivial Violence suene más a directo que nunca, y para ello han trabajado con su técnico de sonido en las giras, Iñigo Irazoki. “Es un sonido muy vivo y experimental. Hemos vuelto a un método analógico porque hemos grabado en cinta pero a la vez hay mucha electrónica y algunas cosas, sobre todo voces, grabadas desde el móvil”, señala Lore Billelabeitia. “Eran tomas que teníamos como guías y que se han quedado porque al final nos sonaba más natural que lo que hacíamos en el estudio”, confiesa Cris Lizarraga.

Después de publicar el disco en febrero todo han sido buenas noticias para Belako, que ya ha iniciado un nuevo recorrido internacional tocando en el reconocido festival South By Southwest de Austin (Estados Unidos) y en el ViveLatino de México DF. En medio de este viaje han sido galardonados con tres Premios de la Música Independiente (MIN): mejor artista, mejor directo y mejor videoclip. Y en junio viajarán a Londres para telonear a Queens of The Stone Age (con Iggy Pop, Miles Kane o The Hives como invitados) en Finsbury Park. «Estamos muy contentos, pero aunque la gente se piense que estamos forrados aún no podemos vivir de esto», admite Lore. Su hermano Josu lo confirma: «Ganamos mucho pero gastamos mucho en nuestra gestión. El dinero no es lo más importante. Si todo fuese mirar por el pan tendríamos los bolsillos llenos en una multinacional». No es barato ser maduros y libres.

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