Barritas caseras de avena y orejones con chocolate y almendras

Si eres de los que necesita tener un snack a mano porque le entra la gusilla entre horas, esta receta de barritas caseras te va a encantar porque son muy fáciles de hacer y, yo diría, que bastante sanas. Ahora te cuento por qué.

¿Qué tendrán las barritas que gustan a tanta gente?

Pues varios atributos de esos que hacen a tantos alimentos ultraprocesados tan atractivos: son fáciles de comer, las puedes llevar contigo sin que sean una molestia, están ricas y, la gran mayoría, te las venden como productos sanos. Todas estas características son bien ciertas, excepto la de que son sanas. La mayoría de las barritas que se venden en establecimientos de gran consumo llevan una cantidad considerable de azúcar. Un azúcar que suele pasar desapercibido por el consumidor porque está añadido en muchas formas: sirope de glucosa, miel, azúcar invertido, molasas, fructosa… Ya sabes que, cuantos más ingredientes desconocidos lleve una etiqueta, más números tiene de que eso que nos llevemos a la boca nos haga más mal que bien.

Pero volviendo al tema, reconozcamos que las barritas son un tipo de aperitivo bastante práctico y que nos puede solucionar la papeleta del gusanillo o un desayuno rápido en algún momento. Por eso, una buena solución es hacerlas en casa nosotros mismos.

Cereales mínimamente procesados como base

Para hacer barritas, lo ideal es hacerlas con copos de avena, pues funcionan muy bien como base al aportar una excelente textura. Los puedes añadir enteros y preparar la barrita como si fuese un muesli, con trozos de frutas desecadas y frutos secos. Tan solo necesitarás algo que te haga de pegamento, como clara de huevo, preferiblemente mezclada con sirope para darle dulzor.

Como pasarse con el sirope es relativamente fácil, yo prefiero triturar los copos de avena con alguna fruta deshidratada y así queda todo integrado en una misma masa. Luego puedes añadir, si quieres, más copos de avena, trozos de fruta deshidratada o frutos secos para aportar textura.

Además de avena, también puedes utilizar copos de otros granos como espelta, quinoa o trigo sarraceno, además de combinarlos con cereales integrales sin azúcar o arroz hinchado también sin azúcar. El límite está en tu imaginación y te aseguro que, una vez le pillas el truco, es un tipo de receta muy agradecida porque puedes combinar muchos ingredientes.

Frutas deshidratadas para endulzar

La guerra contra el azúcar que vivimos en los últimos años ha dado paso a multitud de alternativas para esquivar al temido ingrediente blanco. Una de ellas es utilizar frutas deshidratadas para aportar dulzor a las recetas.

Aquí, el dátil se lleva el premio ganador, pues no hay receta dulce etiquetada como saludable que no lo lleve. El problema del dátil, del que ya nos hemos hecho en otras ocasiones, es que tiene también mucha cantidad de azúcar. De hecho, un 66% de su peso es azúcar así que, por mucha fibra y por muy “realfood” que sea, no debemos perder de vista que un postre hecho con dátiles sigue siendo un postre y, por lo tanto, deberemos moderar su consumo.

Por otro lado, tenemos otras frutas deshidratadas capaces de aportar cierto grado de dulzor y de contribuir al sabor de preparaciones dulces, además del dátil, y que contienen menos cantidad de azúcar. Un ejemplo son los orejones o albaricoques secos, que tienen tres veces menos azúcar que los dátiles y un punto de acidez que queda delicioso en las barritas que te propongo con esta receta, y que no echa para nada de menos el dulzor excesivo de los dátiles o de otros endulzantes como los siropes.

Cada fruta deshidratada tiene su propio perfil de sabor, lo cual contribuirá a añadir también variedad en los sabores de nuestras recetas así que anímate a probar otras frutas deshidratadas cuando prepares platos dulces.

Algunos consejos para hacer barritas caseras

-Las frutas desecadas, como los orejones, las ciruelas, los higos, las pasas o los dátiles, además de aportar dulzor y contribuir al perfil del sabor, ayudan a hacer de “pegamento” para que se mantenga toda la masa de la barrita unida.

-El azúcar del plátano también ayuda al dulzor y a la cohesión de la masa, pero nos dará una textura algo más blanda. Si quieres una barrita con textura crocante, sustituye los dos plátanos por dos huevos y sigue el mismo proceso de elaboración que explico en la receta.

-Los frutos secos también ayudan a aportar textura y cohesión y los puedes añadir ya triturados, en forma de mantequilla de frutos secos, o enteros y triturarlos con el resto de los ingredientes.

-Siguiendo con los frutos secos, también los puedes añadir troceados a la masa, ya sea por encima o dentro de la misma para darle un toque más crujiente. A mí, personalmente, me gustan más por encima, porque se tuestan durante el horneado y contribuyen a darle más sabor a la barrita.

-También puedes añadir frutas deshidratadas a trozos, para darle más textura y contraste a cada bocado.

-El chocolate le va fenomenal a las barritas para decorarlas. Procura utilizar variedades con alto contenido en cacao —del 70% para arriba— pues tienen menos cantidad de azúcar.

-Ten siempre a mano especias y condimentos adecuados para terminar de redondear el sabor de tus barritas. Las más utilizadas son la canela y la vainilla, pero puedes darles un toque diferente con cardamomo, jengibre o anís.

-Las semillas y el coco deshidratado también son ingredientes interesantes para decorar las barritas.

-Deja las barritas con un dedo de grosor más o menos y procura igualar bien la superficie para que se cocine toda la masa por igual. Utiliza una espátula o las manos limpias y húmedas para que se te pegue la masa.

-Si practicas deporte y quieres aumentar el contenido de proteínas, puedes añadir 1 ración de tu suplemento proteico favorito.

Ingredientes

Para 10-12 barritas

Base

Topping

Preparación

  1. Precalentar el horno a 175ºC. Poner los copos de avena en un procesador de alimentos. Añadir los anacardos, los orejones, la esencia de vainilla, el impulsor químico, el plátano, la canela y la pizca de sal. Triturar hasta que quede una pasta, recogiendo de vez en cuando lo que quede en las paredes.

  2. Distribuir la masa en un molde cuadrado de unos 20 x 20 cm, asegurando que la superficie queda lisa. Partir las almendras y añadirlas por encima de la masa. Presionar suavemente para que queden incrustadas.

  3. Hornear durante 15 minutos. Apagar el horno y dejar reposar dentro otros 10 minutos más. Sacar del horno y dejar que se temple.

  4. Mientras tanto, poner el chocolate en un cazo a fuego muy suave y remover poco a poco hasta que se deshaga. Con una cuchara, distribuir el chocolate derretido. Guardar en la nevera hasta que se solidifique.

  5. Retirar del molde y cortar la pieza en 10-12 barritas. Guardarlas en un recipiente hermético, preferiblemente en la nevera, durante un máximo de 5 días.

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