Barcelona se prepara para 90 noches tropicales y 18 tórridas

Barcelona se prepara para soportar otras 90 noches tropicales y 18 tórridas, según Javier Martin-Vide, catedrático de Geografía Física de la Universidad de Barcelona (UB), quien ha repasado los efectos del cambio climático en las VIII Jornadas Ambientales, organizadas por la UB, Familia Torres y el meteorólogo Tomás Molina. El geógrafo citó también otros casos reales, como la pérdida de glaciares en el Pirineo catalán y la aceleración de 19 días de la floración del olivo, o los 28 días antes de maduración de los albaricoques, comparado con el siglo pasado.

La amenaza climática es transversal y afecta peligrosamente a la naturaleza y también a la salud, puesto que el aumento de las temperaturas dispara la mortalidad de los enfermos crónicos y las personas mayores. No hay excusas, pues, para que los gobiernos actúen, según concluyeron los expertos participantes en las jornadas, en las que también coincidieron en que el impuesto al carbono es una solución eficaz para descarbonizar la economía y frenar el calentamiento global, pero no la única, y debería hacerse de manera global y coordinada entre todos los países para garantizar el éxito y aceptación por parte de los ciudadanos.

Bajo el título «¿Son los impuestos la solución al cambio climático?», las jornadas contaron con la participación de una docena de expertos nacionales e internacionales y la asistencia de unas 200 personas en el aula magna de la UB. El conseller de Territorio y Sostenibilidad de la Generalitat catalana, Damià Calvet, defendió en la inauguración la fiscalidad al carbono, a pesar de las dificultades con las que se está encontrando. «Hay que recaudar de manera máseficiente para dar las señales correctas e invertir en energías bajas en carbono», señaló. Calvet destacó la declaración de emergencia climática impulsada desde la Generalitat, que demuestrala preocupación del gobierno en esta materia. «Esto debe llevarnos a ser más conscientes y revisar los instrumentos previstos con mayor celeridad», subrayó el conseller.

Falta de conciencia política

El presidente de Familia Torres, Miguel A. Torres, apuntó que «los políticos deben ser conscientes de la extrema gravedad del cambio climático» y criticó que actualmente hay más subvenciones al petróleo que a las renovables. «Es un problema de todos, y cada uno de nosotros debe hacer algo para descarbonizar la economía», sentenció. Por su parte, el vicerrector de Doctorado y Promoción de la investigación de la UB, Francesc Xavier Roigé, quien definió el cambio climático como «el mayor desafío de nuestra historia».

Maite Vilalta, vicerrectora de Igualdad y Acción Social de la UB, centró el debate de los impuestos desde el punto de vista académico, entendiendo los gravámenes climáticos como «mecanismos para penalizar o castigar bienes con externalidades negativas». «Son impuestos correctores de conductas, sin ánimo recaudatorio», comentó, pero alertó de que este tipo de impuestos son costosos de gestionar y administrar y que los gobiernos disponen también de otros instrumentos para regular el mercado.

Miedo y resistencia de los gobiernos

Jeroen Van den Berg, profesor de investigación del ICREA en el ICTA-UAB y catedrático de economía ambiental en la Universidad Libre de Ámsterdam, aseguró que hay miedo y resistencia por parte de los gobiernos, que se resisten a implementar medidas que podrían afectar negativamente la competitividad de las empresas. El profesor asegura que sin una política armonizada que implique a todos los países e incluya impuestos al carbono, no se solucionará la emergencia climática. Emilio de las Heras, experto en financiación internacional y autor del blog Cambio Climático y Economía, indicó que «España necesita una ley ambiciosa de fiscalidad climática», con un cargo al carbono de forma progresiva, que se internalice y se implemente a perpetuidad.

Gemma Barricarte, portavoz de «Fridays for Future Barcelona», se lamentó de la inacción de los gobiernos y los ciudadanos para frenar el desastre climático. «La continuidad de la vida en el planeta tal como la conocemos está al borde del abismo», aseguró, e indicó que la reducción de emisiones es la única vía posible «para asegurarnos un futuro».

Canadá, un caso ejemplar

Dave Sawyer, economista jefe del Instituto para el Clima y el Desarrollo Limpio de Canadá, expuso el caso ejemplar de Canadá con el impuesto al carbono. Destacó la coordinación entre el gobierno federal y los gobiernos provinciales para establecer los objetivos y políticas adaptadas a las necesidades de cada lugar. Según Sawyer, la cuantía del impuesto se establece en función de la cantidad de carbono de los combustibles fósiles. Este impuesto, que lo pagan los distribuidores, repercute en los consumidores, pero éstos reciben del gobierno un reembolso para costear su factura energética. El economista aseguró que estas medidas tendrían un coste más asequible si se implementaran de forma global, alineando costes y consiguiendo una regulación climática cohesionada.

El periodista Josep Cabayol, moderador de la mesa redonda, enfocó la emergencia climática desde un punto de vista humano: «Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), 800.000 personas sufren una muerte prematura por las malas condiciones del aire en Europa», y manifestó sus dudas de resolver la emergencia climática con el sistema capitalista actual.

Enric Tello, catedrático de Historia e Instituciones Económicas de la UB, puso el foco en la congruencia del mensaje que proyectan los medios de comunicación y el mercado y aseguró que «se tiene que conseguir que el mensaje sea congruente en todas sus dimensiones». Aida Vila, de GreenPeace Internacional, argumentó que parte de la problemática es del sistema, que hace que se asocie la búsqueda de la felicidad con el crecimiento personal y colectivo. También afirmó que «vivimos en un sistema que nos desconecta del medio ambiente». Vila recordó que la ciudadanía tiene el poder para votar a aquellos políticos que se comprometan a actuar.

VI Premio Torres & Earth a la Innovación Ambiental

Las Jornadas Ambientales concluyeron con la entrega del VI Premio Torres & Earth a la Innovación Ambiental, que recayó en el estudio «Potabilización del agua y gestión de los residuos de Madina Souane», de los estudiantes de Ciencias Ambientales de la UB David Asensio, Gemma Bargalló, Lucia Blanc y Mar Pradell.

Este reconocimiento tiene el objetivo de dar a conocer y premiar los proyectos, experiencias e iniciativas de los estudiantes y grupos científicos que actúan a favor de la preservación del medio ambiente. En esta edición, se presentaron 8 trabajos, que fueron expuestos durante la celebración de la jornada y votados por los asistentes y el comité científico de las Jornadas Ambientales.

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