Así valoran los analistas a ACS tras la oferta de Vinci por su área industrial | Compañías

La acción de ACS batió su propio récord de subida el viernes, impulsada por las negociaciones de la compañía con Vinci, que fueron avanzadas por Cinco Días, para la posible venta de la división de servicios industriales. El salto, del 25,8%, es el mayor en una sola jornada en toda su historia como cotizada. El valor escaló hasta los 23,42 euros y la capitalización se apuntó un incremento de 1.400 millones, hasta totalizar 7.275 millones de euros.

El anterior mejor registro en Bolsa para ACS venía de lejos. Concretamente fue marcado el 16 de agosto de 2012. En plena crisis financiera, ese día la prima de riesgo española bajaba por primera vez de los 500 puntos después de meses de desenfrenado ascenso. Fue entonces la constructora que preside Florentino Pérez la que lideró las ganancias del Ibex 35, con un 17,69% de alza.

Ahora el mercado premia la decisión de negociar la venta de Servicios Industriales ante el interés de Vinci. O quizás haya saltado a la vista que el valor que se otorga a ACS en el parqué, afectado por la crisis mundial, está muy por debajo del potencial de sus activos: la empresa capitalizaba poco más de lo que Vinci está dispuesta a pagar por la mitad del negocio.

“El valor indicativo del perímetro de la propuesta de Vinci representa un valor de empresa de alrededor de 5.200 millones de euros, de los cuales 2.800 millones se pagarían como mínimo en metálico y la diferencia podrá pagarse en acciones de Vinci o en metálico”, explicó ACS a través de una nota remitida el viernes a la CNMV.

La oferta no es vinculante, pero de cristalizar y darse parte de la contraprestación en acciones, los dos mayores conglomerados europeos de infraestructuras cruzarán sus caminos. Los 2.400 millones cuya fórmula de pago queda en el aire, equivalen a un 5,3% de Vinci en los niveles actuales de cotización. La capitalización en Bolsa de la gala es de 45.080 millones de euros, tras ganar el viernes un 4,4%.

“Veremos cómo evolucionan las conversaciones, pero estaríamos hablando de una de las mayores operaciones de M&A en Europa este año, ya que valoramos esta actividad en 5.310 millones, u ocho veces el ebitda de este año”, afirma Guillermo Barrio, analista de Intermoney Valores en su informe sobre la eventual desinversión.

En él se recuerda que el negocio industrial está poseído casi al 100% por ACS, a lo que se suma que cuenta con caja neta. Esto hace que la mitad de los 40 euros que Intermoney fija para ACS como precio objetivo dependa de Servicios Industriales. “Con todo, dada la complejidad de la operación, conviene no llegar a conclusiones precipitadas”.

Barrio advierte que ACS está “profundamente infravalorada” y que los 19 euros que su agencia de valores otorga a Servicios Industriales coincide con la cotización de la compañía.

Desde IG España, Diego Morín cree que, de llegarse un acuerdo, “esto generaría un impacto positivo en la acción, ya que la división está considerada como uno de los tesoros del grupo y su valor no auditado durante el año pasado generó más de 6.000 millones de euros en negocios”. Con todo, Morín también aconseja calma: “La noticia ha generado un fuerte impacto alcista, pero viene lo más difícil, el proceso negociador de dicha venta, por lo que se vienen meses con incertidumbre”.

“El cierre de la operación queda condicionado a un proceso de revisión (due diligence) que se hará en los próximos meses”, se advirtió en el comunicado enviado por ACS a la CNMV.

El proceso incluirá las actuaciones necesarias para la segregación de las actividades que no se venderían a Vinci. Entre ellas se encuentran Zero-E y 15 concesiones. De salir adelante, la operación sería sometida al examen de las autoridades de la competencia. Vinci cuenta ya con una potente división de energía, además de ser referencia en concesiones y construcción.

Actividad consolidada

La parte de ACS que ha atraído el interés de Vinci contaba con una posición neta de tesorería de más de 700 millones de euros a finales de 2019 y representa aproximadamente el 22% del ebitda total del grupo (57% del beneficio neto 1S20). Su cartera, de 9.859 millones de euros en el primer semestre de este año equivale a un 13% de la reserva total de contratos.

El apetito de Vinci incluye las actividades de ingeniería y obras, las participaciones en ocho concesiones y proyectos de colaboración público privada (PPP) en energía, así como la plataforma de desarrollo de nuevos proyectos en el sector de energías renovables. Cobra, el brazo fuerte de la división industrial, cuenta con 2.700 megavatios (MW) para ser construidos en los próximos años y más de 6.000 MW en promoción.

ACS Servicios Industriales alcanzó en 2019 una cifra de negocio de 6.300 millones. Su beneficio neto fue de 600 millones de euros, impulsado por la venta de activos fotovoltaicos a Galp.

Pese a la posible pérdida, para Ángel Pérez Llamazares, de Renta 4, la posible entrada de caja en ACS serviría de estímulo, dado que “permitiría mitigar el impacto de la pandemia en las cuentas del grupo y los problemas registrados en alguna filial”. Tras esa primera aproximación, el experto de Renta 4 apunta que ACS saldría de un negocio “en el que en muchos casos es líder del mercado y que tiene elevado peso en el balance, además de que obtiene unos retornos muy atractivos y es plataforma de crecimiento a través del desarrollo de renovables”. Con ello, sostiene Pérez Llamazares, “se resta cierto atractivo al valor de cara al largo plazo”.

ACS ya anunció que dispondría de activos maduros para amortiguar el impacto de la crisis sanitaria y económica en sus cuentas, tal y como recuerda Rafael Fernández de Heredia, de GVC Gaesco Valores, en su análisis de la operación en ciernes. El grupo de infraestructuras tiene un acuerdo para la venta de la filial minera australiana Thiess y el analista daba por descontado que se prescindiría de concesiones o activos sueltos. “Lo que no pensábamos es que ACS pudiera meter dentro de este paquete [de posibles desinversiones] a un negocio estratégico como ha sido hasta ahora Cobra. Esta posible venta nos haría ser cautos en cuanto a la dimensión del posible impacto que el Covid está teniendo en las cuentas del grupo, vía circulante, menor actividad, falta de cobro o márgenes”, señaló en su informe.

A la espera de nuevos acontecimientos, GVC Gaesco mantiene una visión positiva sobre en valor.

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